Silencio cómplice frente a la negligencia del Gobierno: ¿Por qué callan PP y Vox ante la tragedia ferroviaria de Córdoba que ha costado la vida a 39 personas?

Captura de pantalla de la búsqueda de evidencias que puedan servir para la identificación de víctimas e investigación del accidente ferroviario en Adamuz.
Ignacio Andrade.- Hay silencios que no son prudencia, sino cobardía política. Y el mutismo del Partido Popular y Vox tras el reciente accidente ferroviario en Córdoba que ha costado la vida a 39 personas pertenece, sin duda, a esa categoría. Mientras el país asiste conmocionado a una tragedia que exige explicaciones, responsabilidades y una investigación exhaustiva, la derecha parlamentaria ha optado por mirar hacia otro lado, evitando deliberadamente señalar al Gobierno y a los organismos bajo su control.
La actitud de ambos partidos contrasta con la de la izquierda al cargar contra el PP por su gestión de la DANA desde el minuto uno. Casi 20 horas después de la tragedia, ni Feijóo ni Abascal han exigido explicaciones al ministro de Fomento, Óscar Puente, acerca de las deficiencias en su ministerio que han conducido a esta tragedia.
PP y Vox, siempre dispuestos a explotar cualquier suceso cuando pueden obtener rédito partidista, han decidido esta vez esconder la cabeza bajo el ala. Cuando ocurre una tragedia y la oposición calla, no estamos ante prudencia institucional, sino ante una renuncia moral. El silencio del PP y de Vox tras el accidente ferroviario no es respeto a las víctimas: es cálculo y una obscena cobardía política.
Resulta obsceno que quienes se autoproclaman defensores de la “seguridad”, el “orden” y la “responsabilidad” rehúyan ahora el debate sobre si las infraestructuras ferroviarias reciben el mantenimiento adecuado, si los sistemas de seguridad funcionan como deberían o si las advertencias técnicas previas —cuando existen— son sistemáticamente ignoradas. El patriotismo de pulsera se disuelve cuando toca exigir responsabilidades reales.
Más grave aún es el mensaje que lanzan a la ciudadanía: que una tragedia puede pasar sin consecuencias políticas, que nadie tiene que dar explicaciones, que el poder puede parapetarse tras comunicados fríos y comparecencias vacías. PP y Vox no solo fallan como oposición; fallan como representantes públicos.
Porque no se trata de aprovechar el dolor ajeno, sino de honrarlo. Y honrarlo implica preguntar, incomodar, fiscalizar y exigir cambios para que no vuelva a ocurrir. Callar, en este contexto, no es respeto: es complicidad.
La sociedad merece algo mejor que una derecha que solo alza la voz cuando le conviene y se esconde cuando la responsabilidad llama a la puerta. Ante una tragedia, no caben cálculos electorales. Caben verdad, justicia y coraje político. Justo lo que hoy PP y Vox no están demostrando.
Los mismos partidos que convierten cualquier incidente menor en munición contra el Gobierno han decidido esta vez desaparecer. Ni exigencias claras, ni responsabilidades políticas, ni una mínima presión parlamentaria. Nada. Como si el accidente no hubiera ocurrido. Como si las víctimas no merecieran algo más que notas de condolencia y minutos de silencio.
No exigir responsabilidades al Gobierno tras una tragedia no es neutralidad: es traición a la función pública. Y PP y Vox, con su silencio atronador, han dejado claro que prefieren proteger estructuras y relatos antes que a las personas.
Las víctimas merecen verdad. La sociedad merece explicaciones. Y la democracia merece una oposición que no se esconda cuando la realidad se vuelve incómoda. Hoy, PP y Vox han fallado estrepitosamente a las tres.
El silencio del PP y Vox tras el accidente ferroviario es la prueba definitiva de que no estamos ante partidos responsables, sino ante estructuras cínicas, incapaces de reaccionar cuando la tragedia no encaja en su guion propagandístico.
Su silencio es una forma de violencia política: la violencia de decirle a la ciudadanía que su vida no merece una explicación. Que la muerte puede archivarse. Que nadie tiene que rendir cuentas. Que la democracia se suspende cuando molesta.
Porque cuando un país llora y sus representantes callan, lo que descarrila no es solo un tren: descarrila la democracia.












Porque son todos iguales. ¿Es que aún no lo sabemos?
Acabo de ver mientras almorzaba, en el canal de TVE 24 h, una entrevista en directo al presidente de Iryo España, Carlos Bertomeu, en el lugar del accidente. Le estaban preguntando varios medios micrófono en mano, ante la cámara de TVE y uno de los periodistas le preguntó como última pregunta: “¿Conoce usted el balance final de fallecidos?” ( Esto ha sido después de las 2 pm, digamos 2:20 aprox.). Ante dicha pregunta, el director de Iryo, hizo un gesto de frustración, y ha contestado: “Sí conozco el número total de fallecidos, pero no voy a darlo, no puedo darlo;… Leer más »
Tienes razón, Nómada. Yo también lo he visto. El tema está en que han parado el contado en 39 muertos. Si hay más , no nos lo van a decir. Viendo las imágenes, dantescas, ahí hay más muertos, por desgracia. Pero ya ha. Parado el contador.
Exacto Leo, hay una noticia en El Español hablando de buen número de desaparecidos. La forista María que comenta aquí también lo dijo en uno de sus comentarios. Te paso la noticia de Elespanol.com, aunq poco se puede ver, es de pago: “Andrés, Ricardo, Rafael, Miriam y la familia Zamorano: ocho de los desaparecidos en el choque de trenes de Adamuz” https://www.elespanol.com/reportajes/20260119/andres-ricardo-rafael-miriam-familia-zamorano-desaparecidos-choque-trenes-adamuz/1003744094687_0.html Me temo que los partidos estas cosas las toman como “asuntos de Estado”. El Estado ha fallado, ellos también. Ya desde lo del aceite de colza vienen haciendo lo mismo. (Y vuelta a empezar, porque claro, no se… Leer más »
Sí o sea, nos tratan como niños, siempre nos trataron así a los españoles – desde el 75 -.
Lo dije en otro comentario por ahí:
El portaviones España – asuntos políticos y relacionados – no se toca.. Lo que sudece en España, entre otras cosas lo que tristemente nos acontece desde ayer noche, no se toca.
Y no estoy tratando de conspirar o manipular. Es que uno ya se harta.
Queda mut suave eso de que nos tratan como niños…
Pero, en verdad es otra la visión que tienen de nosotros,, la que, si reflexionamos y nos atrevemos a hacerlo con sana autocrítica, descubriremos que,, por desgracia, desacertada no es.
Hombre, entre otras cosas más amables a las que debes referirte, niños = mentalmente inmaduros por su edad. No sé si eso te parece suave. A mí desde luego no.
Pero expon lo que piensas, María Luisa. No te autocensures.
Porque está fuera de programa según el guionista.de esta tragicomedia bipartidista. que cada vez es más trágica y menos cómica.