11/01/2018
REDACCION | 4365 lecturas

Rosa María Miras Puigpinos, la “violación grupal” de Inés Arrimadas, el pedagogismo democrático o cómo confundir el culo con las témporas

Rosa María Miras Puigpinos, en una manifestación independentista, con una estelada sobre los hombros.

Rosa María Miras Puigpinos

A. Robles.- El drama de la democracia española es que ha creado recetas incapaces de detener la enfermedad que esas mismas recatas han creado.

La mujer que pidió en Facebook el pasado septiembre que violaran en grupo a la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, ha aceptado una pena de cuatro meses de cárcel por un delito contra la integridad moral, que queda en suspensión a condición de que no delinca en dos años y que participe en un curso sobre igualdad y no discriminación, en particular por motivos de género”.

La acusada, Rosa María Miras Puigpinos, ha admitido que la noche del 3 de septiembre publicó en su perfil de dicha red social: “Sé que me van a llover las críticas de todos lados, sé que lo que voy a decir es machista y todo lo que se quiera, pero escuchando a Arrimadas en el debate de T-5 solo puedo desearle que cuando salga de noche la violen en grupo porque no se merece otra cosa semejante perra asquerosa”.

Creer que un curso sobre igualdad va a servir para encarrillar a la sujeta son ganas de ver las cosas como se ven a través de esos espejos cóncavos de feria, que distorsionan tanto la realidad. Para curar el alma de una parte de la población española harían falta recetas bien distintas. No hace falta que nos pongamos calderonianos, cuando el propio Machado nos dio la clave al advertirnos sobre el odio cainita de los españoles. que en su versión catalana se convierte en fobia y abominación. Si nos obstinamos en confundir los problemas del alma con una gastroenteritis, entonces no es extraño que las pulsiones violentas y las taras sociales se abran paso en España con la facilidad con la que un cuchillo jamonero perforaría una barrita de mantequilla.

Cuando el quebrantamiento del orden natural se convierte en norma, entonces lo natural es que las pandemias morales proliferen más cada día. Rosa María Miras Puigpinos no deseó una “violación grupal” a la líder de Ciudadanos porque tenga pendiente el aprendizaje de algunas nociones sobre igualdad de género. Rosa María Miras Puigpinos no deseó a Arrimadas que pasara por el traumático trance de una salvaje violación por el hecho de ser mujer, sino por su condición de representante de un partido considerado “facha y españolista” por la gentuza que ha estado lobotomizando durante años el cerebro de la condenada. La obstinación del sistema en establecer determinadas líneas rojas frente a determinados debates, considerados políticamente inoportunos, nos conduce luego a que el remedio se muestre inútil ante la enfermedad. Valgan estos dos ejemplos:

1) si se habla del envejecimiento de la población española, se aceptará cualquier opinión menos la que considere que acaso los miles de abortos que se practican cada año en España pueden ser una de las causas fundamentales del problema.

2) Si se debate sobre la ineficiencia de las leyes de igualdad en la detención de los casos de violencia de género, se aceptaría cualquier argumento falaz, a cambio de que tuviese un cierto barniz progresista. En cambio si alguien apuntase el desestimiento en los principios éticos tradicionales por parte de las parejas, o la criminalización del derecho de los hombres a la presunción de inocencia, como dos de las posibles causas del problema, entonces quedaría expuesto a un seguro y lacerante linchamiento público.

Si estamos obligados a responder con recetas democráticas a los problemas de convivencia cada vez mayores y que son inherentes a la putrefacción moral de la sociedad española; o cuando se gobierna mediante leyes nacidas de los intereses del día, contradictorias con las que regían ayer y con las que se establecerán mañana, entonces es lógico que a la catalana Rosa María Miras Puigpinos se la mande a hacer un curso y no directamente a la cárcel.

