¿De quién depende ADIF?
Vaya por delante mi más sentido pésame a los familiares de todas las víctimas de la incompetencia del régimen comunista sanchista, de sus coimas o cohechos, y de su desprecio a la vida humana.
Rezaré para que Dios les de fuerzas para soportar esta inmensa tragedia.
Pero, dicho lo anterior, recordemos la genial frase de Pedro Sánchez sobre la dependencia de la fiscalía del gobierno, y digamos lo mismo sobre el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), organismo público subordinado al Ministerio de Transportes, y consiguientemente al gobierno que dice ser socialista, pero que en realidad es sanchista.
Que ha habido un total abandono de la vía, parece fuera de toda duda, y que ADIF había recibido múltiples quejas, de los maquinistas, que algo deben de saber del asunto, y, posiblemente de usuarios, también (aunque ya sabemos que en España somos muy dados a quejarnos de todo, pero solo verbalmente, de forma que esas quejas no quedan registradas, y ya sabemos que las palabras se las lleva el viento).
ADIF cobra unos cánones, o alquileres, a los operadores de trenes privados, pero claro tiene un deber de custodia de las vías e instalaciones, y de mantenerlas en buen estado de conservación, para evitar que puedan producirse siniestros como el que nos ocupa y preocupa, y que cualquier día se repetirá en cualquier otro lugar de España.
Y ADIF depende del Ministerio de Transportes, del Gobierno, que tiene que establecer en sus presupuestos las dotaciones económicas correspondientes, que seguramente podrán cubrirse con esos cánones que se cobra a los operadores, RENFE incluida.
¿Y qué sucede cuando el ministro, por llamarle de alguna manera, es un simple activista tuitero, cuya principal, por no decir única, actividad es insultar a la oposición, y a todos los que critiquen al régimen comunista sanchista…?
Pues pasan estas cosas, y los muertos se cuentan por decenas, posiblemente, y Dios no lo quiera, en cifras próximas al centenar de muertos, por la dejadez ministerial.
Por no hablar de los 700 (setecientos) millones de euros “invertidos” (o sustraídos), por renovar la vía, cuyas obras finalizaron en mayo de 2025, es decir, hace cuatro días, como el que dice.
Y de los sospechosos contratos de la empresa correspondiente con un tal Koldo García, muy conocido en el Ministerio de Transportes, bajo la égida de Ábalos, y en la cárcel de Soto del Real.
¿Alguien audita las obras que se hacen chapuceramente, o, simplemente, no se realizan…?
Es muy posible que no se revisen, inspeccionen o auditen, en la seguridad de que nada se ha hecho, o han sido simples parches que, de cualquier forma, han supuesto un coste de casi 2 (dos) millones de euros por kilómetro de tendido ferroviario.
Demasiadas preguntas sin respuesta, y que requieren la asunción de responsabilidades por los altos cargos (en realidad, las altas cargas) correspondiente, con dimisiones o ceses.
Sorprende, y mucho, el silencio sepulcral del gobierno, del siempre locuaz ministro insultador oficial del régimen, o de la ministra portavoz, que salvo error por mi parte, no ha dicho ni esta boca es mía.
¡Con lo rápida que hubiera estado Pilar Alegría para echar la culpa al PP, a la Junta de Andalucía o a Franco, mismamente!
En otras palabras, urge depurar responsabilidades, y mañana es tarde.
Las decenas de muertos, y sus miles de familiares, así lo exigen.











