España ya es el segundo país de toda Europa que más rechaza la inmigración masiva: el 80% cree que hay «demasiados» extranjeros
España ya es el segundo país de toda la Unión Europea que más rechaza la inmigración masiva, siendo hasta un 80% los que consideran que es «excesiva» en la última década, solo por detrás de Alemania, donde el porcentaje alcanza el 81%.
Estos datos forman parte de una reciente encuesta elaborada por YouGov en el marco de su proyecto EuroTrack, que analiza la percepción de la inmigración en siete países europeos: Reino Unido, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, España y Suecia. En el caso británico, el 70% de la población coincide en que el número de llegadas ha sido desmedido, mientras que los daneses son los menos críticos, con un 55%.
Más allá de este rechazo general, el informe revela que la opinión mayoritaria en la mayoría de países es que la inmigración ha sido «excesivamente alta». En Alemania, un 61% de los encuestados opina así; en España, el 54%, y en el Reino Unido, la mitad de los ciudadanos.
La percepción del impacto de la inmigración tampoco es positiva. En todos los países analizados, una mayoría o al menos una pluralidad cree que el saldo de la inmigración ha sido negativo para el país. Los italianos son los más críticos, con un 56%, seguidos muy de cerca por los alemanes (55%). En cambio, el Reino Unido muestra un panorama algo menos severo: el 42% cree que la inmigración ha perjudicado al país, mientras que un 30% considera que ha tenido tanto efectos positivos como negativos, y un 21% cree que su impacto ha sido mayormente beneficioso. Este último dato es el más alto de los siete países.
La encuesta también confirma que el tema migratorio es percibido como una prioridad política de primer orden en Europa Occidental. De una lista de 13 preocupaciones, la inmigración aparece entre los cuatro problemas más relevantes en todos los países encuestados. En Alemania, incluso supera a otros asuntos clave: un 42% de los alemanes la sitúan como la principal preocupación nacional, prácticamente empatada con la economía (41%).
En el Reino Unido, la inmigración se posiciona como el tercer problema más grave (33%), solo por detrás de la crisis económica y del sistema sanitario. En Francia, Italia y España también figura en la parte alta de la lista, reflejando un patrón de preocupación común en toda la región.
En cuanto a la gestión gubernamental, la percepción es abrumadoramente negativa. El 83% de los alemanes y el 80% de los franceses consideran que sus gobiernos han manejado mal la cuestión migratoria. En el Reino Unido, esa crítica alcanza al 72% de la población, mientras que en Dinamarca, el país con menos rechazo a la inmigración, el descontento con la gestión sigue siendo del 52%.
Estos datos ponen de manifiesto que el debate sobre la inmigración no sólo está marcado por las cifras de llegadas, sino también por la desconfianza hacia las políticas aplicadas por los gobiernos, que parecen incapaces de satisfacer las preocupaciones de sus ciudadanos.













Pues la solución es facil, no legitimar a los partidos traidores pro – Inmigracionistas en las urnas y problema resuelto. ¿Recuerden lo que ocurrió en las últimas elecciones en Alemania?. El actual canciller hizo promesa electoralista que frenaria la inmigración para que no venciera Afd y ya ven? No ha cumplido nada de lo que dijo, por eso el Borrego Matrix sigue sin aprender y tropezando con la misma piedra una tras otra…
Pues si no lo hacen los políticos, tendrá que hacerlo el pueblo. Si algunos ven que no son bien recibidos, es posible que cojan sus bártulos y se larguen