11/04/2017
REDACCION | 4180 lecturas

¿Protegerán los holandeses su ‘decadencia’ de los ‘redentores’ islámicos?

Los Países Bajos ya han sufrido dos asesinatos políticos relacionados con el islam: el del político Pim Fortuyn (izquierda) y el del cineasta Theo van Gogh (derecha). (Foto de Van Gogh - Wikimedia Commons; Foto de Pim Fortuyn - Forza! Nederland video screenshot).

Los Países Bajos ya han sufrido dos asesinatos políticos relacionados con el islam: el del político Pim Fortuyn (izquierda) y el del cineasta Theo van Gogh (derecha). (Foto de Van Gogh – Wikimedia Commons; Foto de Pim Fortuyn – Forza! Nederland video screenshot).

Giulio Meotti.- Las elecciones generales en los Países Bajos ya han terminado, pero ahora empieza una campaña mucho mayor: ¿Quién defenderá las libertades de los holandeses?

Sólo en los Países Bajos se puede concebir que un político como Geert Wilders, un valiente disidente que durante 13 años, 24 horas y un día haya vivido bajo protección policial, dado mítines llevando un chaleco antibalas, mudado de un lugar secreto a otro y sido escoltado como si fuese un potentado asiático. En el país ya se habían producido dos asesinatos políticos relacionados con el islam: el del político Pim Fortuyn y el del cineasta Theo Van Gogh. Otra diputada holandesa de la época, Ayaan Hirsi Ali –cuyo nombre, junto al de Wilders, era el siguiente en la lista adosada con un cuchillo al cadáver de Van Gogh– acabó huyendo a Estados Unidos. Sólo la protección de Wilders, generalmente proporcionada por el Gobierno holandés, ha evitado hasta ahora un tercer asesinato político.

En los Países Bajos, el filósofo Baruch Spinoza se convirtió en el profeta de la tolerancia, Karl Marx investigó el capitalismo y John Locke escribió su Carta sobre la tolerancia. Los grandes medios han dicho que el ascenso de Wilders y el nuevo giro “populista” del primer ministro, Mark Rutte (quien, en enero, le dijo a los inmigrantes que se comportaran “con normalidad o se marcharan”), ha sido una traición a esa tolerancia holandesa. Es exactamente al revés.

Es esa tolerancia la que inspira al “liberalismo duro” holandés para luchar contra la intolerancia. Tolerar al intolerante no parece la manera de preservar la tolerancia. Así es como los multiculturalistas holandeses pusieron patas arriba su gran legado. Los propios holandeses se consideran “fundamentalistas de la Ilustración”, sosteniendo los valores de la Ilustración, también en el mundo islámico.

Ahora, la pregunta es: ¿defenderán los holandeses esas libertades, o las irán desmantelando poco a poco? El ministro de Justicia holandés, Piet Donner, sugirió hace poco introducir la ley islámica de la sharia en los Países Bajos por vías democráticas.

La fuerte tradición progresista holandesa se remonta a Pim Fortuyn, un homosexual orgulloso de la “supuesta” decadencia de su país, su tolerancia y las libertades que ofrece. Como escribió el difunto periodista británico Alexander Chancellor:

Los fanáticos musulmanes reprochan a Occidente su decadencia, y muchos occidentales con sentimiento de culpa coinciden en que no les falta razón, pero Fortuyn no pensaba así. Él hizo una cruzada en defensa de lo que muchos considerarían decadencia, y estaba muy preocupado por su supervivencia.

Fortuyn consideraba que la permisividad estaba en el corazón de la cultura occidental. Era un “liberal duro”, que militó en defensa de los valores judeocristianos y occidentales tras el 11-S contra la intolerancia islámica, como intentaron hacer Oriana Fallaci, Bat Ye’or, Michel Houellebecq y Geert Wilders.

Tras las últimas elecciones holandesas, ha llegado el momento de que los neerlandeses redescubran el legado y las ideas de Pim Fortuyn. Fortuyn, un extravagante homosexual que llevaba la cabeza rapada y era profesor de Sociología, llevaba elegantes trajes italianos, vivía en una casa palaciega en Rotterdam y había escrito un gran libro titulado Contra la islamización de nuestra cultura. Prometió resistir contra el islam, “una guerra fría contra el islam”, como la llamó en una entrevista en el Rotterdams Dagblad.

“Usted ha dicho –afirmaba el periódico Volkskrant en una entrevista– que los extranjeros manosean a todas nuestras mujeres rubias, y después se giran y las llaman ‘zorras'”. “No – corrigió calmadamente Fortuyn–. He dicho que los islámicos hacen eso. Eso es muy distinto, disculpe, de los ‘extranjeros'”. Entonces, en un momento que iba a ser decisivo en la vida de Pim Fortuyn, el Volkskrant le preguntó: “¿Por qué, entonces, ese odio hacia el islam?” “Yo no odio el islam –dijo Fortuyn–. Lo considero una cultura atrasada. He viajado mucho por el mundo, y allí donde gobierna el islam, es desolador”.

