«Liderando la marginalidad» en un nuevo orden geopolítico global
A medida que transcurren los días, se van conociendo más detalles de la operación militar desencadenada por EEUU e Israel a las 9:40 am, hora local del sábado pasado, en Teherán. Que acabó con la cúpula política y militar de la República Islamista iraní, con el ayatolá Ali Jamenei al frente.
Es evidente que debían tener ambos países información muy confidencial y detallada de aquella reunión, programada para ese día y a esa hora de la mañana, a plena luz del día, en el complejo presidencial de Teherán, para ejecutar una operación tan precisa como contundente.
Ha sido sin duda un golpe demoledor para el régimen de los ayatolás, que ahora reacciona militarmente con una moral sensiblemente disminuida, mediante ataques a bases estadounidenses en la zona y contra el territorio de Israel.
La CIA y el Mossad para esa operación han hecho un buen trabajo, que evoca el realizado en Caracas para detener ileso al presidente venezolano. Pero ahora la continuación de la estrategia tampoco es concomitante con la de Venezuela, dado que se trata de sociedades y países muy distintos y encontrar a una «Delcy iraní» no parece ser tarea fácil. De tal forma que la actividad bélica va a continuar durante el tiempo necesario hasta que EEUU e Israel consideren cumplido su objetivo. Que es un cambio de régimen político, muy distinto de la actual teocracia islámica, para ser lo más parecido a una democracia liberal.
Sin armamento nuclear, y aliado político de israelíes y estadounidenses. Un Irán que quizás sea «polo» del nuevo orden geopolítico del Oriente Próximo.
En España, la coalición progresista gubernamental ha prohibido a EEUU el uso de sus bases para actuar contra los islamistas iraníes, lo que nos sitúa una vez más en la marginalidad más absoluta respecto a la posición europea, liderada por Alemania, Francia y el Reino Unido. A lo que Albares replica diciendo que «no estamos solos, estamos liderando». Deben liderar a los que sus socias Yolanda y Belarra se refieren pidiendo salir de la OTAN, que es una organización que «debe desaparecer».
Las consecuencias pueden ser muy graves para España, con las bases de Rota y Morón peligrando entre nosotros, para desplazarse a Marruecos como socio prioritario estadounidense en la zona.
En cuanto a Israel, su ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, ha publicado en X junto a unas fotografías de Jameneí y Maduro lo siguiente: «En enero le quitaron a @sanchezcastejon a Maduro». Ahora le quitan a Jamenei. ¿Qué hará ahora el pobre Sánchez?». No es para tomarse a broma tener de presidente a quien EEUU e Israel tienen este concepto de él. España padece las consecuencias.