En el anterior y denostado régimen, el hombre que quería ser libre era un adulto capaz de afrontar riesgos, de valorar posibilidades, ansioso de acción individual, deseoso de asumir la incertidumbre del resultado de sus actos. El español del anterior régimen era capaz de asumir la vida como proceso biológico lleno de incertidumbres cuyo desarrollo exigía una lucha continua y un permanente afán de superación. El español actual, en cambio, manipulado por los intereses que usufructúan el poder, es un niño obligado a obedecer, a no pensar por sí mismo, que ha vendido a unos pocos su libertad, su dignidad y hasta su seguridad.

Curioso es este Estado que, pretendiendo ser la encarnación del interés general, sólo asegura de hecho los intereses particulares de los diversos grupos partidarios en función de la capacidad de presión que sus hombres posean, o del número de votos obtenidos. Mientras, la justicia distributiva, que debiera ser congénita a la supuesta soberanía popular, se aleja cada día más.

Hay muchas maneras de destruir a esta nación. Una, cargada de odio, alimentada por los más bajos instintos, consiste en pisotearla, en depredarla, en dividirla, como se está haciendo desde partidos e instituciones del Estado, ante la estupefacción y el silencio cobarde de muchos.

Pero también hay otra manera de destruir a una nación, con más cautela, con más precaución, que consiste en anestesiarla, volcando sobre el país toda la propaganda y todos los medios posibles para evitar que se conmueva, para convencerle de que no ha pasado nada en un Sistema que nació en 1978 con la intrépida convocatoria de la unidad, de la grandeza y de la libertad de España, pero que destruye su propia unidad, se empequeñece al amputarse sus miembros y se esclaviza al obedecer con la máxima docilidad ante el látigo de las fuerzas hostiles que se esconden bajo la máscara del Parlamento Europeo o del Fondo Monetario Internacional. De este modo, una nación que puso en el frontispicio de su fachada política: “Por el imperio hacia Dios”, guardando así fidelidad al legado de los mejores hombres y mujeres de nuestra historia, desde los Reyes Católicos a los héroes del 2 de mayo, se entrega sin compensación a las organizaciones mundialistas y a los grupos de poder que las manejan, y se queda sin Dios, porque Dios desprecia a los tibios, a los pueblos sin coraje para defender sus derechos.

No vale lamentarse ahora de cosas que habrían sido evitadas con otras normas, con otras licencias televisivas, con otras orientaciones educativas y con otras preferencias morales. De tanto jugar con los peores instintos de un sector de la sociedad española tan mediocre y tan zafio, lo normal es que el Mal, como las amantis, termine enroscándose en el corazón de la gente.

No reiteraré esas lecciones que se imparten cada vez que nuestra sociedad exhibe una de sus intolerables taras. Cuando un ultraizquierdista asesina a un pobre hombre por llevar tirantes con los colores de la bandera española, cuando un descerebrado mata a su mujer, cuando una mujer destroza psicológicamente a su marido, cuando un energúmeno propina una paliza a un facultativo, cuando un adolescente la emprende a golpes contra su profesor, cuando unos jóvenes queman vivo a un menesteroso, cuando un hijo golpea su padre, cuando algunas televisiones revierten en ganancias el dolor de una familia, cuando se celebra en las redes sociales la muerte de un adversario, entonces salen algunos políticos a establecer que todo eso puede corregirse a golpe de pedagogismo democrático.

Establecer que muchos de los virus que asaltan actualmente la salud moral de la sociedad española se incubaron en los laboratorios políticos y educativos de la España de los años 70 sería razón suficiente para hallar el mejor remedio a la actual sintomatología.

Lamento no ser muy optimista respecto al remedio oficial, sobre todo cuando vemos cómo muchas de las causas que provocaron esta enfermedad moral tienen cada día mayor poder e influencia en nuestro país. La televisión es una de ellas, al ser concebida por nuestros democráticos representantes como el instrumento ideal para propagar la amnesia colectiva.

No hay norma capaz de regular el cambio de una sociedad si sus miembros no están dispuestos a convencerse por ellos mismos de la inevitabilidad del cambio. Tal vez por eso, lo que hoy ocurre sea el resultado de años de desistimiento moral, de fatuidad cívica, de relativismo político, de zafiedad cultural. Los políticos de la democracia talaron los árboles que adornaban las rutas que caminábamos y vivificaban el aire que respirábamos. La consecuencia es hoy un aire irrespirable y un ambiente paisajístico cada día más yermo y tenebroso. Esperemos que al menos los políticos sepan rezar y que recen para que sus hijas no caigan nunca en las garras de los miles de psicópatas que se reproducen sin descanso.