Los supremacistas islámicos de los Países Bajos se consideran unos “redentores” que están rescatando a Occidente de la “decadencia” de Fortuyn: drogas, prostitución, vida homosexual y prensa blasfema. ¿Será capaz el establishment holandés de defender esas libertades?

La “decadencia” puede ser letal para un país cuando se convierte en hedonismo, desmoralización, declive educativo y pérdida de memoria histórica. Pero por “decadencia”, los supremacistas parecen referirse a todas las libertades occidentales, no sólo la permisividad holandesa. Pero son de esas libertades de las que deberíamos enorgullecernos. Y son por las que debemos estar dispuestos a luchar para proteger. Fortuyn lo hizo, y pagó el precio final: su propia vida. Theo Van Gogh también lo hizo con su película sobre la sumisión de las mujeres bajo el islam. Inmediatamente después de que Van Gogh fuese asesinado por Mohamed Buyeri, la película dejó de exhibirse públicamente.

La izquierda holandesa también necesita redescubrir sus raíces. El debate en los Países Bajos sobre la integración no lo pusieron en marcha los partidos de derechas “xenófobos”, sino Paul Scheffer, un respetado académico y miembro del Partido Laborista, que en 2000 escribió un ensayo titulado Het multiculturele drama (El desastre multicultural), antes de que Fortuyn y Wilders hubiesen siquiera entrado en escena. Scheffer escribió sobre los tolerantes holandeses cuyas políticas multiculturales no habían promovido la cultura holandesa en las comunidades de inmigrantes. Por desgracia, la izquierda holandesa tomó el camino opuesto y por eso ha sido duramente derrotada en estas últimas elecciones.

El partido de Mark Rutte también tiene mucho que aprender de este liberalismo duro. Fueron los liberales quienes pusieron en práctica muchas de las ideas de Fortuyn: la prohibición del burka, que según muchos musulmanes es una forma de “proteger” a sus mujeres, pero que a otros les parece un símbolo de dominación de la mujer. La reacción del primer ministro Rutte contra las injerencias de la república turca en la vida holandesa sería impensable en otros países europeos: Rutte, temiendo el ascenso de Wilders, defendió la independencia de su país pero se negó a ceder a la presión islamista y permitir que los ministros del presidente Erodgan dieran un mitin en Rotterdam.

En Francia, de hecho, las autoridades permitieron mítines turcos, demostrando así una mentalidad sumisa al islam político. Rutte y los holandeses harían bien en seguir por su camino, que es lo que permitió a Rutte mantenerse en el gobierno. El conservadurismo económico puede ser importante, pero los valores occidentales también lo son.

Tras el asesinato de Fortuyn, Wilders se presentó como “el defensor del liberalismo”: en igualdad de género, separación entre Iglesia y Estado y autonomía personal. Sin embargo, a diferencia de muchos liberales en Estados Unidos y Canadá, Wilders no está dispuesto a claudicar estas libertades a favor del islam. Los liberales y feministas de Estados Unidos se niegan a defender los derechos de las mujeres en el mundo musulmán. Jamás plantean la cuestión de la separación entre Mezquita y Estado. En vez de eso, culparon de la matanza sufrida por la revista satírica Charlie Hebdo en 2015 a la libertad de expresión.

¿Pensaron siquiera alguna vez los “liberales duros” holandeses en la brava batalla de Ayaan Hirsi Ali en defensa de los derechos de la mujer bajo el islam, en Theo Van Gogh y otros periodistas holandeses, o la cruzada que ha encabezado Wilders para proteger al país de la intolerancia islamista?

¿Por qué los militantes LGBT no están condenando los crímenes del islam, como hacía Pim Fortuyn? El director de una revista de temática LGTB en Bangladesh acaba de ser asesinado a machetazos por islamistas. ¿Cómo es que nadie de la comunidad LGBT en Occidente lo ha condenado o hablado de ello? ¿Por qué los activistas gais guardan silencio sobre los homosexuales que están siendo asesinados por islamistas después de que en Florida un terrorista musulmán asesinara a 50 de ellos?

Se puede ser gay, decadente o estar dispuesto a luchar por tu libertad. Si sólo eres gay y decadente, estás condenado.

Han ten Broeke, candidato a ministro de Exteriores en el gobierno de Rutte, justificó hace poco el veto holandés a los ministros turcos señalando que los erasmus iban a los Países Bajos “porque era un paraíso para la libertad de expresión”. Esta tolerancia erasmiana sigue teniendo mucha fuerza en el alma de la identidad holandesa, pero la presencia entre ellos de musulmanes no europeos y antiliberales sigue poniendo a prueba sus límites. Los libertinos y libertarios holandeses en sintonía con Fortuyn y Wilders no parecen estar dispuestos a suicidarse, a diferencia de los liberales del Middlebury College de EEUU, que parecen muy ocupados tratando de linchar a cualquier conservador que pase por su campus.

