El comisario europeo de Interior desvincula la regularización de inmigrantes con la invasión de Ceuta, aunque la ve una “mala señal”
El comisario europeo de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, ha negado este martes que haya una relación entre la regularización extraordinaria de migrantes aprobada por el Gobierno español y la crisis migratoria en Ceuta. No obstante, ha reconocido que este tipo de medidas envían una “mala señal” al resto de la Unión Europea (UE).
“No vemos un vínculo directo entre la regularización y los incidentes en Ceuta. Pero siempre digo sobre esta discusión de la regularización que no es una buena señal. Definitivamente, no”, ha señalado Brunner, del Partido Popular austriaco, en una rueda de prensa posterior a la reunión extraordinaria de ministros de Interior de los Veintisiete. Un encuentro que se ha realizado tras las críticas emitidas en los últimos días por parte de 22 Estados miembro contra la decisión del Ejecutivo de Pedro Sánchez.
El comisario ha reiterado las reservas de Bruselas respecto a este tipo de procesos extraordinarios y ha recordado que la regularización es competencia de los Estados miembro. Ahora bien, ha advertido de que aunque en el caso de España la medida responde a la situación de personas procedentes de Latinoamérica que comparten “la misma lengua” y “la misma cultura”, no constituye “una buena señal frente al resto de Europa”.
Con todo, el comisario europeo ha asegurado que la UE ha “superado la prueba” tras la crisis de Ceuta al lograr controlar la situación y evitar movimientos hacia el resto del espacio Schengen. “Ahora la clave para la Unión Europea está en actuar unida y sacar también las conclusiones correctas de estos acontecimientos”, ha sostenido, al tiempo que ha defendido la necesidad de acelerar la aplicación de las nuevas políticas europeas en materia de fronteras y migración.
Brunner ha subrayado que el ministro de Interior español, Fernando Grande-Marlaska, ha confirmado durante el encuentro que la situación está “bajo control”, que “nadie ha pasado al territorio continental de España” y que el espacio de libre circulación dentro de la Unión “no se ha visto afectado”. Además, ha atribuido este resultado a la cooperación entre España, Marruecos y las instituciones europeas.
“Europa nunca ha tenido tanto control sobre la migración ilegal en las últimas décadas”, ha sostenido el comisario, quien ha advertido, sin embargo, de que lo ocurrido en Ceuta demuestra que “esas imágenes dramáticas superan a las mejores estadísticas”. A su juicio, el episodio ha puesto a prueba la resiliencia europea y la protección de las fronteras exteriores, por lo que ha defendido reforzar la respuesta común ante este tipo de situaciones.
A partir de esa experiencia, Brunner ha defendido que la prioridad pasa por aplicar “plenamente” el nuevo Pacto de Migración y Asilo y el reglamento europeo de retornos, con procedimientos fronterizos y devoluciones “más ágiles”, además de aprovechar instrumentos como el concepto de “país tercero seguro”, que permite tramitar solicitudes de protección internacional fuera de la UE en determinadas condiciones.
Asimismo, ha apostado por desarrollar el plan de cinco medidas planteado por la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen. Este incluye reforzar la cooperación con los países de origen y tránsito, acelerar los retornos, ampliar el apoyo de Frontex en las fronteras exteriores y en terceros países, desplegar sistemas de alerta temprana frente a campañas de desinformación y movimientos coordinados y reforzar la lucha contra las redes de tráfico de migrantes.
El responsable europeo ha atribuido la magnitud de la crisis a la actuación de las redes de tráfico de migrantes y a campañas de desinformación difundidas a través de las redes sociales. En este sentido, ha evitado pronunciarse sobre un eventual papel de las autoridades marroquíes antes de la entrada masiva en Ceuta al señalar que las investigaciones siguen en curso.
“Lo que sabemos es que esto fue instrumentalizado por traficantes de seres humanos”, ha afirmado Brunner, quien ha añadido que Europol trabaja junto con las autoridades españolas para esclarecer el origen de esos mensajes y determinar quién estuvo detrás de su difusión.
Durante la reunión el ministro ha trasladado el total compromiso de España con la normativa fronteriza comunitaria y el control de las fronteras europeas.
Preguntado por la decisión de Italia de establecer temporalmente los controles en la frontera interior con España, Brunner ha recordado que el Código de Fronteras Schengen permite este tipo de medidas de forma “excepcional” y “temporal” cuando existan riesgos para la seguridad pública. Pero ha precisado que corresponde ahora a la Comisión evaluar si cumplen los requisitos de necesidad y proporcionalidad previstos en la normativa europea.
“La situación ha evolucionado en los últimos días. Ahora sabemos que las personas han regresado a Marruecos y que no ha habido movimientos hacia el espacio Schengen. Cuando Italia adoptó esa decisión, no disponíamos todavía de esa información”, ha señalado el comisario, quien ha evitado anticipar la valoración de Bruselas hasta completar ese análisis.
Por otro lado, ha confirmado que varios Estados miembro han planteado durante el debate el desarrollo de centros de retorno en terceros países, una posibilidad que, según ha recordado, ya cuenta con una base jurídica en el nuevo reglamento europeo, si bien ha insistido en que corresponde a los gobiernos nacionales decidir si quieren impulsarlos.
Asimismo, ha explicado que Bruselas respaldará estas iniciativas cuando los países opten por ellas, aunque ha precisado que su eventual financiación deberá abordarse en la negociación del próximo marco financiero plurianual. “Es una decisión de los Estados miembro. Nosotros proporcionamos la base jurídica y, si quieren utilizarlos, los apoyaremos”, ha puntualizado.











