Aldama eleva las mordidas a Ábalos y Koldo localizadas por la UCO y dice que 1,8 millones de euros fueron a la “financiación” del PSOE
El comisionista Víctor de Aldama ha reducido las mordidas de 10.000 euros al mes pagadas a José Luis Ábalos y Koldo García localizadas por la UCO a algo “simbólico”, pues ha reconocido que les traspasó cantidades mucho más cuantiosas. En uno de los casos, dice haber entregado “250.000 euros” de una tacada a Ábalos en las dependencias del Ministerio de Transportes. Las comisiones ilegales, según su relato, provenían del pago de empresas constructoras y en parte también fueron destinadas “a la financiación” del PSOE, partido al que dice haber pagado en torno a 1,8 millones de euros entre 2019 y 2020.
Así lo ha declarado el presunto conseguidor de la trama corrupta en su interrogatorio ante el Tribunal Supremo, donde ha manifestado que Koldo García siempre le trasladó que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estaba al tanto de todos los “movimientos” de la organización criminal, incluidas las mordidas.
Víctor de Aldama es el primer acusado que declara ante la Sala Segunda por el juicio del caso mascarillas. Después lo hará Koldo García y, para concluir, el exministro José Luis Ábalos. A diferencia de García y Ábalos, Aldama lleva más de un año colaborando con la Fiscalía Anticorrupción con el objetivo de reducir al máximo la condena por unos delitos que ya ha reconocido. A lo largo de la jornada de hoy, Aldama ha confesado todos los hechos, tanto los que cometió él como los que atribuye al exministro y su exasesor, en una declaración larga, exhaustiva y llena de detalles que van desde que conoció a Koldo García -al que ha otorgado un papel preponderante en la trama y en la toma de decisiones en el ministerio-, este le presentó a Ábalos y cómo fue estrechándose la relación hasta que el comisionista acabó completamente infiltrado en la cúpula de Transportes.
La declaración de Aldama ha versado sobre diferentes capítulos de esta relación, pero siempre alrededor de las presuntas mordidas que pagó a los que eran cargos públicos. Aldama ha reducido el pago de 10.000 euros mensuales a una cuestión dedicada a cubrir los “gastos” del exministro Ábalos. “En una reunión en mi despacho, en Alfonso XII, Koldo me dice: estos son los gastos del jefe para cosas de su exmujer, los niños, el colegio…”, ha expresado el acusado, y ha asegurado que él se prestó a abonar el dinero.
Según Aldama, él pagó esa cantidad fija desde 2019 hasta 2022, pero hubo entregas mucho más cuantiosas, que entregó tanto en la sede del ministerio como en el domicilio de José Luis Ábalos en El Viso (Madrid). “Yo accedía al ministerio por el ascensor del ministro sin que nadie me parara, sin que la Guardia Civil me dijera nada. Todo el mundo me reconocía”, ha explicado Aldama. Después ha añadido que en muchas ocasiones acudía con una “mochila de Montblanc” porque debía transportar mucho dinero en efectivo. “Si eran entre 50.000 y 60.000 euros los llevaba en un sobre, si llevaba cantidades más altas —he llegado a llevar hasta 250.000 euros—, en la mochila”, ha asegurado Aldama. También ha descrito las entregas que hacía en el domicilio de Ábalos. Ha relatado que se dirigía hasta el despacho de su casa, “en el fondo del pasillo” y que Ábalos “por educación, no contaba el dinero”, sino que “lo depositaba en un cajón”.
La dinámica de los pagos de Aldama comenzó desde antes de que se produjeran las primeras adjudicaciones amañadas. El comisionista ha explicado que empezó a sufragar ciertos gastos de Koldo García y el exministro para “sembrar” el terreno, como una manera de ganarse la confianza de la cúpula de Transportes. En un momento dado, ha llegado a explicar que su abuelo siempre le decía que “el mejor negocio se hace con el dinero de los demás”. A medida que se desarrolló la relación entre los tres, fueron “ellos” los que propusieron empezar a amañar contratos y encomendaron a Aldama el papel de “nexo” entre las empresas adjudicatarias y el Gobierno, de acuerdo con el relato que ha desplegado ante el Supremo.
El comisionista ha aseverado que Koldo García y Ábalos “siempre” le dijeron que “parte de ese dinero iba a la financiación del Partido Socialista”. “Yo he preguntado a Koldo si esto lo sabía el presidente y me ha dicho que el presidente todo lo que hacemos lo tenía claro y lo sabía”, ha afirmado Aldama. El acusado ha asegurado que era el “vehículo” para hacer los pagos en efectivo al partido. “No te preocupes, yo ya hago las asignaciones y serán bastantes personas para que se vea que son bastantes donaciones”, ha dicho parafraseando lo que, de acuerdo a su versión, le dijo Koldo García. “En el transcurso de 2019 y 2020 yo he entregado 1,8 millones de euros. Si miran las cuentas del partido, hay un pico de donaciones”, ha afirmado.