Los holandeses y los europeos deberían estar orgullosos de lo que los fundamentalistas islámicos llaman “decadencia”; pero también deben estar dispuestos a luchar para defenderla. No bastan los “lugares seguros”. El mundo no los ofrece. De lo contrario, acabarán todos en una de las “casas seguras” en que han obligado a vivir a Geert Wilders sus puritanos verdugos. “Yo estoy en una cárcel”, dijo. “Y ellos van por ahí libremente”.

 

Comentarios

10 comentarios en "¿Protegerán los holandeses su ‘decadencia’ de los ‘redentores’ islámicos?"

Notifícame de
avatar

Ordenar por:   el más nuevo | el más antiguo | el más votado
x tro
x tro
11/04/2017 20:25

x tro
x tro
11/04/2017 20:10

ya es tarde los moros se reproducen a una velocidad de vertigo y si encima tienen todas las ayudas mas aun en bruselas ya hay 400000 moros solo en esa ciudad una tercera parte roterdam y amsterdan estan tanbien muy islamizadas londres perdido en amsterdan tienen un alcalde musulman en 5 años todo se puede poner al rojo vivo en situacion de no retorno de caos total belgica suecia y holanda seran los primeros paises europeos en ser islamizados y se perderan para siempre es pesimista pero es lo que pienso

Kalikatres
Kalikatres
13/04/2017 1:02

Yo no soy tan pesimista. Creo que habrá una reacción generalizada en Europa Occidental contra la islamización. Esa reacción ya está empezando.

uno
uno
11/04/2017 19:33
los holandeses han perdido una oportunidad de oro. ahora con los liberales sabe dios como terminarán. de todas maneras wilders perdió una batalla pero no la guerra. el rutte o como se llame fue muy hábil y engañó a mucha gente a ultima hora. como vio que hablando contra la inmigración ganaba adeptos no se le ocurrió otra cosa que despotricar lo mas posible en este sentido para sumar votos.sigo creyendo que las guerras se ganan a base de coraje y paciencia. wilders debe seguir peleando. nada está perdido para él y sus seguidores. a ver que sucede en Francia.… Leer más »
Lpgc29
Lpgc29
11/04/2017 21:25

Por lo menos están representados en el parlamento holandés. Mejor ser visibles que no. Mire sino España cuantos identitarios tiene en el congreso…

Respecto a Francia, creo que ocurrirá lo mismo. La gente votará por Fillon aunque sea presunto corrupto. No creo que Le Pen sea presidenta.

x tro
x tro
11/04/2017 20:23

creo que habra un exodo de los blancos a otras zonas alejados de las grandes ciudades perdidas o camino de ser perdidas desplazandose a zonas mas pequeñas pueblos o incluso emigrar a otros paises

Desde Sud America
Desde Sud America
11/04/2017 20:48

Migraran hacia el norte a lugares duros para vivir y adonde los musulmanes no les interesa llegar, ahi muchos mas pereceran por las condicones dificiles y escazes, solo los mas aptos quedaran, depsues de decadas o siglos se templaran, recordaran y honraran a sus ancestros y volveran a la lucha por sus tierras siguiendo el ciclo eterno de la vida. La vida es lucha.

Lpgc29
Lpgc29
11/04/2017 21:31

Veo que el artículo menciona al LGTb. Queria decir que ellos son parte del sistema. No esperemos nada de ese colectivo. Igual que Femen. O Greenpeace o Pacma. Son los mismos. Los tontos útiles para llevar a a Europa a su destrucción.

Desde Uruguay
Desde Uruguay
12/04/2017 8:42
Sin ánimos de ofender a nadie en tan respetable página, a la cual entro varias veces diariamente y felicito infinitamente a sus editores. ¡¡¡Viva Franco ante todo!!! En cuanto al tema de las razas veo que el islam no tiene ningún problema con la raza blanca, es mas, la admira. Su problema es la promiscuidad, decadencia y religión de la domina, a la cual el judeo-cristianismo jamás pudo domar del todo. También su alianza con el sionismo. Ejemplos: Hitler (lo tienen como un santo) Los musulmanes de los Balcanes (los defienden a muerte) La gente de España (la ven como… Leer más »
Gulati
Gulati
13/04/2017 16:50

Si, pero entonces la raza blanc dejaria de existir, y su legado tambien. Los morancos/arabes eran blancos siglos atras, y con el islam, fueron trayendo esclavos a sus paises y mezclandose con cuantos negr@s tenian cerca, sean esclavas sexuales o lo que sea, para producir el moro actual. El Islam, excepto en temas de natalidad, es atraso puro y duro, Europa acabaria mestiza y sin posibilidades de progresar, al igual que Oriente Medio.

wpDiscuz