Los del “no a la guerra”, los del “no a las corridas de toros”, los que defienden asesinar bebés dentro del vientre materno… se llaman socialistas, y estas son sus políticas
Miguel Ángel Jiménez.- Noelia Castillo, 25 años. Ya fallecida ayer, en torno a las 18:00 horas, por un sistema que no funciona. Un sistema que ha convertido la presunta muerte digna, que yo como católico no comparto, en un símil de la muerte por pena o para evitar el dolor de cualquier animal.
Los del “no a la guerra”, los del “no a las corridas de toros”, los que protegen con vehemencia el derecho al aborto, el derecho a asesinar bebés dentro del vientre materno… sí, se llaman socialistas, y estas son sus políticas.
Contra la vida, contra el valor y contra la dignidad de las personas. Porque, aunque les moleste, las personas tenemos derecho a vivir. Y ese derecho no debería depender de ideologías, ni de leyes cambiantes, ni de decisiones administrativas.
Estos se enfrentan a Dios, lo que Dios da ellos presuntamente lo quitan. Quieren ser más que el mismo Dios que inicia y finaliza la vida cuando así lo dicta. Y no, esto no es solo una cuestión de fe: es una cuestión de principios, de límites y de humanidad.
Puedo entender que no sean creyentes, no los vamos a obligar, faltaría más. Pero el sentido común y el derecho a la vida son líneas que no se deben cruzar. Cuando una sociedad, mediante una ley, empieza a decidir quién debe vivir y quién no, entra en una deriva muy peligrosa.
El socialismo ha dejado de ser una opción política para convertirse, en mi opinión, en una especie de secta que solo busca la destrucción de todo. Ya lo dijo Otegui: “hay que destruir el Estado español”. Y el Estado español es su gente.
Y, mientras tanto, el sistema falla donde debería responder: en el cuidado, en el acompañamiento, en dar alternativas reales a quien sufre. Es más fácil permitir morir que luchar por una vida digna hasta el final. Más fácil cerrar un problema que enfrentarlo.
En fin, no quiero decir más.
Solo quiero desear a Noelia Castillo que Dios la tenga en su Santa Gloria y que descanse en paz.
Y al brazo ejecutor, supongo que un médico, que Dios le perdone.












Los que se autodenominan personal sanitario, no son más que vulgares ” matarifes “. Y al asqueroso Sanedrín, plagado de Iscariotes, – Conferencia Episcopal – , desearle la misma suerte…de momento, NADA DE CRUCES EN LA DECLARACIÓN DE LA RENTA.
La izquierda disfruta con la muerte, pero no es de ahora, ya los conocemos desde el 36
“El socialismo ha dejado de ser una opción política para convertirse, en mi opinión, en una especie de secta que solo busca la destrucción de todo.” Esta frase es de un infantilismo demencial. Todo el artículo es demencial. Es siempre el paciente quien decide, no la sociedad ni la ley.
En este caso han elegido los jueces demostrando una vez más la calaña que son. El TEDH en adelante Tribunal Europeo de Asesinos de Derechos Humanos.
“La joven padecía un Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) que, según los abogados de su familia, le confería un 70% de discapacidad.”
Fuente: El Español
Ahí tiene a “el paciente”. Vamos a exterminar entonces a todas las personas con TLP? Esquizofrénicos, también, no?. Depresivos crónicos?…
¿Están en capacidad de decidir si terminar con sus vidas?.
¿Informaron a Noelia antes del fatal desenlace del ofrecimiento del Sr. Rhodes?…
Infantilismo, llama usted a la verdad evidente.
Su mundo de adultos “sanos” es una brutal y despiadada distópía, cuando menos.
Desde luego si aplicamos el verdadero criterio los primeros locos serían ellos. Igual es hora de empezar a limpiar juzgados y ver que taras mentales tienen como muchos colegios de medicos, psicologos etc.
Muy peligroso en ambos sentidos.
Supongamos que a Noelia se la declara incapaz y uno de los padres o los dos solicita la eutanasia ¿que hacemos entonces?.
Pero voy más alla y si Noelia a base de morfina y fentanilo se la ha inducido por parte de DMD, el hospital o quien sea a matarse. Esta chica parece ser que vivia en el Hospital donde ha muerto. Huele no mal, fatal.
Sr./a: Franco ya dió solución a todos estos problemas. Los inválidos o como los llamen ahora, acogidos y funcionando, en actividad, nada de paguitas. A los sanos, ya sabe, a los hijoputas, un buen castigo para que se les quitasen las ganas de ser malotes. El Caudillo no fue el único en llegar a esas conclusiones, ya el filósofo Hobbes y Sir Oliver Cromwell – un Franco que tuvieron los ingleses por ahí por los siglos 16 y 17 -, ya llegaron a esas mismas conclusiones. A los malos, leña. Conforme pasa el tiempo creo más en esto firmemente. Las… Leer más »
A esa pobre niña la han hecho vivir un infierno. DEP
Y si tienes al paciente drogado hasta las cejas el no decide
No solo drogado, también inducido (como los corderos en los mataderos) en el callejón sin vuelta atrás.