¿Para qué sirve votar a Vox en Castilla y León si no quiere gobernar?
Jorge de Esteban.- Castilla y León se enfrenta a retos serios y urgentes: la despoblación, la mejora de la sanidad en el medio rural, el impulso a la economía y la necesidad de crear oportunidades para que los jóvenes no tengan que marcharse. Ante estos desafíos, la política debería estar al servicio de las soluciones. Sin embargo, el bloqueo institucional provocado por Vox amenaza con paralizar decisiones que afectan directamente a los ciudadanos.
Cuando una fuerza política decide convertir la confrontación en su principal estrategia, quienes pagan las consecuencias no son los partidos, sino los ciudadanos. El bloqueo no mejora la sanidad, no impulsa la economía y no llena de vida los pueblos que luchan contra la despoblación. Al contrario, frena presupuestos, retrasa proyectos y genera incertidumbre.
Castilla y León necesita responsabilidad. Gobernar una comunidad extensa, con una población dispersa y con grandes necesidades en el ámbito rural exige voluntad de entendimiento. La política útil es la que busca soluciones y pone el interés general por encima de los cálculos partidistas.
El bloqueo permanente transmite además una imagen negativa de las instituciones. Las empresas que piensan en invertir, los profesionales que valoran desarrollar su carrera en la comunidad o los jóvenes que deciden si quedarse o marcharse necesitan estabilidad y confianza. Sin ellas, el desarrollo económico se resiente.
La crítica política es legítima y necesaria en democracia. Pero una cosa es ejercer oposición y otra muy distinta es impedir que las instituciones funcionen. Los ciudadanos esperan de sus representantes responsabilidad, altura de miras y capacidad para llegar a acuerdos cuando el bienestar colectivo está en juego. Pero sobre todo, los ciudadanos se preguntan: si Vox no quiere gobernar y opta por el bloqueo como principal estrategia, ¿para qué se presentan?
Castilla y León no puede permitirse quedar atrapada en la parálisis política. La comunidad necesita avanzar, aprobar medidas y mirar hacia el futuro. La política debe ser una herramienta para construir, no un mecanismo de bloqueo.
En momentos como este, es importante recordar que el interés de Castilla y León debe estar siempre por encima de cualquier estrategia partidista.
Castilla y León debe dar este domingo un paso decisivo para echar un doble cerrojo a la pesadilla del sanchismo.












