La vuelta de Puigdemont irrumpe en la campaña del 29N: ¿Le pasará factura al PSOE?
La vuelta de Carles Puigdemont a España irrumpe de lleno en la campaña electoral del 29 de noviembre. El Tribunal Constitucional daba ayer vía libre a su regreso y abre así un nuevo escenario político con el expresidente catalán de nuevo en territorio español y Junts dispuesto a medir sus fuerzas en las urnas.
Un escenario especialmente incómodo para Pedro Sánchez. En mayo de 2024, durante el debate de la ley de amnistía en el Congreso, el presidente defendía que «en la vida, como en política, el perdón es mejor que el rencor». Ahora, después de que Junts haya provocado el adelanto electoral, queda por ver si Sánchez mantiene esa disposición al perdón.
Porque Junts ha tumbado leyes y decisiones del Gobierno durante esta legislatura, pero también fue el partido que hizo presidente a Pedro Sánchez tras las elecciones de 2023. Lo hizo a cambio, entre otros compromisos, de una ley de amnistía que terminó aprobándose tras unas negociaciones a puerta cerrada, pero también cuidadosamente expuestas públicamente.
Una de las imágenes que simbolizó aquellas negociaciones fue la de octubre de 2023: Santos Cerdán, entonces hombre de confianza de Sánchez, reunido con Puigdemont. A partir de ahí llegaron las sucesivas reivindicaciones de Junts y las cesiones del Gobierno.
Primero, la ley de amnistía. Después, los indultos a los líderes independentistas y la financiación singular para Cataluña, en medio de las críticas del resto de comunidades autónomas.
También llegaron los traspasos de competencias: Rodalies, puertos y aeropuertos, la Agencia Tributaria catalana y determinadas competencias en materia de inmigración, que provocaron incluso enfrentamientos públicos dentro del propio Gobierno.
A ello se sumaron nuevas competencias de autogobierno, como la gestión de becas educativas, y otras reivindicaciones históricas del independentismo, como la introducción de las lenguas cooficiales en el Congreso o el impulso del catalán en las instituciones europeas.
Una larga lista de acuerdos, cesiones y concesiones que ahora forman parte del balance de la legislatura y que llegan a la campaña del 29N con Puigdemont de nuevo en España.
La pregunta es cómo utilizarán los partidos este nuevo escenario: Junts, con su líder de nuevo en Cataluña; el PSOE, obligado a explicar el balance de una relación política que ha sido determinante para la legislatura; y la oposición, que previsiblemente hará de esas cesiones uno de los ejes de la campaña.
Porque la vuelta de Puigdemont no solo cambia el tablero político catalán. También devuelve al primer plano una relación que ha marcado la política española de los últimos años: la de Pedro Sánchez y el partido que primero le hizo presidente y después terminó provocando el adelanto electoral.











