El peligro real de Maduro en su Arcadia feliz: Los hombres de la Delta Force lo habrían rescatado de una muerte anunciada
Manuel Recio Abad.- Francisco de Vitoria fue una figura clave de la Escuela de Salamanca y es reconocido como el padre del Derecho Internacional moderno y un gran teólogo de la Guerra Justa, sentando las bases para la comunidad internacional y estableciendo criterios morales para la guerra. Nadie pone en duda que la guerra actual en nada coincide con las del siglo XVI. Suponiendo que la intervención militar norteamericana en Venezuela alcance el nivel de conflicto armado, es decir guerra, la justa causa quedaría más que patente y por varios motivos. La intención es también correcta : defender el bien común , restaurar la paz y la convivencia quitando del poder a un villano sin escrúpulos y todo ello con proporcionalidad, rechazando la expansión o motivos religiosos como causas justificables y aplicando estos principios.
Con la tradicional verborrea bolivariana con la que tan bien les ha ido a este grupo de oligarcas, esparcieron por el mundo la falacia de que Nicolás Maduro vivía amenazado por el imperialismo norteamericano. El verdadero peligro no venía del norte, sino del sur, hablando un perfecto acento bembo.
Al presidente Maduro le habían asignado una escolta formada por militares cubanos. Este batallón de fuerzas especiales que fueron abatidos, en el asalto al Palacio de Miraflores, tomaron el nombre de “Avispas Negras”. Al parecer existe la posibilidad de que no estuvieran allí con el único objetivo de proteger al presidente venezolano, sino para matarlo, freírlo a aguijonazos antes que dejarlo salir con vida de la mano de sus raptores, en evitación de veleidades por sacar la lengua a pasear.
Maduro muerto callaría para siempre. Por eso, cuando aterriza en suelo estadounidense, sonríe, saluda y desea Happy New Year. No era euforia, sino alivio, porque con toda seguridad también habrían matado a su mujer. Los hombres de la Delta Force lo habían rescatado de una muerte anunciada.
El seguro de vida del presidente venezolano consistía en no dejar ni una “avispa negra” volando, con lo cual se aseguraba el éxito total de la misión. Del primero hasta el último, el escuadrón al completo fue eliminado.
El entramado de la organización mafiosa dedicada al narcotráfico sigue estando impoluta. Demasiados datos que ocultar, demasiados nombres que aportar y los verdaderos últimos responsables situados en la cúspide podrían intentar eliminarlo incluso dentro de la penitenciaria, por ello Maduro ha solicitado ser incluido en el programa de protección de testigos. El narco tráfico se ha organizado desde hace más de cuarenta años como una política de estado. Si no puedes acabar con ellos, únete y saca la mejor tajada posible, debió ser la consigna dada por Fidel Castro desde Cuba a Venezuela, Colombia, Peru, Mexico….y puerta abierta hacia EEUU donde más de doce millones de drogodependientes aseguraban una fuente de clientes inagotable.
Pero aún quedan maestros de la retórica disconformes con la acción llevada a cabo por el ejército de los EEUU a las órdenes directas de su comandante en jefe, el presidente Donald Trump.
Una inmensa mayoría aplaudimos esta acción y pedimos que no sea puntual y continúe hasta desmantelar la red y caigan todos los responsables de tanta muerte y destrucción.











