Geopolítica global: del “11S” al “11M”, pasando por Perejil
Hablar de la vergonzosa situación creada en Ceuta violándose con total impunidad la integridad territorial de España -cuya “Unidad Nacional” reconoce el artículo 2 de la Constitución como su mismo “fundamento”- obliga a meditar sobre geopolítica y sobre relevantes hechos sucedidos en nuestra Historia reciente. Es preciso recordarlos ahora dada la participación de países actores, muy activos entonces y en la actualidad, por cuanto los intereses geoestratégicos no han cambiado sensiblemente.
Hablar sobre ello, nos traslada por ejemplo a los primeros años del siglo actual y en concreto a 25 años atrás, a 2001, con el atentado del “11S” contra las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre con miles de víctimas mortales. Ocasionado por 19 terroristas islámicos y que significó un notable cambio geopolítico a nivel internacional con los EEUU declarando una guerra mundial contra el terrorismo. Una guerra que tuvo en Afganistán e Irak dos escenarios principales para acabar con las bases de los talibanes de Al Qaeda, dirigidos por Osama bin Laden. Esa guerra contra el terrorismo tuvo una influencia muy importante en Europa cuando el gobierno de Aznar se unió políticamente a la misma para ayudar a acabar con el terrorismo etarra, entonces todavía muy activo en España. Con el compromiso estadounidense de aportar apoyo político, medios, inteligencia e información para conseguir ese objetivo. Alianza a la que se sumó el Reino Unido y tendrá su plasmación en la “foto de las Azores” con Bush, Blair y Aznar, acompañados del anfitrión portugués Barroso. De ahí surgió la idea de un pacto transatlántico entre EEUU y una “nueva” Europa, construida sobre el eje Londres/ Madrid, sustituyendo a la “vieja” Europa liderada por el eje París/ Berlín. Que precipitó un nuevo escenario geopolítico ante el que se reaccionó con tres acontecimientos de una guerra híbrida dirigida a eliminar políticamente al considerado adversario más vulnerable de ese pacto.
El episodio del islote Perejil en 2002 precedió al “no a la guerra” de 2003 con el objetivo de derrocar al gobierno de Aznar. Ante su incapacidad, y vista la continuidad de ese pacto con su sucesor Rajoy, considerado previsible vencedor de las elecciones del 14 de marzo de 2004, vino el “11M” tres días antes. Y un vuelco electoral histórico, que enterró el proyecto de esa “nueva” Europa sobre el eje Londres/ Madrid. La tradicional colaboración entre Francia y Marruecos está muy activa en la actualidad, anunciándose una importante visita de Estado de Mohamed VI a París para firmar un histórico Tratado de Amistad. Que pretende que Francia sea en el mundo el principal socio geoestratégico de Marruecos. Con Macron apoyando totalmente a Sánchez ante “Ceuta”.











