Aragón el «Ohio español» electoral
Hoy es el último día de la campaña aragonesa, que tiene su cita con las urnas pasado mañana, domingo día 8. Tras la gran derrota del sanchismo en Extremadura el 21 de diciembre, su ministra portavoz durante estos tres últimos años es ahora su candidata, por lo que el voto de los aragoneses va a tener un indudable efecto reflejo de la opinión que les merece su jefe de La Moncloa. Por ello, las iniciativas que Sánchez pacta con sus diversos socios y aliados –que mantienen entre ellos una singular relación de enemistad política– se proyectan sobre Pilar Alegría con especial intensidad. Bildu y el PNV son adversarios políticos declarados en el País Vasco, al igual que ERC y Junts lo son en Cataluña, y Podemos lo es de Yolanda Díaz y Sumar.
Es decir, que el único vínculo común que les une a todos ellos es mantener a Sánchez en el Gobierno para ir desgajando el Estado y dañar la reputación de España. A Junqueras le concedió hace unos días la financiación «singular» de Cataluña que enfureció a Puigdemont y no entusiasma a los aragoneses, y a Podemos la regularización masiva de 500.000 inmigrantes ilegales que no convence más que a los muy «humanistas progresistas». Pero con lo que no contaba Sánchez es con que la primera ministra italiana Giorgia Meloni sería su principal y destacada opositora a esa medida, denunciando el «efecto llamada» que va a provocar en la UE y que, dada la libertad de circulación en el espacio Schengen, les va a afectar a ellos. Ha pedido que la Comisión Europea haga una valoración de ese efecto y que se pronuncie el Parlamento Europeo. Donde el PP y Vox ya han llevado ese debate.
Esta situación no se lo está poniendo fácil precisamente a su candidata aragonesa, para quien está acudiendo en su auxilio Marcelino Iglesias, intentando convencer por teléfono a los pensionistas de que «sus pensiones no se revalorizan si gana la derecha».
Marcelino Iglesias, quien fuera el presidente autonómico durante tres legislaturas cuando Aragón –«el Ohio español»– era feudo claro del socialismo. Y el resultado allí era pronóstico cierto anticipado del resultado de las elecciones generales en toda España. La última iniciativa sanchista ha sido prohibir el acceso a las redes a los menores de 16 años.
Antes, la izquierda más progresista era partidaria de reducir la edad mínima para poder votar de los 18 a los 16 años. E incluso que puedan abortar las jóvenes a los 16 años sin permiso de los padres. Sin duda han visto que los jóvenes han abandonado a la izquierda. Veamos lo que el «Ohio español» dice el domingo.











