Pedro Sánchez ahuyenta la inversión extranjera en España
Gabriela Moreno.- La inversión extranjera en España se mantiene gracias a las apuestas de capitales procedentes de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, en mayor medida, así como también de Corea del Sur, Portugal, Italia, Alemania, Japón, Países Bajos y Noruega.
Indicador de crisis
Las estadísticas confirman además que la desinversión en España también crece, considerando que en 2018 se ubicó en 9.231 millones de euros y en el ejercicio de 2025 trepó a 12.429 millones de euros. Por tal motivo, la inversión neta fue de 49.201 millones de euros en 2018 y en 2025 se desplomó a 19.582 millones.
El dato convierte en realidad las proyecciones que anticiparon el impacto de la volatilidad política y las regulaciones crecientes en países de la Unión Europea que reorientan flujos hacia jurisdicciones más competitivas en el comportamiento de los capitales extranjeros.
Para contener la fuga, el gobierno de Sánchez autorizó un incremento de 60 % del gasto público y se espera que suba otro 40 % en los próximos años.
La intención del Ejecutivo es enfrentar con esa disposición una posible reducción de los fondos provenientes del turismo y las exportaciones que sostienen la inversión extranjera debido a la reducción de renta disponible de varios sus socios comerciales.
Sectores que sobreviven
Los negocios en España relacionados con la tecnología, comercio, la industria, el ocio, el ladrillo, la energía, el transporte, la gestión administrativa, la ciencia y las finanzas por ahora están al margen del escenario negativo por concentrar la mayor capitalización.
Los ubicados en Madrid son los más beneficiados. La capital figura como el principal receptor de inversión, seguida de Cataluña en el segundo lugar y Valencia en el tercer puesto. Castilla y León, Andalucía, Galicia y Aragón ocupan el resto de las primeras posiciones.
Para seguir en esa línea, la Comunidad de Madrid y Andalucía respaldan la expansión del mercado mexicano. Cataluña, en cambio, apuesta por China y Vietnam.











