Entrevista a David Galán, ante su reaparición en la Feria taurina de Málaga: «Llevar el apellido de mi padre no me supone otra cosa que no sea honor»
VR.- No ha sido solo una entrevista la mantenida con el torero David Galán; ha sido sobre todo una conversación con el alma. El torero malagueño afronta una reaparición muy especial en la Feria de Málaga, una cita que vive con la emoción de quien siente que el esfuerzo, el sacrificio y la perseverancia, después de tantos años, encuentran al fin el reconocimiento merecido.
Con la serenidad que otorga la experiencia y la ilusión intacta, David asegura que llega a Málaga en el mejor momento de su carrera, dispuesto a reencontrarse con su gente y a demostrar en el ruedo todo lo que ha trabajado para regresar a un escenario tan significativo.
La entrevista nos lleva también a una figura imprescindible de la historia del toreo: Antonio José Galán, padre de David y auténtico referente de la tauromaquia. Antonio José Galán fue máxima figura en la década de los setenta y lideró el escalafón durante tres temporadas consecutivas. Un legado inmenso que David lleva con orgullo, consciente de la responsabilidad y el honor que supone vestir el apellido Galán.
Con emoción, el torero reconoce que mantener vivo ese nombre en una plaza es una de las mayores motivaciones de su carrera, un homenaje permanente a quien marcó una época y dejó una huella imborrable en la historia del toreo.
Una entrevista sincera, cargada de sentimiento, en la que David Galán abre su corazón antes de una reaparición que promete ser uno de los momentos más especiales de la próxima Feria de Málaga.
¿Qué significa para ti estar presente en la Feria Taurina de Málaga, una plaza y una feria con tanta historia?
Bueno… Para mí volver a Málaga después de tantos años es el reconocimiento de mucho trabajo, sacrificio y lucha de días a la sombra, donde en muchos momentos dudas de tu capacidad y de conseguir una meta.
Una lucha constante sin tener nada enfrente por lo que luchar, sino solo un sueño que solo veo yo. Pero ya la tengo, así que ahora solo me queda rubricar el por qué de tanta constancia y poder sacar lo que llevo dentro.
¿Cómo afrontas esta cita y qué esperas transmitir al público malagueño?
La afronto con la mayor ilusión posible y ojalá pueda emocionar y hacer sentir a mi público la misma emoción que llevo por dentro.
¿En qué momento personal y profesional llegas a Málaga?
Creo que en mi mejor momento. Por la madurez de los años, por tener las cosas más claras que nunca y con la posibilidad de hacer disfrutar a la gente con el toreo como yo lo siento y que tanto he trabajado estos años.
¿Sientes una responsabilidad especial por llevar el apellido Galán y ser hijo del maestro Antonio José Galán, uno de los iconos de la tauromaquia moderna?
Más que responsabilidad, es honor. Es un orgullo llevar a cuestas el apellido de mi padre y poder mantenerlo vivo en una plaza de toros que es como a él le gustaría seguro.
Nunca podría igualarlo ni tampoco lo intentó ya que él era inigualable, pero creo que él estaría contento de mi trabajo realizado. Ahora solo queda disfrutarlo…
Tu regreso a los ruedos en Tarifa no pudo ser más especial, con el indulto de un toro. ¿Cómo recuerdas aquella tarde?
Pues para mí fue una de las tardes más bonitas de mi vida ya que pude expresarme en plenitud y hacer emocionar a la gente después de tantos años sin torear.
No era un compromiso fácil para nada, por lo ya dicho, pero cuando uno confía en sí mismo y da el alma por un sueño… Las cosas pasan y no son por casualidad.
Tuve la suerte de encontrarme con “Tramposo”, toro de la ganadería Lagunajanda, con la que vuelvo a encontrarme en Málaga. Un toro con el que, junto a él, pudimos expresarnos los dos en plenitud y hacer una faena que la recordaremos por un buen tiempo.
¿Qué sentiste al volver a vestirte de luces después de un tiempo alejado de los ruedos?
Nostalgia, felicidad, incertidumbre, nervios, miedo, compromiso… Todo ese cúmulo de sensaciones que buscamos todos los toreros.
¿Fue aquella tarde una confirmación de que había merecido la pena volver?
Bueno, nunca me había ido… Solo que el sistema funciona así y así debe de seguir. No me salían tardes en las que, a mi manera de pensar, podía servirme e ir dignamente! Solo tenía que saber esperar a que me llegase una oportunidad medianamente digna…
¡Y me llegó. Y creo que la supe aprovechar!
¿Qué cambió en David Galán, como torero y como persona, después de aquella reaparición?
Pues en lo profesional poca cosa y mucho. Poca, porque no he toreado en ningún sitio más (y no será porque no he llamado), pero era una situación con la que ya contaba… Después de tantos años sé cómo funciona el sistema y repito: así debe de seguir siendo, porque luego los triunfos y las fechas como la de Málaga coge tanto valor.
