Con Pedro Sánchez, los precios en España han subido más del triple que durante el gobierno de Mariano Rajoy

Para la ciudadanía significa que un euro obtenido cuando Pedro Sánchez llegó a la presidencia tiene hoy un valor real de 76 céntimos como consecuencia de la subida de precios observada desde 2018.
Gabriela Moreno.- España es el país de la Unión Europea con el mayor índice de miseria. Ese es el legado que hasta ahora distingue al gobierno del socialista Pedro Sánchez, al liderar por tercer año consecutivo el ranking del Instituto Juan de Mariana que mide la variable en el bloque de los Veintisiete.
Con 16,5 puntos, España encabeza la escala que refleja el impacto del desempleo y la inflación. El resultado duplica la media comunitaria de 8,3 puntos que registran vecinos como Bélgica, Francia, Portugal y Dinamarca e incluso triplica el margen de Alemania que se ubica con 5,8 puntos.
La amarga realidad es creciente, considerando que España obtuvo 15,2 puntos frente a un promedio de 9,5 puntos en la UE en el balance de 2023 y cerró el año siguiente con 14,4 puntos consolidándose con el peor desempeño debido al alza de 41 % de los precio de los alimentos.
Precios por el cielo
El informe que retrata los índices de miseria en Europa detalla que bajo el mandato de Sánchez, los precios registran un incremento de 24,2 %, cifra que triplica la subida del 7,2 % acumulada durante el periodo de Mariano Rajoy al frente de La Moncloa. En este sentido, en el documento se revela que en los 78 meses de mandato de ambos, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) creció 12,5 puntos más durante el periplo del líder socialista.
Para la ciudadanía significa que un euro obtenido cuando Pedro Sánchez llegó a la presidencia tiene hoy un valor real de 76 céntimos como consecuencia de la subida de precios observada desde 2018. Mientras, la vivienda, el agua o la energía reportan un aumento de 20 % y los alimentos y las bebidas no alcohólicas un 41 %. «Desde 2023, el IPC ha ido a menos en Europa, pero se ha enquistado en España», se indica en el texto.
Inflación confirma el desastre
El deterioro acumulado del poder adquisitivo en España por el encarecimiento de los bienes de primera necesidad erosiona el ahorro de los hogares, al situarse la inflación cerca del 3 % en 2025.
Además, la organización agrega que si bien el volumen nominal de los depósitos bancarios arrojan un aumento de 253.865 millones de euros desde mediados de 2018, su valor real sólo ha crecido en 45.931 millones y su valor real ha caído en 28.500 millones. Sobre este panorama añade que «la inflación actúa como un impuesto en la sombra que golpea el colchón financiero de los hogares».
Sánchez tiene la responsabilidad del pésimo escenario, por empujar a todas las rentas al pago de más impuestos. De hecho, un contribuyente con un salario de 30000 euros brutos anuales paga ahora 800 euros más de Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) de lo que habría abonado si el mandatario hubiese corregido el gravamen.
Endeudamiento y pobreza detrás
La política fiscal se suma al diagnóstico del Instituto Juan de Mariana sobre la economía española. El informe advierte que la expansión sostenida del gasto público ha contribuido a mantener presiones inflacionarias persistentes: el gasto agregado de las administraciones públicas pasó de situarse en torno a los 500.000 millones de euros en 2018 a alcanzar aproximadamente 725.000 millones en 2024, lo que supone un incremento nominal cercano al 45 % en apenas seis años.
El organismo subraya que esta evolución no responde únicamente a un aumento coyuntural asociado a la pandemia, sino que se ha consolidado como una dinámica estructural, reforzada además por nuevos incrementos previstos para 2025 y 2026.
Una parte sustancial de este aumento del gasto no ha sido financiada con ingresos estructurales, sino mediante un fuerte recurso al endeudamiento. En el mismo periodo, la deuda pública se ha incrementado en más de 400.000 millones de euros. Sin embargo, la cuantiosa suma es inútil frente al avance de la pobreza que se abre camino.
El informe de los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital (IMV), es decir, la prestación de la Seguridad Social destinada a familias vulnerables que no llegan a un nivel mínimo de renta para subsistir, sumó 393.892 casos más en 2025. De este modo llegaron a un total de 2,44 millones de personas, un 19 % más que en 2024 y para el año que recién comienza el Gobierno aprobó una revalorización del 11,4 % en las prestaciones, «muy por encima del IPC».











