Qué bochorno, Intxaurrondo
Jorge Sanz Casillas.- Salió Óscar Puente al pasillo del Congreso como un toro sin picar y dijo que hay gente que está intentando «derribar al Gobierno» por «métodos nada democráticos». La pregunta es: qué gente, qué métodos. ¿Es antidemocrática una orden de entrada y registro? ¿Es antidemocrática la Guardia Civil, que depende de Marlaska? ¿Es antidemocrática la Audiencia Nacional?
El mensaje que dejó recordó mucho a aquel manifiesto que firmaron algunos periodistas y personajes afectos al sanchismo encabezados por Silvia Intxaurrondo. Un manifiesto que se publicó dos días después de la Carta a la ciudadanía y que está envejeciendo bastante mal, por otra parte, sobre todo después de lo que hemos sabido a través del juez Pedraz, que fue en los días siguientes a aquella carta cuando desde el PSOE se urdió una trama para, presuntamente, perjudicar a policías, jueces (¡y periodistas!) incómodos. Uno lee ese manifiesto –titulado Los gobiernos se eligen en las urnas. No al golpismo judicial y mediático–, luego escucha a Óscar Puente y no sabe qué fue antes: si el huevo o la gallina. Si el ministro o la militante.
Porque qué vergüenza lo que le han visto decir a Intxaurrondo tras la entrada de la Guardia Civil en la sede del PSOE. En lugar de mostrar cierto desapego y prudencia, se limitó a decir que «no son registros», que es «una petición de información». Qué necesidad hay de decir eso, si en esencia es prácticamente lo mismo. Lo que hizo el juez, como puede leerse en el auto, es un «requerimiento judicial» y que, «en caso de no atenderse», se autoriza «la entrada y registro en la gerencia de la sede del PSOE». Con lo fácil que sería decir que «presunción de inocencia» por delante, que mira Paco Camps, que salió absuelto de todo tras años de pleitos; que mira Sandro Rosell, que se comió dos años de prisión provisional y luego hubo que indemnizarle con 232.500 euros. Pudiendo decir eso, que lo firmaría cualquier persona sin fanatizar, prefieres hacer el ridículo para ganarte la renovación en TVE, so pena de causar vergüenza ajena y dolor de bolsillo a quienes te pagamos. No es tarde todavía para que salga Javier Ruiz a decir que las alusiones de Santos Cerdán al «one» son en verdad menciones a «Guan-ma» Moreno, presidente de la Junta de Andalucía.
Todos los periodistas, hasta más ignotos, tenemos hemeroteca. En mi caso –que no me conoce nadie– me conformo con no avergonzar a mi madre. Y poder leer este texto el mes que viene sin sufrir mareos.












