La deslealtad del Padre Custodio al medio que lo encumbró
FV.- Tres ejes han marcado la actitud del Padre Custodio tras el juicio seguido contra él, el también sacerdote Jesús Calvo y el director de AD, el 1 de octubre, en la Audiencia Provincial de Málaga, por un delito de islamofobis: vanidad mediática, olvido de la lealtad al medio que le dio visibilidad, y desconexión del mensaje espiritual que predicaba.
El Padre Custodio ha sido objeto de una desmedida atención mediática y ha convertido su figura en “personaje”.
Es reprobable que se haya olvidado de quienes le apoyaron — en este caso Alerta Digital — e incluso de compañeros que compartieron experiencias similares.
Lo peor ha sido que el sacerdote, al aceptar un premio de otro medio (OK Diario), se comprometió a no hacer alusión a Alerta Digital y respetó dicha cláusula disciplinaria. Es decir: se autocensuró respecto al medio original.
La vanidad clerical, en este caso, constituye una traición silenciosa al Evangelio y al ejemplo que un sacerdore debería dar.
Tenía en gran consideración al Padre Custodio. De ahí que lamente que haya dejado de actuar sólo como predicador y se comporte como “influencer”, buscando notoriedad más que servicio. Eso, en la óptica del medio, contradice el Evangelio.
Cuando un premio impone cláusulas de silencio (como se dice que ocurrió con OK Diario y Alerta Digital), se abre la reflexión sobre cómo los medios condicionan la voz pública de los sujetos visibles. Y si ese sujeto procede a “firmar” ese tipo de condiciones, algunos lo interpretan como menosprecio hacia quienes le apoyaron.
El incidente pone en evidencia la tensión entre la función pastoral tradicional (humildad, servicio, anonimato) y el mundo moderno de la visibilidad, las redes, los “clics”, las apariciones públicas. ¿Qué ocurre cuando un sacerdote cambia de “escenario”? ¿Pierde autoridad moral o la gana? El medio claramente apuesta por lo primero.
El Padre Custodio ha actuado con una moralidad cuanto menos discutible: quien abandona a sus amigos o cambia de bando —en el sentido simbólico— actúa deslealmente.
En definitiva, la deslealtad del sacerdote catalán no es únicamente una ruptura de colaboración sino —sobre todo— una ruptura de fidelidad a quienes siempre lo defendieron y al ideal que decía representar.













Hay que entender lo de Ok Diario. Eso ya quedó claro con el artículo del tal Inda que aquí se publicó y que me permití comentar en su momento. El tema en cuestión y el personaje del Padre Custodio han sido considerados por ese medio (y sin duda por otros) como agua (ajena) para su propio molino. No conozco los entresijos de esa relación entre el padre y OK Diario, pero a todas luces ese medio ha movido sus cartas para “adueñarse” de esa polémica (en la que no tiene ni arte ni parte), robarle el tema y el protagonismo… Leer más »
Como dice el refrán “Unos llevan la fama y otros cardan la lana”
Mira por dónde algunos han aprovechado el impacto mediático del asunto participando en su consiguiente repercusión pública, pero, eso sí, con la lamentable omisión, aceptada por el protagonista, de citar el soporte de este medio que decidió apoyarle sin condiciones.
Está claro que todavía hay clases.
Pero duele que sea tan triste todo, sí…