Tres escándalos desatados por la publicación de los nuevos archivos del pedófilo Jeffrey Epstein: Elon Musk quería asistir a una «fiesta salvaje»
Oriana Rivas.- Los nuevos documentos relacionados con el fallecido pedófilo Jeffrey Epstein desataron un tormenta mediática. Varias celebridades aparecen mencionadas, mientras que las redes sociales se inundan con miles de extractos que sacan a la luz comportamiento abusivos y sugerentes del también magnate en conjunto con empresarios y otras figuras conocidas. Sin embargo, hay algunos casos más escandalosos que otros en estas tres millones de páginas, incluidos 2000 vídeos y 180.000 imágenes en total, difundidos por el Departamento de Justicia.
Andrew Mountbatten-Windsor, anteriormente conocido como príncipe y hermano del rey Carlos III del Reino Unido, otra vez figura por su amistad con Epstein, empeorando su crítica situación legal. Nuevas fotos lo muestran a él, de rodillas, sobre una mujer no identificada que está acostada en el piso. Además, los documentos incluyen una invitación para que Epstein cene en el Palacio de Buckingham, así como una oferta del pedófilo para presentarle una mujer rusa de 26 años.
La publicación de estos documentos desatan cientos de hipótesis sobre lo que ocurría con los vínculos del magnate. No faltan quienes traen a colación teorías sobre supuestos rituales oscuros y sobre las actividades en la isla Saint James, ubicada en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos y propiedad de Epstein entre 2010 y 2019. Por ende, cuatro casos destacan en medio de la polémica y de sus posibles consecuencias legales y mediáticas.
El fundador de Microsoft vuelve al ojo del huracán al revelarse un correo electrónico del año 2013 que Epstein se envía a sí mismo. Allí sugiere que Bill Gates había solicitado medicamentos contra una enfermedad de transmisión sexual para dárselos disimuladamente a su ahora ex esposa, Melinda Gates, porque se habría contagiado de «chicas rusas». Otro correo electrónico menciona una supuesta ayuda a Gates para «conseguir drogas» y que había ayudado a facilitar «citas ilícitas». Un portavoz del empresario dijo a Business Insider que «estas afirmaciones son absolutamente absurdas y completamente falsas».
Elon Musk quería asistir a una «fiesta salvaje»
El empresario y fundado de Tesla intercambió mensajes con Epstein. En el año 2012 escribió la siguiente pregunta: «¿Qué día/noche será la fiesta más salvaje en tu isla?». Previamente el fallecido pedófilo le había preguntado que cuántas personas serían para preparar el helicóptero a la isla, a lo que Musk respondió que solo «Talulah y yo», en referencia a Talulah Riley, actriz y escritora británica que se casó con el magnate en dos ocasiones.
Él mismo respondió en X a la publicación de los archivos, pidiendo que “procesen a sus clientes [de Epstein]”. Agregó que «hasta que veamos al menos un arresto, esta publicación parcial de los archivos de Epstein no significa nada”. Mantiene que nunca visitó la isla y que cualquier argumento que lo afirme es “categóricamente falso”.
Mensajes eróticos del director de los JJOO
Casey Wasserman, el director ejecutivo de 51 años de Wasserman Media Group y presidente del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, intercambió mensajes subidos de tono con Ghislaine Maxwell en 2003 (dos años después de su matrimonio con su entonces esposa Laura Ziffren). «¿Dónde estás? Te extraño», escribió Wasserman. “Estaré en Nueva York durante 4 días a partir del 22 de abril… ¿podemos reservar ese masaje ahora?”, respondió la pareja de Epstein. Así continuaron las conversaciones, donde se contaban sobre viajes que hacían separados y contenido erótico.
También figura Steve Tisch, copropietario del equipo de fútbol americano, New York Giants. por correos donde hablaba con Epstein sobre mujeres. Su nombre aparece al menos 440 veces entre los documentos. Sin embargo, tras la publicación de los documentos, el empresario dijo que sostuvo «una breve relación» con Epstein pero que «nunca aceptó ninguna de sus invitaciones y nunca fue a su isla».
Es importante mencionar que figurar en estos documentos no se traduce en acusaciones legales. Aún así, la polémica está a la orden del día. El presidente Donald Trump también figura en ellos por formar parte de una supuesta lista de denuncias que fueron recibidas el FBI y señalarían al mandatario de cometer abuso sexual en Mar-a-Lago. Pero como las mismas anotaciones indican, no se estableció contacto con las personas que enviaron las denuncias, ni se proporcionó información de contacto.











