El barro de Vélez-Málaga que viaja más allá de España
En una fábrica de Vélez-Málaga, el barro sigue pasando por manos artesanas antes de convertirse en suelos, azulejos y ladrillos destinados a viviendas y proyectos dentro y fuera de España.
Cerámicas Catalino trabaja desde 1957 manteniendo una forma de producción vinculada a la tradición cerámica andaluza. Mientras buena parte de la industria de la construcción ha avanzado hacia procesos cada vez más automatizados, la firma malagueña continúa elaborando sus piezas de forma manual.
Precisamente ahí reside buena parte de su atractivo. Las diferencias de tono, textura y acabado que aparecen de manera natural durante el proceso artesanal hacen que cada pieza tenga matices propios y explican por qué este tipo de materiales sigue despertando interés entre particulares, arquitectos, interioristas y profesionales que buscan alternativas a los acabados completamente uniformes.
Lo que comenzó como una producción estrechamente ligada al entorno de Vélez-Málaga ha ido ampliando progresivamente su mercado hasta atender actualmente pedidos de diferentes puntos de España y destinos internacionales.
Una forma de fabricar que conserva la tradición
El proceso de producción mantiene técnicas vinculadas históricamente al trabajo artesanal del barro.
Las piezas se moldean manualmente, pasan por un periodo de secado y posteriormente se cuecen en horno. En esa cocción se emplean, entre otros combustibles, troncos procedentes de explotaciones de aguacate de la zona y orujillo derivado de la producción de aceite.
El resultado son piezas con variaciones naturales de color, superficie y textura que forman parte de la estética característica del barro cocido artesanal.
Dentro de su catálogo se encuentran diferentes formatos de suelo de barro, además de composiciones tradicionales como el suelo colmenarense, una disposición especialmente vinculada a la arquitectura popular andaluza.
Mantener este sistema de fabricación implica asumir ritmos diferentes a los de una producción industrial. Y precisamente esa diferencia se ha convertido en uno de los principales valores comerciales de la firma.
De Vélez-Málaga a proyectos fuera de España
Una vez terminado el proceso de fabricación y cocción, los pedidos se preparan para su transporte en palés y pueden enviarse tanto dentro de España como a destinos internacionales.
La empresa gestiona cada envío en función del volumen, el destino y las características del pedido, lo que permite atender tanto proyectos particulares como encargos profesionales de mayor tamaño.
Los tiempos de fabricación reflejan también el carácter artesanal del proceso. Durante primavera y verano suelen situarse entre 35 y 40 días, mientras que en otoño e invierno pueden alcanzar entre 45 y 50 días.
No se trata, por tanto, de un producto de disponibilidad inmediata. El calendario de cada pedido está condicionado por los tiempos necesarios para moldear, secar y cocer correctamente las piezas.
Además de pavimentos, la fábrica produce azulejos de barro y ladrillos de barro cocido, lo que permite trasladar un mismo lenguaje material a diferentes zonas de un proyecto.
Un material tradicional que encuentra nuevos mercados
El crecimiento de Cerámicas Catalino fuera de su entorno más cercano coincide con un renovado interés por los materiales naturales y los acabados artesanales dentro de la arquitectura y el interiorismo.
El barro cocido ha dejado de estar asociado únicamente a viviendas rurales o rehabilitaciones tradicionales. Actualmente aparece también en proyectos contemporáneos, hoteles, restaurantes, viviendas de nueva construcción y espacios comerciales donde se busca introducir textura, calidez y una mayor conexión con los materiales naturales.
Para una fábrica como Catalino, esta evolución ha permitido llevar un producto profundamente ligado a Vélez-Málaga a proyectos situados mucho más allá de Andalucía.
La combinación entre producción artesanal y capacidad para gestionar pedidos nacionales e internacionales permite que una técnica local continúe encontrando espacio dentro de un mercado cada vez más global.
Particulares y profesionales interesados en incorporar barro cocido a un proyecto pueden solicitar muestras y presupuesto personalizado a través de ceramicascatalino.com.
Sobre Cerámicas Catalino
Cerámicas Catalino es una fábrica artesanal de suelos, azulejos y ladrillos de barro cocido situada en Vélez-Málaga.
En activo desde 1957, mantiene un proceso de elaboración ligado a la tradición cerámica andaluza y trabaja con particulares y profesionales de España y otros mercados internacionales.
Su fábrica se encuentra en Diseminado Real Alto 474, Vélez-Málaga.
Contacto: (+34) 644 629 003