La idea primordial que debe prevalecer frente a la crisis del sistema es que no hay solución dentro de este sistema. Tal vez nos estemos dando cuenta ahora de que el libertinaje es incompatible con la plena responsabilidad. La efectividad de este sistema tan putrefacto proviene del engaño, la manipulación y la negación del papel supremo de la dignidad humana.

 

Comentarios

28 comentarios en "Rosa María Miras Puigpinos, la “violación grupal” de Inés Arrimadas, el pedagogismo democrático o cómo confundir el culo con las témporas"

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Manu
Manu
11/01/2018 19:38

Muy acertado, don Armando. El mal que está destruyendo esta sociedad agónica es la corrupción moral, la degradación del alma humana.

No puedo añadir más que las serias advertencias de nuestro Señor a los tibios:
“Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. (Apocalipsis 3:15-16)

Kafkiano
Kafkiano
11/01/2018 21:29
Las élites entienden mucho de psicología humana y saben cómo engañar a la gente con sus medios de desinformación y de entretenimiento. Todos estos mequetrefes bienpagados al estilo Carlos Sobera o Juan Ramón Bonet trabajan al servicio del mal, para que tengamos una sociedad patética y circense cada vez más hundida en valores, amoral y decadente, sólo hay que ver sus programas nauseabundos como Boom, First Dates, etc. No paran de hacer ingeniería social y complementan con un relativismo atroz. Hoy y siempre, quien tiene el control de los medios de comunicación tiene el poder de las masas porque hay… Leer más »
El azote del Sr.
El azote del Sr.
12/01/2018 9:50
Somos un mundo enfermo, el caso nuestro aún más , condenada al apocalíptico caos , no tiene recorrido son los capítulos finales de la sociedad , la TV da asco , el cobijo de lo peor para servir al masón , la cueva del masón, del tirano de esas pobres mentes que nombra, sociedad enferma terminal condenada en el lujo pero con la mente bien violada y bien cogida por el masón , pobres periodistas rodeados de lujos y con una mente y espíritu tan ultrajado y mancillado, pobres diablos con sus buenos autos mejores casas cuentas repletas de euros… Leer más »
Gerardo Pérez Morales
Gerardo Pérez Morales
11/01/2018 21:03

La corrupción, ha calado en la sociedad, y tiene mal arreglo.
En cuanto a la de la foto, tengo la impresión de que sea un saco de complejos que proyecta hacia los demás, y mitiga, militando en lo que ahora “se lleva” Una forma de sentirse “grande” Y no puede evitar que algunas veces, salga fuera lo que lleva dentro, sin esa válvula de escape podría explotar como olla a presión. Por supuesto, no digo que es un saco de sebo, no me gusta ofender.

el frances
el frances
11/01/2018 20:28

El problema de este mundo es la cantidad de gente tocada y maligna que hay por metro cuadrado y si esa tribu alcanza alguna vez el poder su capacidad de hacer el MAL es inconmensurable ,con la gravedad de su posterior NEGACIÓN.

bla bla
bla bla
12/01/2018 11:33

Además de malas personas es también una mezcla de envidia, de personas fracasadas que hacen lo más fácil culpar a los demás de sus propios errores.

carlos
carlos
11/01/2018 19:51

Que asco de tia!!!!! Joder! Me da arcadas! Sucia, por fuera y por dentro!!!!

José Ubalde
José Ubalde
11/01/2018 19:35

El sistema es el problema en España y en todo el continente europeo. Este problema aumenta vertiginosamente cuando se emplea la incitación al odio como método de reivindicación.

es lo que hay
es lo que hay
12/01/2018 1:35

la gorda esta celosa de la bella y le desea eso por envidia cochina por ser ella fea y gorda

Marcelino
Marcelino
12/01/2018 3:18

El sujeto que se acueste con éste pedazo de bulto, tiene que tener el estómago de un dromedario por estar al lado de semejante elefante marino.