Mucho, pues porque gracias a esa tarde vuelvo a estar en mi feria de Málaga, que ahí es donde hay que hacer lo mismo de Tarifa y seguro que sí tendrá más repercusión profesional al ser una plaza de primera categoría. Y en lo personal, la tarde de Tarifa me lo dio todo.
La posibilidad de enseñarle a la gente todo el trabajo de estos años a la sombra y poder cuajar a un toro y poner a todo el mundo de acuerdo. Y gracias a la televisión de Canal Sur lo vieron miles de personas ,que todos recordaron en algún momento a mi padre.
Ganarse el respeto de los profesionales no es fácil en esta profesión, y creo que ese día lo conseguí.
¿Cuáles son ahora tus principales objetivos profesionales?
Ahora mismo solo veo Málaga y poder triunfar rotundamente en esta feria. Lo que venga después no me importa tanto… No tengo más oportunidades a las que hacer frente, así que voy con todo a la única carta importante que me queda… ¡Y esa es Málaga!
¿Hasta dónde te gustaría que llegara esta nueva etapa?
Hasta donde el público y las empresas me dejen, siempre que yo esté a un máximo nivel. Y si no, hay que dejar sitio a gente nueva.
Yo sé que no voy a inventar nada nuevo, pero que tengo un lugar importante en el escalafón… Eso lo sé…Y a por ello voy.
¿Hay alguna plaza, feria o reto que te haga especial ilusión afrontar?
Ahora mismo no veo más allá de Málaga y hasta el 15 de agosto es el único reto que quiero afrontar.
¿Qué versión de David Galán quieres que vea ahora el aficionado?
Pues del chaval que vieron tantos años atrás al torero en el que me he convertido.
¿Cómo ves el estado actual de la tauromaquia?
Bueno, eso es una opinión muy personal de cada uno… Cada uno tendrá nuestro punto de vista. Creo que está muy cerrado, pero que poco a poco van saliendo muy buenos toreros, quienes todavía tienen mucho por rubricar y estar al nivel de los máximos.
Esto no es de una tarde o una temporada… Esto es el día a día y llegar a todas y repito, todas las ferias donde marcar la diferencia de ser uno más o el único. Y eso es muy difícil!
Yo es que vivo teniendo en la cabeza aquella época de los 70 donde había una baraja de figurones que hoy en día creo que falta. Y hace falta variedad en los carteles.
¿Cuáles crees que son los principales retos a los que se enfrenta el mundo del toro?
Bueno, creo que el más importante era la juventud, que es el futuro de la fiesta, y esa batalla la estamos ganando, gracias a Dios.
Hay mucha gente joven yendo a los toros, y eso es un buen trabajo que están haciendo los empresarios.
Y por supuesto, los toreros.
¿Qué debería cambiar o mejorar para garantizar el futuro de la Fiesta?
Yo no cambiaría nada, pero si algo tuviese que cambiar serían los costes para el montaje de un espectáculo taurino.
A raíz de eso, los precios de las entradas suben y no todo el público puede permitirse una tarde de toros. Porque no es solo la corrida, es una tarde de toros y no todos pueden. Una cosa lleva a la otra…
Por eso digo que los empresarios hacen esfuerzos y grandes descuentos para la gente joven y eso está siendo un éxito.
¿Qué peso tiene en tu forma de entender el toreo la figura de tu padre, el maestro Antonio José Galán?
Para mí, mi padre es lo máximo. Ya que yo estoy viviendo la dureza de esta profesión en primera persona. Valoro mucho lo que mi padre consiguió. Ser máxima figura en los años 73, 74 y 75, acaparando los máximos trofeos de todas las ferias en aquellos años, con aquellos toreros y con las corridas que mató… Es prácticamente imposible que se vuelva a repetir.
Llego a matar cerca de 200 toros sin muleta: Juan Pedro… Miura, Pablo Romero, Conde la Corte… Y logró ser triunfador de todas las ferias de España y América… ¡eso es de genio! Y para mí mi padre lo fue. Así que peso ninguno, solo honor.
¿Cuál es el consejo suyo que más presente tienes cuando te vistes de torero?
¡P’alante! Y una vez que te pongas… Para perder o para ganar, pero ¡p’alante!
¿Es más difícil llevar un apellido tan importante o supone, sobre todo, una fuente de inspiración?
Repito que llevar el apellido de mi padre no me supone otra cosa que no sea honor. Inspiración sí lo es, tanto como torero como persona.
Después de todo lo vivido, ¿qué sigue soñando David Galán cuando piensa en el toreo?
Ya no me paro en soñarlo… ¡Ahora quiero hacerlo!
¿Qué mensaje te gustaría enviar a la afición de Málaga antes de esta cita en agosto?
Si le corto dos orejas a un toro, ¡os espero en el Málaga Palacios para invitaros a un buen champán!











