La Pasionaria
España parece estar condenada a revivir aquellos vetustos personajes que tanto daño hicieron a lo largo de su historia. Es posible que sea debido a la pasividad y permisividad de las que el pueblo español hace gala como sin darle importancia y siempre mirando hacia otro lado, con despreocupación por lo sustancial, hasta que llegan los palos.
En el debate parlamentario de Junio de 1936 pronunció su famoso discurso, donde no faltó su correspondiente amenaza al lider de la oposición José Calvo Sotelo con aquella frase que parlamentarios presentes dijeron haber oído, Joseph Tarradellas entre otros, con nítida claridad: “ Usted ha hablado por última vez”. Una premonición o una orden que llevó al asesinato del político por un miembro de la Guardia de Asalto, una especie de Gestapo a la zurda y en compañía de otros.
Pero nadie es absolutamente malo. Es célebre la anécdota de cómo Dolores salvó de los desmanes antirreligiosos a las monjas de un Convento, salvándolas de morir, anécdota confirmada por testimonios de religiosas que fueron partícipes en los hechos. Se desconoce si actuó por motivos humanitarios o sentimentales o bien lo hizo por orden del entonces secretario general del partido José Diaz Ramos, quien defendía restablecer el orden republicano y el imperio de la ley. Murió en Madrid el 12 de noviembre de 1989 a causa de una neumonía a la edad de 94 años.
Cuando creíamos que esa particular forma de hacer política había pasado a la historia resulta que aparece una nueva versión de mujer difusora de odio, una nueva “tiorra”, término que utilizaba Don Miguel de Unamuno para referirse a la ínclita Dolores.
No nos libramos tan fácilmente de esta clase de personajes que pululan por la vida política como profesionales de la nada, al punto en que ya tenemos a nuestra Pasionaria II. Se llama Irene Montero, a partir de ahora más conocida también como “la Marrona”, un término nuevo referido a una variedad de piel roja. Por si fuera poco ha inventado una llamada “teoría del reemplazo de fachas” aparejada a la legalización de medio millón de inmigrantes ilegales. Todo aquel que defienda la entrada de extranjeros de forma legal y sólo de aquellos que se integren y trabajen, es un racista para Pasionaria II. Con la aplicación de una «teoría del reemplazo» pretende «barrer de fachas y racistas este país con gente migrante y trabajadora”.
La ex ministra de Igualdad Irene Montero, de 38 años de edad, cuenta con una amplia trayectoria política que comenzó siendo muy joven en las Juventudes Comunistas. Luego, tras participar en el movimiento del 15-M y entrar en Podemos, su ascenso ha sido meteórico, llegando a ocupar el ministerio de Igualdad en el año 2020, con el segundo mandato del actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Pero su único trabajo anterior a la política fue como cajera en la cadena de electrónica Saturn entre 2010 y 2011.
Estamos por tanto ante un torbellino de la política, una nueva agitadora de pocas masas ( 40 asistentes en su último mitin en Zaragoza)sin embargo muy comprometidas y que gustan de los mítines con solera revolucionaria y levantisca estilo 1934.
De lo que no cabe duda es de lo acertado del camino elegido con el fin de perpetuarse en una minoría que asegura sueldo y sustento familiar mientras haya quien la vote. Suerte “Marrona”.











