¿Seguro que no ha habido fraude? No se entiende que, con toda la corrupción encima, los socialistas saquen 18 escaños

La candidata del PSOE a la Presidencia al Gobierno de Aragón, Pilar Alegría, tras el cierre de la noche electoral
Magdalena del Amo.- Conocido el resultado de las elecciones autonómicas en Aragón, PP 26 escaños, PSOE 18 y VOX 14, salvo los reajustes posteriores, nuestra opinión no difiere de la expresada respecto a los comicios en Extremadura el 21 de diciembre de 2025. Decíamos que, a pesar de la pérdida de votos del PSOE de Extremadura, los 18 escaños conseguidos nos parecían un exceso. Ciñéndonos más a la dimensión ética que a la política nos parecía que con la pléyade de imputados del partido socialista y “allegados”, empezando por la esposa del presidente, Begoña Gómez, imputada de cinco delitos, en espera de que se jubile el juez Peinado para poder burlar a la Justicia; el ministro Ábalos en la cárcel, el secretario de organización, Santos Cerdán, que también pasó por prisión, en libertad provisional a la espera de juicio, y otros investigados por delitos graves; más el candidato del PSOE en Extremadura, nada menos que presidente de la Diputación de Badajoz, “obligado” a crear una plaza para el hermanísimo, que ni iba a su puesto de trabajo, ni vivía en Portugal, sino en la Moncloa, con un teléfono analógico para no ser localizado, y mil asuntos más de diferente índole, nos preguntábamos qué más tendría que ocurrir para que la sociedad se volviese más empática y sensible a la corrupción, en este caso los extremeños.
Parece que la sociedad está sorda y ciega. ¿Qué más tenía que pasar para provocar una reacción de la sociedad en consonancia? ¿Más casos que pusieran de manifiesto que España está gobernada por una banda mafiosa, con un modus operandi similar al crimen organizado? Pues ya ha ocurrido. Entre finales de diciembre y lo que va de febrero siguen apareciendo casos que apestan, que la UCO investiga, y traen a primera línea a un protagonista que hasta ahora había conseguido permanecer en la penumbra, aunque sabíamos de sus tajureos clandestinos con el mundo del hampa. Nos referimos al consejero de Sánchez, Rodríguez Zapatero, y su implicación en el caso Plus Ultra y el encuentro en un bosque restringido custodiado por Patrimonio Nacional, con su “socio” Julio Martínez, justo 72 horas antes de ser detenido. ¡Muy fuerte!
En realidad, todos los casos de corrupción que están saliendo a la luz deben etiquetarse como CASO SÁNCHEZ, en mayúsculas, dado que él es la cabeza de donde parten los diferentes flecos: el caso Begoña, el caso Koldo, el caso Ábalos, el caso Leire, y la lista continúa y continuará por mucho tiempo, porque la corrupción de España está relacionada con la corrupción venezolana y el narcotráfico, e incluso cubana, ahora bajo la lupa de los tribunales estadounidenses. Todo se andará.
El mes de enero fue un mes aciago. El accidente de trenes de Adamuz y otros en días posteriores levantaron la alfombra que ocultaba un abandono culposo de las infraestructuras. Desde que el gobierno de socialistas y comunistas llegó al poder, solo se ocuparon de enriquecerse saqueando las arcas del Estado que periódicamente llenan con impuestos desmedidos e injustos, los más elevados de la historia, comisiones, mordidas, empresas creadas ad hoc para delinquir; e incluso se han atrevido a robar los fondos europeos dedicados a reparar infraestructuras y que no aparecen por ningún lado. Se han creído que gobernar era un juego de unos cuantos privilegiados contra el pueblo, y se han acostumbrado a vivir a cuerpo de rey, viajando a cumbres internacionales, coleccionando prostitutas y lo que es peor, promulgando leyes antihumanas. Pero ya nadie les hace caso. Gracias a ellos, España ha perdido el peso que tenía en 2018 y ya no cuenta para nada. Lo peor de todo no es la fama internacional, sino que las instituciones se hayan corrompido y deteriorado. Ni la educación, ni la sanidad, ni la justicia, ni la policía funcionan adecuadamente, porque están dirigidos por mandos sin la preparación adecuada y, además, corruptos.
El accidente de Adamuz marca un antes y un después. Los ciudadanos se sienten inseguros. ¿Quién se atreve a viajar en tren tras descubrir los expertos el estado de las vías? Por no hablar de los problemas de inundaciones, agravadas por el estado de los cauces de ríos y barrancos, debido a la falacia de los ecolojetas verdes.
Por eso digo que desde las elecciones en Extremadura la corrupción ha alcanzado un nivel más: el de la pérdida de vidas. “La corrupción mata”, acuñó Abascal. Y vaya si mata. Hoy nos ha ocurrido lo mismo al seguir el escrutinio de las elecciones en Aragón, pero acentuado y con un pesar mucho mayor. Nos parece que 18 escaños es una exageración, lo cual indica un encanallamiento social muy preocupante. ¿No ha habido fraude? ¿Piensan comprobar las actas? Han pasado demasiadas cosas, ha habido muertes, y el pueblo sigue dormido votando al Mal. Es cierto que siempre habrá accidentes. Pero en estos casos hay culpables por no haber puesto los medios. ¡Caramba, que se robaron el dinero de las obras de mantenimiento, que solo hacían remiendos para salir del paso, que utilizaron material reciclado y no homologado, que no hicieron caso de las advertencias de los maquinistas ni de las quejas de los usuarios! ¿No basta todo esto para retirarles el voto? Es una cuestión de conciencia.
Es difícil digerir que, después de todo esto, el batacazo socialista que se esperaba se haya reducido a la pérdida de unos cuantos sillones. El Partido Popular ganó las elecciones con 26 escaños, pero es una victoria amarga, como lo fue en Extremadura. El PP tiene algunos problemas, entre ellos su indefinición. Tiene que decidirse por los valores de la derecha o por una socialdemocracia estilo Partido Socialista moderado. Lo mejor de estas elecciones es la subida de VOX con 14 escaños, y el hundimiento de Podemos con cero patatero, reducido ya a la mínima expresión. No es de extrañar que la gente con algo de sentido común huya de estas gritonas que quieren reemplazarnos por inmigrantes de otras culturas. Algo en sus cabecitas no funciona correctamente. Y en sus corazones tampoco.
A partir de ahora, y con vistas a unas generales –que Sánchez intentará posponer al máximo– los partidos PP y VOX tendrán que ponerse de acuerdo y, sobre todo, aclarar qué es lo que quieren para España y qué proyectos tienen para sacarla de la ruina económica y moral. Son muchos puntos. España está tan “enferma” en varios aspectos, que necesitara una estabilización y una transición. Como en Venezuela. Son las consecuencias de los gobiernos que saquean y se acostumbran a vivir de espaldas a la ley.
*Psicóloga, periodista y escritora












En Aragon hay110.000 personas que chupan del SOEX
Con la que está cayendo y sacan 18 diputados…..Ni 1 tendrían que haber sacado…pero tienen 18 . Esos votos responden al caciquismo clientelar que tienen montado en todas las autonomías. La administración paralela