«Nuestra fuerza armada ha sido el colectivo que más ataques ha sufrido en Ceuta: agresiones, intentos de apuñalamiento o apedreamientos. Nos han puesto trampas y eso es intentar matarnos»
La próxima visita de los reyes a Ceuta ha coincidido con el cumplimiento de 75 días tras la invasión registrada este verano en la ciudad autónoma. El desplazamiento de la Familia Real ha contado con un amplio seguimiento de la Cadena COPE para retransmitir el acontecimiento minuto a minuto. El viaje ha sido autorizado por Pedro Sánchez, tras la controversia generada por sus afirmaciones de que el Rey llevaba dos décadas sin visitar el territorio, a pesar de que Felipe VI lleva 12 años de reinado y las visitas oficiales dependen del Ejecutivo.
Ante la presencia del monarca en la zona, la Asociación de Tropa y Marinería Española ha solicitado una audiencia con el Monarca. En una entrevista concedida a Cristina López Schlichting en ‘Fin de Semana’, el presidente de la entidad, Marco Antonio Gómez, ha confirmado que permanecen a la espera de una respuesta por parte de la Casa Real para trasladar de primera mano la realidad que afrontan los efectivos desplegados.
El portavoz de la asociación ha señalado la importancia de que el jefe del Estado reciba información directa de las Fuerzas Armadas. «Su majestad, como comando supremo de la fuerza armada, tiene que estar informado de lo que ocurre, pero sin que la información llegue adulterada», ha afirmado Marco Antonio Gómez. De este modo, la Asociación de Tropa y Marinería Española busca exponer las verdaderas condiciones de seguridad que afrontan los profesionales en la frontera.
Ataques continuados a las tropas
Las tropas destinadas a las labores de vigilancia en la ciudad autónoma han sufrido repetidos actos violentos en los últimos meses. «Nuestra fuerza armada ha sido el colectivo que más ataques ha sufrido en Ceuta», ha denunciado Gómez. El presidente del colectivo ha detallado agresiones violentas como intentos de apuñalamiento, lanzamiento de piezas de motos, apedreamientos e incluso trampas diseñadas para provocar despeñamientos de los militares.
Estas situaciones violentas se han producido en un contexto de desamparo legal al no estar reconocidos los militares como agentes de la autoridad. Aunque el Congreso de los Diputados ha aprobado una Proposición No de Ley (PNL) al respecto tras más de 70 días de espera, la asociación se mantiene a la expectativa de que la medida se ejecute formalmente para evitar que los efectivos continúen siendo una diana.
Medios escasos y jornadas agotadoras
El colectivo ha denunciado también la falta de órdenes claras y el escaso respaldo jurídico durante las actuaciones en el terreno. Gómez ha criticado la falta de proporcionalidad en el equipamiento, al recordar que inicialmente se enviaban patrullas donde solo un efectivo de cada cuatro o cinco portaba su armamento reglamentario, a diferencia de los despliegues en misiones internacionales como Irak o Afganistán, en maniobras o durante la pandemia.
A esta situación operativa se suman jornadas maratonianas de trabajo de hasta 16 y 24 horas continuadas sin descansos posteriores, lo que incrementa el riesgo de accidentes. El representante militar ha lamentado que las tropas estén dispuestas a rendir al 200% mientras perciben una falta de defensa por parte del Gobierno y del Ministerio de Defensa ante las agresiones sufridas, en contraste con la firmeza aplicada cuando un efectivo incurre en una presunta falta.