Cristian Rosen
Cristian Rosen
12/01/2018 7:50

A ti no de viola ni un gorila gorda de mierda. Lástima no leas esto Miras Puigpinos.
No pertenezco a Ciudadanos, pero de la una a la otra va un trecho. Te da envidia la Arrimadas ¿verdad? Pues jodete gorda de mierda.

Divisionario
Divisionario
12/01/2018 0:48

Menuda basura de justicia roussoniana. Igual que la broma macabra de redimir pena por múltiples asesinatos mediante la práctica de aerobic. Nuestros jueces no son imbéciles, son progres perversos, sectarios y parciales que nos quieren humillados e indefensos.

ROSSLYN
ROSSLYN
12/01/2018 10:54

Si tuviese que definir a D. Armando lo haría de la siguiente forma:

Mente lucida. Conciencia noble y Alma limpia.

Vicente Oviedo Marín
Vicente Oviedo Marín
12/01/2018 7:33

Magnífico análisis.

Ramiro
Ramiro
12/01/2018 11:32

Don Armando, con esas pintas, ¿usted cree que a esa bola de grasa querría llevarla a la cama algún hombre o mujer, ni siquiera cobrando…?
Es natural que esté jodida, muy jodida, y envidiosa con doña Inés Arrimadas, que ahora que no nos oye nadie, es un auténtico bombón, con nata.
DE CUALQUIER FORMA, LA PENA ES ÍNFIMA, PARA LA GRAVEDAD DEL DELITO.
Este asunto de la violencia se le está escapando de las manos al mal gobierno actual, como tantas y tantas otras cosas.

Julio C Fraga
Julio C Fraga
12/01/2018 13:33

Don Ramiro absolutamente de acuerdo, a este gobierno ya no le queda ningun asunto para escaparsele de las manos, simplemente se le han escapado todos.

El azote del Sr.
El azote del Sr.
12/01/2018 12:53

Sus hogares son los templos, no dejen que esa cueva de Ladrones entren en sus casas, expulsen el TV del templo sagrado que son de la sagrada familia, expulsen a los mercaderes del pensamiento de sus corazones,! alejen al maligno ! Tras vestidos de maquillaje , que no husmeen y les destrocen la dignidad , son la gusana del mal las larvas del demonio.

Pelayo
Pelayo
12/01/2018 0:42

Armando esas ideas amorales, vertidas como si nada, demoniacas, se llaman logismoi. Ver a Evagrio Póntico y a Casiano.

maria
maria
12/01/2018 16:21
Esa enfermedad moral de una sociedad inmersa en la abulia, tibieza y cobardía no cambiará con proclamas pedagógicas publicitarias (contra drogas, violencia,corrupción,etc) porque lo que no se digiere desde la infancia en el ejemplo familar y entorno social inmediato, jamás cala en el alma. Si a todo lo anterior se añade el consumismo en todos los órdenes,; la demanda continua de derechos,sin su correlación de deberes; el miedo a la mínima incertidumbre; la falta de templanza y paciencia para la adversidad…etc., tenemos ya una sociedad postrada. Pero la madre naturaleza es pertinaz y, tarde o temprano, el orden natural se… Leer más »
Tomas Lopez Diaz
Tomas Lopez Diaz
12/01/2018 12:14

Dios! Vaya Ogro.

Un español deTabarnia
Un español deTabarnia
13/01/2018 18:56

En este caso las lobas feministas que atacan siempre, con razón o sin ella, se han callado. con la cobardía que se le atribuye a las propias gallinas.

¿Dónde esta la furia del rebaño feminista, que no condena a esta pájara?

Viva España

Yomismo
Yomismo
12/01/2018 23:48

Enésimo guiño independentista de Lidl: se queda en Cataluña y discrimina el español

https://okdiario.com/espana/cataluna/2018/01/12/enesimo-guino-independentista-lidl-queda-cataluna-discrimina-espanol-1684836

Alfonso
Alfonso
12/01/2018 16:40
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