Vía libre
Fraguas.- Muerte de españoles en hospitales por una imprudencia gubernamental que provocó un apagón. Por la imprudencia de los mismos, murieron centenares en Valencia, arrastrados por el agua entre fango, piedras y proyectiles naturales y artificiales que la naturaleza improvisó. No puedo hablar de muertes por bicho porque cierran este periódico, pero hubo miles y miles que se fueron y se van tras el dardo. Hubo quien, para escaparse de estas cosas, cogió el tren y pereció en Adamuz. También quien lo perdió todo en tierras del Reino de León por el fuego, y el fuego no para, y ahora fue y es Almería; después, Madrid, y todo el centro y toda España.
Y la que se viene, ¡jódete, España! Siempre te creíste grande y eres gilipollas.
Sesenta mil jóvenes han cruzado ilegalmente la frontera de Marruecos por Ceuta, mientras el mayor dolo de la historia de este país —de este puto país—, Pedro Sánchez, descansa plácidamente de vacaciones, seguramente sonriendo. Y sonríe pensando en mí, pensando que olvidé apuntar en el artículo la desgracia de La Palma.
Estas cosas pasan cuando, en nuestra cara, nos roban; nos roban los domicilios por okupación o por embargos. Cuando tu sueldo es de mierda y el marisco ya solo lo pueden comer los sindicalistas. Cuando la cúpula del Gobierno, desde la cárcel, agradece la comprensión de los borregos votantes de los grandes partidos que los defienden porque son de las mismas siglas. Cuando se acusa al rico por ser rico desde el poder, y el poder y la riqueza de España los tiene un expresidente, y la pasta, sus hijas. Cuando quieres trabajar para comer y el Estado se come tus beneficios, entonces has de vender el camión, o la tierra, o las vacas; cuando has de vender el barco pesquero que siempre dio de comer a generaciones de tu familia. Cuando quieres usar ecofire para apagar lenguas de fuego que amenazan tu vida y no te dejan. Es caro, dicen. ¿Cuántos miles de litros se podrían comprar con las joyas de Zapatero o con los sueldos que se quedó el hermano del presidente? Y nos pasa por bocas. Sí, por bocas: ahora a llorar por los incendios, pero se nos llamó para la manifestación por todas estas cosas, y salimos solo para el fútbol, y en los reels nos hartamos a pecho ancho de decir que España es la mejor y Argentina no. Así que no, no toda la responsabilidad es de él, del acrónimo de la canción del verano, HDP. Nosotros lo pusimos en el trono y nosotros lo mantenemos. El trono político, porque el del trono monarca ya tiene bastante con sus cosas de faldas. España es una mierda, y nosotros somos parte de ella, recordad.
Sesenta mil personas, si no más, que han cruzado la frontera y que pasarán días y semanas hacinados en las calles. ¿Dónde comerán? ¿Dónde dormirán? ¿Dónde se asearán? ¿Dónde cagarán? A la última, la respuesta es en la calle. Y esa mierda la aguantarán en Ceuta los españoles que pagan a los mencionados hijosdepu…
Pudiéramos pensar que es una crisis migratoria, y así lo dirá, si no lo ha dicho ya, Marlaska; pero crisis, la de los transportistas, ganaderos o agricultores. ¿Sesenta mil personas y Marruecos no avisa? ¿Alguien me puede decir que el Estado del Sur no lo sabía? ¿Qué no lo ha permitido, sino alentado? ¿Según el derecho internacional, el casus belli solo es posible si la masa invasora está armada? Yo lo veo de otra manera. El casus belli debería ser cuando la masa causa un daño a la nación o a parte de la nación invadida. Inseguridad, hacinamiento, esperemos que no haya epidemia, y falta de libertad. A partir de ahora que chica ceutí saldrá al parque con las amigas ¿Cuántas manadas, calladas por la Sexta y por la uno, depredarán a su antojo? Cuántas soltarán el instinto sexual de la saliditis propia de sociedades reprimidas. Pero pasa en Ceuta, no en Madrid, ni en León, ni en Toledo. Aquí solo hay fútbol y ganas de votar a este que roba para que no salga el otro.
Poco nos pasa, siendo tan gilipollas. Cada día sueño con guillotinas y linchamientos. La película alemana, prohibida por los tecnócratas del wokismo, me pareció digna de Oscar de Hollywood. Y siempre he criticado a los soñadores de este tipo; hoy soy uno de ellos. España no se toca. Si los españoles no entendemos eso —y ya no lo entendemos—, entonces no nos quejemos. Encendamos la luz y la tele para el fútbol, y engordemos la factura de la luz que hará más ricos a quienes dan los permisos para instalar placas solares en los montes quemados, para pagar joyas de cajas fuertes de expresidentes. Pero eso sí, en la próxima manifestación quédate en casa, que los fabricantes de sofás también tienen derecho a vivir.
Y vota a PP, PSOE, Vox, Sumar o IU. Estos ya te prometerán que van a cambiar las cosas. Lo que digo: gilipollas.
¿Cuándo cojones vamos a acabar con el régimen del 78?
Ave María Purísima.











