Carnaval de Cádiz: propaganda izquierdista con disfraz
Miguel Ángel Villaverde.- El carnaval de Cádiz presume de ser irreverente, libre y mordaz. Pero cada vez más voces señalan una realidad incómoda: buena parte de sus escenarios principales arrastran un sesgo ideológico evidente hacia posiciones de izquierda que, lejos de enriquecer la tradición satírica, la empobrecen y la convierten en un espacio previsible.
La sátira política ha sido siempre el corazón del carnaval gaditano. El problema no es que exista crítica social —eso es imprescindible— sino que esa crítica parece dirigirse casi siempre en la misma dirección. Cuando las letras repiten marcos narrativos similares, con los mismos villanos y los mismos héroes ideológicos, el resultado deja de ser transgresor para convertirse en un discurso cómodo, celebrado por los convencidos y desconectado de quienes piensan distinto.
Durante los años de mayor protagonismo público de figuras como José María González, y el auge político de partidos como Podemos, esa identificación entre carnaval y discurso progresista se hizo especialmente visible. No se trata de acusar de manipulación organizada, sino de reconocer un clima cultural donde ciertas posiciones ideológicas encuentran más eco, más aplauso y más legitimidad social que otras. Incluso el entorno del PSOE aparece con frecuencia como referencia política cercana en muchas letras.
El problema de fondo es que el humor pierde potencia cuando deja de ser incómodo para todos. Un carnaval que solo golpea a un lado del espectro político termina pareciéndose más a una tribuna militante que a una fiesta popular. Y eso tiene consecuencias: parte del público se siente ajena, la pluralidad disminuye y la creatividad se resiente porque la sorpresa desaparece.
El carnaval gaditano fue grande cuando nadie estaba a salvo de la burla. Recuperar esa esencia implicaría volver a incomodar también a las propias certezas ideológicas dominantes. Porque cuando la sátira deja de ser transversal, deja de ser carnaval y se convierte simplemente en propaganda con disfraz.











