La crisis de vivienda en España: el salvavidas que buscaba Pedro Sánchez
José Gregorio Martínez.- La crisis de vivienda en España ha sido históricamente un punto de inflexión entre los socialistas, que buscan sacar provecho político con excesivos controles ineficientes, y los defensores del libre mercado, que deben hacer frente a dramas como el de Maricarmen, la anciana de 87 años que fue desalojada tras un largo litigio judicial que derivó en el fin del arrendamiento por no poder asumir el aumento del alquiler, desatando este caso una serie de manifestaciones por parte de grupos de izquierda que se tomaron la Puerta del Sol con carpas y vandalizando los espacios públicos para exigir soluciones mágicas enmarcadas dentro de la llamada «justicia social». Pero más allá de la tragedia que vive esta octogenaria está el trasfondo político y electoral que pone al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un dilema donde su prioridad es su permanencia en el poder, tras haber sido rechazados en el Congreso los dos decretos presentados para regular el mercado inmobiliario.
De nada sirvió que Sánchez compareciera por sorpresa ante la Cámara para rogar a los partidos que no tumbaran sus decretos. Los independentistas catalanes de Junts –que apoyaron la investidura del líder del PSOE para su actual legislatura– votaron en contra junto con el Partido Popular (PP) y Vox. Pero el presidente del Gobierno ha pretendido convertir su doble derrota en el Legislativo en una «coartada» para agitar las calles y prolongar su permanencia en el cargo, intentando capitalizar el descontento de los indignados por la crisis de vivienda en España como cortina de humo para tapar los múltiples escándalos de corrupción que lo salpican por la implicación directa de su entorno cercano, desde su esposa hasta su hermano, pasando por su mentor, el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.Reportajes de investigación
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, dejó al descubierto ante el parlamento los planes electorales del presidente del Gobierno con la excusa de la crisis de vivienda en España. «Hoy no se ha votado ningún decreto para ayudar a Maricarmen ni a nadie. Aquí se ha traído una excusa para intentar ayudar a Pedro Sánchez», aseveró Feijóo, que además aceptó el reto del adelanto de elección y le exigió fijar la fecha. «Si el presidente necesitaba un relato para convocar a elecciones y así intentar tapar la corrupción que aún no conocemos, adelante. Cree que tiene la coartada, que ponga fecha».Resúmenes de noticias
Los lapsos si Sánchez adelanta las elecciones
Ahora, con un «relato» que genera indignación y mueve votos, Pedro Sánchez abre un periodo de «reflexión» para decidir si adelanta o no las elecciones generales. Aunque no anunció un plazo determinado, las leyes le marcan la fecha. Si el presidente del Gobierno quiere que se celebren elecciones adelantadas debe hacer la convocatoria el próximo lunes 5 de octubre para que al día siguiente se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la disolución de las Cortes Generales, lo que afecta tanto al Congreso como al Senado, y los españoles acudan a votar 54 días después, es decir, el 29 de noviembre, según lo establecido en la ley electoral. En caso contrario, deberá seguir gobernando con el actual parlamento por lo menos hasta julio del próximo año.











