¿Es posible lograr la autosuficiencia energética en una vivienda unifamiliar?
La autosuficiencia energética es el estado en el que una vivienda o un edificio produce toda la energía que consume, sin depender de la red eléctrica ni de combustibles fósiles. Se trata de un objetivo cada vez más deseado por muchas personas, que buscan reducir su impacto ambiental, ahorrar en sus facturas y tener mayor independencia y seguridad energética.
Pero ¿es posible lograr la autosuficiencia energética en una vivienda unifamiliar? La respuesta es sí, siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos y se empleen los sistemas adecuados.
Requisitos para la autosuficiencia energética
Para alcanzar la autosuficiencia energética en una vivienda unifamiliar, es necesario cumplir con los siguientes requisitos:
- Reducir el consumo energético. El primer paso es optimizar el uso de la energía en la vivienda, aplicando medidas de eficiencia energética, como el aislamiento térmico, el uso de electrodomésticos de bajo consumo, el aprovechamiento de la luz natural, el control de la temperatura y la ventilación, etc. De esta forma, se disminuye la demanda energética y se facilita la producción propia.
- Disponer de espacio suficiente. El segundo requisito es contar con una superficie adecuada para instalar los sistemas de generación de energía renovable, como paneles solares, aerogeneradores, etc. Estos sistemas suelen ocupar bastante espacio, por lo que se necesita una vivienda con un tejado amplio, un jardín o un terreno anexo. Además, es importante que la orientación y la inclinación de la superficie sean favorables para captar la mayor cantidad de energía posible.
- Adaptarse a la normativa vigente. El tercer requisito es cumplir con la legislación que regula la producción y el consumo de energía renovable en las viviendas. En España, por ejemplo, se aplica el Real Decreto 244/2019, que establece las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo de energía eléctrica. Entre otras cosas, este decreto permite el autoconsumo compartido, la compensación de excedentes y la desconexión de la red.
Opciones para la autosuficiencia energética
Existen diferentes opciones para lograr la autosuficiencia energética en una vivienda unifamiliar, empleando sistemas de energías renovables. A continuación, vamos a ver algunas de las más habituales y sus características.
Energía solar fotovoltaica
La energía solar fotovoltaica es la que se obtiene al transformar la radiación solar en electricidad, mediante una instalación de placas solares. Es una de las opciones más populares y rentables para lograr la autosuficiencia energética, ya que permite generar electricidad durante el día y almacenarla en baterías para usarla por la noche o en momentos de baja producción. Además, la energía solar fotovoltaica tiene un bajo impacto ambiental, un alto rendimiento y una larga vida útil.
Para lograr la autosuficiencia energética con energía solar fotovoltaica, se necesita instalar un sistema compuesto por los siguientes elementos:
- Paneles solares. Son los encargados de captar la radiación solar y convertirla en electricidad. Se pueden instalar en el tejado, en el jardín o en una estructura independiente. El número y la potencia de los paneles dependen de la demanda energética de la vivienda y de la radiación solar disponible en la zona.
- Inversor. Es el dispositivo que transforma la corriente continua generada por los paneles en corriente alterna, que es la que se usa en la vivienda. También se encarga de regular el flujo de energía entre los paneles, las baterías y la red eléctrica, si se está conectado a ella.
- Baterías. Son las que almacenan el excedente de energía producido por los paneles, para poder usarlo cuando no hay suficiente producción o cuando se quiere desconectar de la red. Las baterías más usadas son las de ion-litio, que tienen una alta capacidad, una larga duración y un bajo mantenimiento.
- Contador bidireccional. Es el que mide la energía que se consume y la que se inyecta a la red, en caso de estar conectado a ella. De esta forma, se puede compensar el consumo con la producción y obtener un ahorro en la factura eléctrica.
Energía eólica
La energía eólica es la que se obtiene al aprovechar la fuerza del viento para mover unas turbinas que generan electricidad. Es una opción menos extendida que la solar, pero también puede ser viable para lograr la autosuficiencia energética, siempre y cuando se disponga de un lugar con un buen recurso eólico y se cumplan los requisitos legales y técnicos.
Para lograr la autosuficiencia energética con energía eólica, se necesita instalar un sistema compuesto por los siguientes elementos:
- Aerogenerador. Es el encargado de convertir la energía cinética del viento en energía eléctrica. Se compone de un rotor con unas palas, un generador, un sistema de control y una torre. El tamaño y la potencia del aerogenerador dependen de la demanda energética de la vivienda y de la velocidad y la frecuencia del viento en la zona.
- Inversor. Es el mismo que se usa en el sistema solar fotovoltaico, con la misma función.
- Baterías. Son las mismas que se usan en el sistema solar fotovoltaico, con la misma función.
- Contador bidireccional. Es el mismo que se usa en el sistema solar fotovoltaico, con la misma función.
Aerotermia
Si no sabes qué es la aerotermia, podríamos resumirlo en que es un proceso por el cual se consigue extraer el calor del aire exterior y transferirlo al interior de la vivienda, mediante el uso de una bomba de calor. Es una opción muy interesante para lograr la autosuficiencia energética, ya que permite cubrir las necesidades de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria, con un bajo consumo eléctrico y un alto rendimiento. Además, la aerotermia tiene un bajo impacto ambiental, una larga vida útil y un fácil mantenimiento.
Para lograr la autosuficiencia energética con aerotermia, se necesita instalar un sistema compuesto por los siguientes elementos:
- Bomba de calor. Es el dispositivo que capta el calor del aire exterior y lo transfiere al interior de la vivienda, mediante un ciclo termodinámico. Se compone de una unidad exterior, que contiene el compresor, el condensador, el evaporador y el ventilador, y una unidad interior, que contiene el intercambiador de calor y el depósito de agua. La potencia de la bomba de calor depende de la demanda térmica de la vivienda y de la temperatura exterior.
- Emisores térmicos. Son los encargados de distribuir el calor o el frío por las diferentes estancias de la vivienda. Pueden ser radiadores, suelo radiante, fan-coils, etc. El tipo y el número de emisores dependen de las características de la vivienda y de las preferencias del usuario.
- Termostato. Es el que permite regular la temperatura deseada en cada momento y en cada zona de la vivienda. También se encarga de controlar el funcionamiento de la bomba de calor y de los emisores térmicos.
En definitiva, tal y como hemos visto, es posible lograr la autosuficiencia energética en una vivienda unifamiliar, empleando sistemas de energías renovables. Sin embargo, se trata de un proceso que requiere una inversión inicial, un estudio previo y un seguimiento posterior. Por ello, se recomienda contar con el asesoramiento de profesionales cualificados, como Enerpop, que puedan ofrecer las mejores soluciones para cada caso.