En un momento posterior de su declaración, el comisionista ha asegurado que el presidente Pedro Sánchez estaba “en el escalafón 1” de la “organización criminal”, “Ábalos en el 2, Koldo en el 3 y yo en el 4”. Aldama ha explicado que “cuando Koldo llamaba a ministros, le cogían no porque supieran que estaba detrás el señor Ábalos, era porque sabían que era una persona de Pedro Sánchez”. El propio Koldo García aseguraba que Pedro Sánchez no le pudo “colocar en la Moncloa” tras su llegada al Gobierno y “por eso le colocó en el Ministerio de Transportes, a instancias de Santos Cerdán”.
Si bien las primeras mordidas llegaron con los negocios de obra pública que se abordan en otra investigación en la Audiencia Nacional, la irrupción de la pandemia dio pie a una nueva oportunidad de negocio ilícito: los amaños de las mascarillas. Aldama ha relatado cómo Ábalos le encomendó a él y a Koldo García la búsqueda de material sanitario inmediatamente después de enterarse de que Transportes iba a encargarse de comprar mascarillas. Él se confabuló con el empresario Juan Carlos Cueto para vender las mascarillas a través de la empresa Soluciones de Gestión. Ante las preguntas de las acusaciones populares, Aldama ha asegurado que no tenía “ninguna duda” de que la compañía iba a ser adjudicataria de los contratos antes de que se licitaran.
Las mordidas en especie
En el relato pormenorizado que ha hecho Aldama sobre las presuntas mordidas que pagó tanto a Ábalos como a Koldo García, ha enumerado distintos tipos de comisiones en especie, como son el piso del Paseo de la Castellana que le ofreció al exministro, el pago del alquiler de la vivienda en Plaza de España para la que entonces era pareja de Ábalos, Jésica Rodríguez, o servicios de prostitución.
El comisionista ha enmarcado el ofrecimiento del piso de la Castellana como una “garantía” que ofreció al ministro para asegurarle que, eventualmente, cobraría mordidas. Según ha expuesto, Koldo García le pidió un gesto que diera “tranquilidad” al entonces ministro de Transportes. Aldama ha afirmado que le ofreció a Ábalos el piso que tenía en paseo de la Castellana y que “de ese piso no se pagó absolutamente nada”. Al inicio de su relación con el exministro y Koldo García, durante un viaje a México, Aldama pagó unas prostitutas para José Luis Ábalos, tal y como ha descrito ante la Sala Segunda. “Fue la primera y la única vez que yo hago para que unas señoritas estén con Ábalos. Y las señoritas se pagan y las pago yo”.
Respecto al piso de Plaza de España, el apartamento que pagó el socio de Aldama Luis Alberto Escolano para que se alojara en él la mujer vinculada a Ábalos Jésica Rodríguez, Aldama ha explicado que también fue Koldo García quien solicitó la mordida. A Aldama le pareció “una fantástica idea” porque era una forma de descontar parte de las comisiones en efectivo. El comisionista ha negado que Escolano fuera su “testaferro”, sino un “socio y amigo”. Asimismo, ha explicado que el piso lo pagó su socio, y no él, para que no se le relacionase con el mismo. “Yo no quería que saltara a la prensa y afectara a una empresa mía o que mi mujer se pudiera enterar y pensara que yo ponía de excusa al ministro”, ha resuelto.
El comisionista ha confirmado también que encomendó al empresario Claudio Rivas que comprara un chalet en La Alcaidesa (Cádiz) para Ábalos mientras el exministro y Koldo García mediaban para que una empresa de Rivas, Villafuel, obtuviera la licencia de operador en el sector de los hidrocarburos. Sin embargo, Aldama ha negado que él pagase el alquiler vacacional de un piso en Villa Parra (Marbella) para Ábalos como contraprestación a la publicación de una nota de prensa sobre el rescate de Air Europa.
El comisionista ha afirmado que Koldo García le pidió que pagara el alquiler del chalet, pero él se negó. “Le dije: Koldo, si te estoy dando tanto dinero todos los meses, coge de lo que te doy”. Aldama ha negado que él o el CEO de Air Europa, Javier Hidalgo, pagaran ese chalet.











