Farenheit 451: Una historia muy actual
Ramiro González.- Una sociedad que quema los libros en vez de leerlos, es una sociedad gravemente enferma. Pues este es el panorama que nos presenta el recientemente fallecido Ray Bradbury en su novela “Farenheit 451”. El título hace referencia a la temperatura óptima por la que arde el papel. El protagonista es un bombero. Pero no se dedica a apagar incendios, sino todo lo contrario, a provocarlos. Su trabajo consiste en que, todos los días, debe quemar grandes montones de libros.
El autor se inspiró en la censura implantada por el Senador McCarthy llevada a cabo durante su popular “caza de brujas” en la que sospechaba de que todo el mundo era comunista, y también se inspiró en la actividad de ocio favorita de los Nazis, la quema de los libros. El director de cine François Truffaut realizó la adaptación de cine, que es prácticamente un calco del libro.
Una vez que ya estamos situados, comenzamos a reflexionar sobre lo que supondría la existencia de un panorama social semejante. ¿Puede ser sana una sociedad en la que se tiene ese desprecio absoluto por la cultura? Seguro que alguno habrá que le dé igual, pensando en que solo es un libro de ciencia ficción, pero eso es porque no se habrá parado a reflexionar sobre la realidad que estamos viviendo ahora mismo, no solo en España, sino en todo Occidente. La aparición del libro electrónico desde luego es un avance. Y desde luego que puede resultar muy cómodo, pero en mi modesta opinión, el libro electrónico va a acabar con el placer de la lectura. Será que siempre se me ha inculcado el gusto de tener un libro entre las manos, percibir el olor de sus páginas, sumergirme entre todas las palabras y hallar mundos inexplorados, personajes de todo tipo e historias inolvidables. Será que hoy en día, el que nos educa es el típico profeta de alguna secta tecnológica que no se cansa de predicar lo bueno y grandioso que es el progreso tecnológico.
Recuerdo aun la magnífica medida propuesta por el ex presidente ZP por la cual cada escolar recibiría un ordenador portátil. Según proclamaba, gracias al portátil, se produciría una especie de milagro similar al de los panes y los peces, y los chavales aprenderían mucho más. Porque, nadie se cansa de decir que esta es la generación mejor preparada. Más bien, esta es la generación que da vida y forma a la secta tecnológica y a los jóvenes peor educados en su uso. Más bien, esta es la generación de la información, en la que gracias a Internet, hay muchos datos y muchísimas cosas que aprender, que lo único que hace es convertirnos en sabedores de mucho pero maestros en nada. Más bien esta es la generación de la gente sin criterio ni personalidad propios, porque son incapaces de no dejarse llevar por las modas del alcohol y el botellón que dicen, es la única manera válida de diversión. Más bien, esta es la generación de los egoístas y de aquellos que solo buscan su propia satisfacción sin importarles nada los demás.
La Ciencia Ficción es un género literario y cinematográfico absolutamente despreciado por los críticos y la generalidad del público. Por supuesto que hay excepciones, y que actualmente parece estar recuperando el auténtico valor que tiene. Pero, como bien avanzaba en el comienzo, ¿qué podemos esperar de una Sociedad que quema una serie de libros y el resto no? ¿Por qué actualmente unos autores son más merecedores de un premio que otros? Sin duda, el primer paso hacia esa senda de la pira literaria, es la de despreciar automáticamente a determinados autores. Esto se hace por razones puramente ideológicas. De nuevo, nos topamos con una Secta, es decir, unos que se creen poseedores de superioridad moral y que se piensan que son casi dioses, y por lo tanto, en sus cabezas está la idea de imponernos a los demás su criterio, mediante el que dicen lo que se debe leer y lo que no. Si nos convertimos en dulces borreguitos, lo siguiente será quemar y desprestigiar a los autores contrarios a sus ideas mamarrachas y totalitarias.
Quemar sus libros, aclaro, porque luego habrá quien diga que acuso a no sé quien de querer quemar vivo a alguien. Este es un llamamiento a la sociedad, para evitar que los falsos profetas puedan instaurar su reinado de terror definitivamente; para evitar que se quemen libros, para evitar que los libros desaparezcan y con ellos su valor cultural y artístico, y sean sustituidos por unos cachivaches electrónicos, que a buen seguro serán cómodos, y harán que puedas tener más libros por menos precio, pero eso no arregla el problema. El problema fundamental es la falta de criterio y de personalidad que cada vez es más común. Y la falta de educación que hay de cara a todos estos avances. Porque uno puede tener todos los aparatos del logo de la manzana que quiera, pero si no conoce la Historia de su propio país, ni su literatura, ni su arte, ni su gastronomía ni nada, seguirá siendo un pobre ignorante, que algún día participará en la quema de libros.












Creo que te equivocas, el soporte aunque tenga importancia, es secundario, el contenido ; lo que dice un libro; eso es lo verdaderamente importante, el libro electrónico abarata la compra e incluso la hace gratis en el caso de algunos clásicos. Otra cosa es la falta de interés en leer los clásicos que hoy se juzgan como politicamente incorrectos. El verdadero problema no es el soporte del libro (Papel o digital) si no que casi todo lo que se publica hoy en día es basura, la mayoría de autores de best sellers son similares al mac donalds pero en versión… Leer más »