Aparece en el Museo Histórico Militar de Cartagena el cañón de ‘El bueno, el feo y el malo’

Clint Eastwood junto al cañón utilizado en El bueno, el feo y el malo, una de las imágenes más icónicas del rodaje del wéstern filmado en escenarios de Almería.
El cañón utilizado en una de las secuencias de El bueno, el feo y el malo, una de las películas más emblemáticas del western, ha sido identificado en un museo español casi seis décadas después del rodaje. El hallazgo, localizado en Cartagena, vuelve a poner el foco sobre el legado material del filme dirigido por Sergio Leone y reabre el vínculo con los escenarios españoles de la película, entre ellos distintos enclaves de las provincias de Almería o Burgos, donde se grabó parte del clásico protagonizado por Clint Eastwood.
Según ha publicado el diario murciano La Verdad, la pieza se encuentra expuesta en el Museo Histórico Militar de Cartagena y ha sido identificada como el cañón utilizado en la secuencia final de la película estrenada en 1966. El hallazgo ha sido realizado por Diego Montero, integrante de la junta directiva de la Asociación Cultural Sad Hill, dedicada a investigar y recuperar elementos relacionados con el filme.
Apoyo militar real en la película
En cuanto al cañón, se trata de un Whitworth de 1873, de calibre 75 milímetros y fabricado en Manchester, que actualmente se conserva con el número de inventario MUE-5410. La identificación se habría realizado tras cotejar documentación histórica del museo con el libro Behind the Scenes of Sergio Leone’s The Good, the Bad and the Ugly, del investigador Peter J. Hanley.
Una de las historias más llamativas de El bueno, el feo y el malo es que parte de sus escenas más reconocibles se grabaron en España y contaron con apoyo militar real. Para recrear algunas secuencias bélicas, el equipo de Sergio Leone solicitó al Ejército español cañones, morteros y otro armamento histórico, algo poco habitual en grandes producciones de la época. El reciente hallazgo del cañón utilizado en la película ha vuelto a poner el foco sobre esa colaboración.
Otra de las anécdotas más conocidas del rodaje está relacionada con la espectacular escena del puente que salta por los aires durante una batalla. La secuencia no se grabó en Almería, sino en la provincia de Burgos, donde se construyó expresamente el llamado puente de Langstone con apoyo del Ejército español. Una confusión durante el rodaje provocó que la explosión se activara antes de tiempo, cuando las cámaras todavía no estaban grabando, obligando al equipo a reconstruir por completo la estructura para repetir una de las escenas más recordadas del western.
Otro detalle poco conocido es que el famoso cementerio circular del duelo final, conocido como Sad Hill, también fue construido expresamente para el rodaje en Burgos con ayuda de soldados del Ejército. Décadas después, aficionados y asociaciones vinculadas al filme impulsaron su recuperación, convirtiéndolo en un lugar de peregrinación para seguidores del western y del cine de Leone.
El vínculo de Almería con el western más famoso
Aunque el hallazgo se ha producido en Cartagena, la noticia vuelve a colocar a Almería dentro del imaginario de una de las películas más influyentes del western. El bueno, el feo y el malo tuvo parte de su rodaje en el la provincia de Almería, un enclave que durante décadas se convirtió en referencia internacional del llamado spaghetti western.
Los paisajes áridos del entorno de Tabernas sirvieron como escenario natural para recrear territorios fronterizos del oeste americano y acabaron atrayendo a producciones internacionales protagonizadas por figuras como Clint Eastwood, Lee Van Cleef o Eli Wallach. Aún hoy, el legado cinematográfico sigue siendo uno de los principales atractivos turísticos de la zona.
Un hallazgo a las puertas del 60 aniversario
La aparición del cañón se conoce además a pocos meses de la conmemoración del 60 aniversario del rodaje de la película, cuyos actos están previstos en la provincia de Burgos, otro de los lugares clave del filme. Durante el rodaje, el equipo de Sergio Leone solicitó al Museo del Ejército distintos cañones y morteros originales para recrear escenas bélicas con armamento auténtico.
Desde la Asociación Cultural Sad Hill han lamentado que la pieza no pueda ser trasladada a los actos conmemorativos, aunque consideran que el descubrimiento refuerza el valor histórico de los escenarios vinculados a la película, entre ellos el desierto de Tabernas, convertido desde hace décadas en símbolo del western rodado en España.











