Simpatizantes de SALF se reúnen en La Sagra (Toledo) para definir el rumbo del proyecto de Alvise en Castilla-La Mancha
Clima de expectativa en la comarca toledana de La Sagra ante la primera reunión de simpatizantes del proyecto político Se Acabó la Fiesta (SALF) que lidera Alvise Pérez.
Estos representantes de la sociedad civil sagreña abordaron el papel de SALF como punta de lanza de la regeneración institucional española, en un encuentro que, aunque previsto como organizativo, terminó adquiriendo un marcado tono político y didáctico.
El director de AD, que participó en el acto como invitado, destacó el notable resultado de SALF en Aragón pese a no obtener representación en el parlamento regional.
“Hasta las elecciones andaluzas de 2018, que supusieron un antes y un después para Vox, este partido había fracasado en varios procesos electorales. SALF ha quedado a menos de 400 votos de tener representación en la cámara aragonesa y ha triplicado en votos a Podemos. No es mal comienzo para un proyecto que no quiere solo que las cosas cambien, sino acabar con un sistema que es el origen de la vergüenza que sentimos ante la situación general de España”, señaló el periodista malagueño.
El director de AD no ahorró reproches al papel que a su juicio representa Vox como “disidencia controlada”. “Necesitaban que no surgiera un verdadero líder identitario y patriota que pusiera obstáculos al proceso de cambio demográfico que ya se está produciendo. No es casualidad que cuando el rechazo a la inmigración masiva empezaba a ser ampliamente mayoritario, se celebrara el mitin de Vistalegre y la posterior campaña de promoción de Vox en todos los medios del sistema. La estrategia era clara: encauzar a la disidencia identitaria en un partido-trampa y aparentar que se quieren cambios para que todo siga igual. Vox apenas habla de inmigración. Y cuando lo hace es para defender la llegada de inmigrantes latinoamericanos. Vox no es un partido racialista porque forma parte del plan globalista en contra de las etnias europeas. Vox, disidencia controlada de manual. Vox, el perfecto engañabobos de la derecha española. Les consienten dilatar el chicle pero sin que éste ose desgarrarse en lo nuclear del Nuevo Orden Mundial. Vox es el coche escoba de la “derecha” recogiendo derechistas cabreados y “antisistema” para continuar con la misma política basura y corrompida. Y tienen además la desvergüenza de posicionarse contra la Agenda 2030, cuyos promotores son los mismos que llevan a cabo la ofensiva contra Rusia, el único país de Occidente que no ha sucumbido a los horrores del nuevo orden moral”.












