Otro paso hacia el pucherazo: Moncloa prepara un ‘decretazo’ sobre la ‘ley de nietos’ a las puertas del 29-N
Lo que pretende Sánchez con la llamada Ley de Nietos traspasa una línea política especialmente peligrosa: utilizar el poder del Gobierno para modificar por decreto unas reglas que afectan a la nacionalidad y, potencialmente, a la composición futura del cuerpo electoral.
Si se confirma que se pretende sortear el debate parlamentario y aprovechar una prerrogativa del Ejecutivo para alterar las condiciones y los plazos en pleno escenario político, la oposición debe denunciarlo con toda claridad: no estamos ante una simple decisión administrativa, sino ante una maniobra que puede convertir las instituciones en instrumentos al servicio de la conveniencia del Gobierno.
Cambiar las reglas del juego desde La Moncloa, sin el debate y los controles que exige una cuestión de esta trascendencia, proyectaría una sombra gravísima sobre la limpieza del procedimiento y permitiría hablar, en términos políticos, de un auténtico pucherazo institucional. La nacionalidad española no puede utilizarse como moneda de cambio ni como herramienta de ingeniería electoral al servicio de ningún Gobierno.
Moncloa prepara un ‘decretazo’ sobre la ‘ley de nietos’ a las puertas del 29-N
El Gobierno prepara un nuevo Reglamento del Registro Civil que podría agilizar la tramitación de miles de expedientes vinculados a la conocida como ‘ley de nietos’. El borrador, elaborado por el Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, plantea completar la digitalización del sistema.
El proyecto establece un Registro Civil único y electrónico para toda España, apoyado en la plataforma DICIREG, que permitirá gestionar expedientes y compartir información entre las diferentes oficinas.
Una de las principales novedades será la posibilidad de redistribuir expedientes según la carga de trabajo. La Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública podrá establecer criterios para que solicitudes acumuladas en una oficina o consulado puedan ser gestionadas por otras.
El cambio podría tener especial incidencia ante el elevado volumen de solicitudes de nacionalidad de descendientes de españoles todavía pendientes de tramitación.











