Europa quiere volver a ser fuerte, pero no podrá lograrlo mientras esté gobernada por corruptos y miserables
Europa quiere resucitar y volver a ser fuerte, pero no puede lograrlo mientras esté gobernada por corruptos y miserables.
Europa tiene la oportunidad de resurgir, pero esa tarea será imposible mientras las naciones europeas sigan gobernadas por tipejos habituados a los privilegios y a mirar más por sus propios intereses que por los del pueblo. Los Macrón, Sánchez, Starmer, Scholz, von der Layen y otros de similar calaña no tienen nivel ni valores suficientes para pilotar la regeneración y el despegue de Europa.
Los ciudadanos europeos tienen que rebelarse y exigir ser gobernados por personas dignas y decentes, no por corruptos ególatras, carentes de valores.
Europa tiene muchas tareas por delante y sus actuales líderes carecen de grandeza, son mezquinos y arbitrarios y no creen en la regeneración ni en los valores que la Unión necesita.
Europa necesita recuperar a Dios, asesinado mil veces por la cultura marxista progre, devolver el poder al pueblo, regenerar la democracia, a la que los políticos europeos han acuchillado, dotarse de una política exterior común y de unas fuerzas armadas poderosas, erradicar la corrupción que circula por la médula europea, empujada por una clase política miserable que debe desaparecer con urgencia, impedir que la inmigración desordenada y conflictiva, llena de enemigos, siga invadiendo el continente y acabando con sus valores y tradiciones, bajar los impuestos, muchos de ellos abusivos e innecesarios, abrazar la austeridad, adelgazar los estados, perseguir el delito, aplastar a los corruptos, restablecer la justicia, dejar de financiar con el dinero de todos a los partidos políticos y sindicatos, eliminar las subvenciones corruptas y los concursos públicos infectados, frenar los abusos del feminismo radical y de los grupos LGTB y respetar escrupulosamente la separación de los poderes básicos del Estado, entre otras muchas medidas regeneradoras.
Hemos descubierto la enfermedad terminal de Europa gracias a Donald Trump y a su traición a la vieja protección norteamericana, que en realidad castró al viejo continente y lo hizo un parque de atracciones corrompido para el disfrute de políticos y los burócratas sin alma, con el pueblo marginado y maltratado.













Quieren ser fuertes en Europa, y ¿qué es Europa?, ¿lo que decidan en Bruselas cuatro masones y cinco degenerados?…bueno…en fin…que sigan por ahí..con sus políticas…eso sí le recomiendo a la inepta esta de la foto que se vaya comprando un buen burka…seguro que en Berlín hay ya buenas ofertas por rebajas…Viva Cristo Rey y María Santísima.
Una Europa sin Rusia que es la mitad del continente no tiene ningún sentido.
Exactamente.
Pues es una tarea ardua, complicada y no exenta de riesgos, porque ningún encumbrado se dejará quitar el biberón por las buenas. Además el populacho esta inerme, y como drogado por las cuchufletas de las TVs. Asi y todo, se debe intentar -como sea- regenerar la Sociedad, relegando a sus parásitos a sus casas. Ya es hora.
No creo que sea difícil quitarse a los corruptos, el problema es, como nos quitamos a los que verdaderamente gobiernan en la sombra.