La impresionante Semana Santa de Granada
Ignacio Pozo.- Fue declarada en 2009 Fiesta de Interés Turístico Internacional. La Semana Santa de Granada también está impregnada de ese embrujo que tiene todo lo que nos da esta ciudad.
Se trata por tanto de ocho días cargados de pasión, tradición y devoción que despiertan curiosidad hasta en el menos creyente.
Belleza es la palabra que define, sin lugar a dudas, la Semana Santa de Granada.
Repleta de momentos llenos de emoción y sobre todo, engalanando la ciudad al ritmo de redoble de tambor, palmas e incienso.
Pese a que durante los siglos XVI y XVII ya existían procesiones, no fue hasta el siglo XX cuando se consolidó esta tradición que ha llegado a considerarse como Semana Santa más espectacular.
La Escuela Granadina de Escultura sembró en el siglo XVII las bases para todo el territorio español. Es por ello que a día de hoy cuenta con imágenes de gran valor.
La imaginería vienen de la escuela de Diego de Siloé, y Alonso Cano, que participaron en la construcción de la Catedral de Granada,representativo del renacentismo español.
A su vez, otro imaginero, Pablo de Rojas participó con otros dos grandes escultores, Juan Bautista Vázquez y Bernabé de Gaviria, para realizar el retablo del Monasterio de San Jerónimo.
Tanto Diego de Siloé como Alonso cano participaron en la construcción de la Catedral de Granada, contribuyendo a hacer de la misma uno de los edificios más representativos del renacentismo español.
Imágenes tan representativas como la del Cristo de los Gitanos está realizada por Miguel Zuñiga Navarro o el Cristo de la Hermandad del Silencio, obra de José de Mora.
Poder disfrutar de la belleza de estas esculturas en un escenario como es la ciudad granadina es, sin lugar a dudas, un lujo.
Sin desmerecer ninguna de los 58 pasos procesionales que recorren las calles de Granada, integradas en 32 hermandades y cofradías de pasión. A mi juicio estas son las más representativas:
Dolores:
Santo y seña de los tercios de Requetés, nombrada su Generalísima, desfila con la Cruz de San Andrés por las calles granadinas el Lunes Santo desde la Guerra de Liberación del pasado siglo.
En ese día también lo hace el Señor de Granada desde la parro de La Magdalena.
Cristo de los Gitanos:
La particular celebración que se le da a esta imagen en la Abadía del Sacromonte hace de su salida todo un evento.
El traslado desde la Abadía al Sagrado Corazón de Jesús, situado en la Gran vía, reúne a cientos de personas para rendir culto al Cristo.
Se trata, por tanto, de un momento en el cual el Sacromonte decide bajar a la ciudad para posteriormente subir durante la madrugada que dará comienzo al Jueves Santo.
Pasión y tradición se unen por completo en este hecho. En ella he participado en varias ocasiones.
Las Penas:
En su salida de la Imperial iglesia de San Matías (mandada construir por el emperador Carlos) es todo un alarde de fuerza de su cuerpo costalero para salvar sus escalones de incorporación a la carrera oficial, y en la que participan muchos familiares míos.
La Concha y La Estrella:
Ver estas Imagenes procesionando por el impresionante barrio del Albaizin con sus estrechas calles, y que siempre mira a la Alhambra es todo un lujo.
Hermandad del Silencio:
Durante la Madrugá podrás ver uno de los momentos más emotivos de esta celebración. La Hermandad del Silencio procesiona a partir de la media noche por las calles granadinas.
Sin embargo, más allá de esta particular hora de comienzo, lo característico es el ambiente creado.
En completo silencio, con las luces de las calles apagadas, la imagen de José de Mora recorre lugares tan característicos como la Plaza de Santa Ana, la Catedral o la Carrera del Darro.
Cristo del Campo del Príncipe:
La Virgen de la Soledad procesiona de nuevo durante el Viernes Santo para acudir a una particular cita.
Sin el Señor de la Humildad, esta imagen se desplaza al campo del Príncipe.
Aquí se encuentra el Cristo de los Favores.
Es por todos los granadinos conocido el gran fervor que se le tiene en la ciudad a esta escultura que preside uno de los espacios más representativos.
Por ello, cada año, se reúnen alrededor de este Cristo para pedirle tres favores.
Se trata de un acto tradicional que aún a día de hoy no ha perdido ni una pizca de su encanto. Cargado de emoción y un gran sentimiento, disfrutar de este culto hace aún más increíble la Semana Santa de esta ciudad.
Santa María de la Alhambra:
El Sábado Santo es uno de esos días en los que la Semana Santa granadina luce al máximo su esplendor.
La imagen de Nuestra Señora de las Angustias de Santa María de la Alhambra sale de la Parroquia de la Encarnación para bajar a la ciudad.
Esta procesión se caracteriza por crear algunas de las imágenes más bellas que se pueden dar durante esta semana de pasión. Teniendo parte de su recorrido por los jardines de la Alhambra, da lugar a estampas donde la belleza está más que presente.
La costumbre hace que la campana de la Torre de la Vela toque desde que la imagen sale de la parroquia hasta que cruza la Puerta de las Granadas.
Esta particular tradición también se repite a la vuelta a su templo. Cargada de belleza, misterio y sobre todo, fervor.
Santa María de la Alhambra camina entre los jardines que tanta historia han visto, otorgándoles olor a incienso y luz de las velas.
*Abogado y colaborador de AD











