Vox y Feijóo aciertan
Ramón Pérez-Maura.- Creo que en las últimas horas hemos visto una iniciativa de enorme valor estratégico a cargo de Alberto Núñez Feijóo. El presidente del PP ha constatado un hecho muy elemental. Hay 184 diputados en el Congreso que dicen querer elecciones. Perfecto. Vayamos a ellas por la única vía posible si Sánchez se niega a convocarlas: moción de censura instrumental para llamar a elecciones. Algo que nunca se ha hecho hasta ahora. Porque recordemos que entre las infinitas mentiras que enunció Pedro Sánchez en la moción de censura que ganó, dijo que era para convocar elecciones. Sólo tardó ocho meses.
A lo largo de esta legislatura, Vox ha pedido varias veces al PP que presente una moción de censura a la vista de las catastróficas circunstancias políticas que estamos viviendo. Pero sospecho que el recuerdo de la moción presentada por Vox en marzo de 2023, encabezada por el profesor Ramón Tamames ha debido provocar mucha cautela. Una derrota sólo sirve para reforzar a Sánchez, para devolverle un poco del oxígeno que está perdiendo.
Por eso, lo que ha propuesto Núñez Feijóo es una moción de censura que no requiere un programa de Gobierno, imposible de consensuar entre PP, Vox, Junts y PNV. No hace falta. Basta con que el programa que se presente sea el enunciado de todas las corrupciones de este Gobierno con las que hay que acabar, convocando elecciones generales. Y para ponérselo más fácil a los nacionalistas/ independentistas, el presidente del PP ha anunciado que formaría ese gobierno instrumental sin participación de Vox. Y Vox se ha manifestado de acuerdo.
Creo que Vox tiene muy claro que la máxima prioridad es acabar con este Gobierno antes de que el sanchismo derribe lo que queda en pie de nuestras instituciones. Y para eso Vox creería justificado votar con PNV y Junts. Porque lo único que se está buscando con esa moción de censura es que los españoles podamos votar. Y hacerlo con garantías de que no nos van a robar las elecciones. Algo que cada día genera mayor incertidumbre.
Así que, la jugada de Núñez Feijóo con el apoyo de Vox ha puesto el balón en el tejado del nacionalismo/ independentismo: ¿quieren elecciones? Desalojen a Pedro Sánchez y tendrán los comicios en el mínimo plazo que sea legalmente posible. Es un acuerdo al que se puede llegar por escrito, ante notario.
Como Junts se ha quedado sin la excusa de que ellos no apoyarían un Gobierno en el que estuviese el partido de Abascal, se han inventado la excusa perfecta: para cerrar el acuerdo con el PP Núñez Feijóo tendría que ir a Waterloo a reunirse con el prófugo. «París bien vale una Misa» me decía mi colega Fermín Bocos. Y yo discrepo. Como decía el admirable marqués de Tarradellas, «en política lo único que no se puede hacer es el ridículo». Junts ha demostrado que no quiere elecciones. Que ellos, como el PNV están encantados con la situación porque les permite seguir viviendo al pairo y a la expectativa de qué les puede caer en el desguace de España. Por ahora les va mejor imposible. ¿Para qué elecciones? Sólo las quieren de boquilla porque sólo les puede ir peor que con Sánchez.











