Cómo evitar las distracciones al trabajar desde casa
Aunque el trabajo remoto ya se ha convertido en algo familiar para una gran parte de la población, conseguir que trabajar desde casa sea productivo, es otra historia.
Incluso las personas que conocen el modelo de teletrabajo desde hace años, siguen enfrentándose a distracciones que les hacen perder el ritmo y dedicar más horas de las debidas al trabajo.
Para mejorar la calidad de nuestro tiempo, salud y rendimiento laboral, la clave está en poner en práctica varios cambios en el espacio de trabajo y en nuestros hábitos. Así lograremos reducir las distracciones y conciliar mejor la vida personal y laboral.
Pero primero, ¿qué es lo que más nos distrae al trabajar desde casa? Sin duda el móvil ocupa el primer lugar. Perdemos muchísimo tiempo conversando por el móvil y mirando las redes sociales.
Otras distracciones comunes son las páginas de noticias y curiosidades en internet, las paradas para preparar un tentempié, las mascotas, las tareas de casa y los cuidados de la familia.
Entonces, ¿qué podemos hacer para controlar esas distracciones? La respuesta corta es: organizar una rutina de trabajo y monitorizarla durante un tiempo. Algunos trucos para ser más eficiente a la hora de cumplir esa rutina son:
- Gestiona el uso del móvil
Pon el smartphone en modo trabajo. Solo recibe las notificaciones necesarias en las horas laborales. Programa pausas para revisar el móvil, pero con un temporizador para evitar pasarte de la cuenta.
- Evita llenar tu agenda de tareas
Las horas de trabajo deben ser de trabajo. Ser multitareas no va de la mano de la productividad en las horas laborales. Si estás pensando que en “un momentillo” puedes tender la ropa de la lavadora y preparar una pasta, mejor piénsalo dos veces.
Las tareas del hogar son un trabajo de por sí. Es mejor programar pausas más largas durante el día para ocuparte de algunas tareas del hogar. Lo que no es realista es pensar que en pausas de 5 o 10 minutos vas a poder adelantar mucho de casa. El resultado es que te vas a atrasar en el trabajo.
- Cuenta con un espacio de trabajo específico
No todo el mundo se puede permitir tener una habitación exclusiva para trabajar en casa. A muchas personas les toca trabajar en el salón o el dormitorio. Sea cual sea el caso, busca soluciones para tener un espacio dedicado al trabajo en el que puedas tener un rincón con tu ordenador, material de papelería, accesorios y enchufes siempre a la mano.
Otros complementos importantes son los estores o cortinas para regular la luz, y las mosquiteras a medida para protegerte de las moscas y mosquitos, que pueden ser sumamente molestos.
- Aplica la técnica pomodoro
La técnica pomodoro consiste en dividir nuestra jornada de trabajo en bloques de 25 minutos con pausas de 5 minutos entre ellos, y cada dos horas, hacer pausas más largas.
Esta técnica aumenta significativamente la concentración y productividad porque la persona:
- Está consciente de que son solo 25 minutos de dedicación exclusiva a una tarea.
- Sabe que tendrá una “recompensa” después (una merecida pausa).
- No se sobrecarga mentalmente.
- Tiene pausas para descansar la vista.
- Ten la comida preparada
Intenta dejar comida preparada para varios días o por lo menos la base de la comida, por ejemplo, la salsa de unos espaguetis. Y organiza los tentempiés para picotear en las pausas largas. De preferencia tentempiés saludables.
- Propón una rutina conciliadora en casa
Si vives con otras personas, familia o compañeros de piso, busca formas de conciliar los horarios en el hogar.
Planificar una rutina con anterioridad, buscando no sobrecargar a nadie, es lo mejor. Esa rutina consiste en que cada quien tenga algún momento del día en el que pueda dedicarse con la máxima concentración posible a una actividad, ya sea el trabajo, la práctica de un instrumento o simplemente jugar (en el caso de que hayan peques en casa).
Finalmente, ten en cuenta que, aunque trabajar desde casa supone un gran ahorro de tiempo en desplazamientos, muchas veces nos apegamos a esa idea y decidimos dormir hasta más tarde o trabajar un poquito más porque no vamos a pillar el tránsito de vuelta a casa. Esas “trampillas” nos llevan a romper con una rutina de trabajo saludable.
Así que intenta programar tu jornada de trabajo igual a la de los días de oficina y aprovecha el “tiempo de sobra” para practicar algún deporte, meditación o mindfulness.











