¡España finalista del Mundial!
Ayer fue día de alegría al clasificarse España para la final del Mundial venciendo a Francia. Por su parte, el Congreso celebró una Sesión Plenaria «extraordinaria», convocada para aprobar la senda de déficit aprobada por el Consejo de Ministros, como trámite previo al de la presentación de los Presupuestos Generales del Estado. Trámite que en esta ocasión, –cuando viene incumpliéndolo desde 2023– Sánchez se lo puede ahorrar, ya que a partir del 30 de septiembre, al igual que sucedió ayer, no los va a conseguir aprobar. Incluso se ausentó para asistir en París a la celebración de la Fiesta Nacional de Francia. Que lo hiciera además el día en que Francia se enfrentaba a España en la semifinal del Mundial de fútbol en Dallas, la convierte no solo en una lamentable ausencia a una sesión parlamentaria de importancia, sino además en una falta de respeto hacia el deseo y sentimientos de millones de españoles. Claro, es que antes ya había dicho que deseaba que «ganara el mejor», es decir, que era «neutral» entre España y Francia. Lo que basta y sobra para definir la personalidad de quien reside en el Palacio de La Moncloa ya desde hace más de 8 años. Debe ser porque considera que para quien ostenta la responsabilidad de ser el presidente del Gobierno de España, resulta obligado ser «exquisitamente neutral» para no ofender al correspondiente rival deportivo en toda competición. Lo que no ha sido un simple comentario suyo escrito en un artículo futbolístico, sino declarado con carácter previo a acompañar, –junto a Zelensky y otros mandatarios– al presidente de la República Francesa en el desfile militar conmemorativo de su Fiesta Nacional del 14 de julio.
Es de suponer que, tras la victoria de «la Roja» y nuestra clasificación para la final del Mundial, no pretenderá asistir a ella en NY el próximo domingo 19 de julio, aunque no puede descartarse. Para ser «neutral y que gane el mejor». Y de paso, no ofender a millones de españoles partidarios de la victoria de España. Habrá ocasión de comentar esa gran final a la que sí asistirá el Rey, como ya anunció en una previa visita a la selección, y que no desea que gane «el mejor», sino que gane España porque es «el mejor». Al margen del fútbol, son de especial importancia para nosotros las informaciones que apuntan al notable incremento de nuestra población, y no por un aumento de nuestra tasa de natalidad precisamente. Sino por la masiva inmigración ilegal legalizada y el subsiguiente proceso de reunificación familiar. Que fuentes policiales especializadas en extranjería afirman que significará un total de población aproximada de 3 millones.











