Otro fracaso de Sánchez
Francisco Marhuenda.- Tras el desastre en Extremadura, ahora le ha tocado a Aragón. Pilar Alegría ha conseguido el peor resultado histórico del PSOE. Ha perdido 5 escaños y ha bajado del 29,55 % de los votos al 24,29. Era la primera ministra sanchista que concurría a unas elecciones y no ha superado la prueba. Por supuesto, no dimitirá, porque en este nuevo socialismo no hay que asumir responsabilidades salvo que le interese, como sucedió con Gallardo, al líder.
Los aragoneses han hablado con voz clara, dando una contundente victoria al centro-derecha, aunque el PP, que saca casi el mismo porcentaje y número de votos que en 2023, ha perdido dos escaños. Vox logra un importante crecimiento al pasar de 7 a 14 escaños y del 11,24 al 17,88% de los votos. Con un porcentaje del 52,14%, es evidente que se trata de una gran victoria del centroderecha. Por supuesto, Sánchez y sus activistas mediáticos dirán que hay una ola de la ultraderecha, que Azcón no ha conseguido la mayoría absoluta y que el inquilino de La Moncloa no se presentaba a las elecciones.
Se trata de tres planteamientos tan falsos como inconsistentes. No hay una ola, sino un claro deseo de cambio. Los españoles quieren jubilar al sanchismo, ya que no les gusta un gobierno ineficaz, despilfarrador y que está en manos de los independentistas, los comunistas y los antiguos dirigentes de ETA. No compran ni el discurso del miedo a Vox ni la idea esperpéntica de que Sánchez es el baluarte frente a Trump. La mayoría absoluta era imposible, porque nunca nadie la ha conseguido.
Por supuesto, Azcón buscaba mejorar el resultado que tenía, pero es bueno recordar que ha ganado con claridad. Otra cuestión distinta es que tendrá que negociar con Vox. Es algo que no es una sorpresa, sino algo normal en la política aragonesa desde la constitución de la autonomía. El PP tiene que sacar en claro que el centro-derecha es mayoría en España y que su principal prioridad es derrotar al sanchismo. Esto significa que no hay nada que pactar con un secretario general del PSOE que ha impuesto la amnistía, ha colonizado las instituciones y está entregado al independentismo. En definitiva, quieren una oposición dura y un futuro gobierno que derogue el sanchismo.












