El Estado se queda ya con el 54% del coste de un salario tras las 141 subidas fiscales de Sánchez
Más de la mitad de lo que un trabajador cuesta a su empresa termina en manos del Estado. Así lo refleja un informe del Instituto Juan de Mariana, que cifra en 53,60 euros de cada 100 la carga fiscal que soporta un salario medio en España entre impuestos y cotizaciones sociales.
El estudio analiza las 141 subidas fiscales registradas durante los ocho años de Gobierno de Pedro Sánchez: 63 aprobadas de forma explícita mediante cambios normativos, 46 derivadas de la falta de actualización de impuestos frente a la inflación y 32 asociadas a revisiones catastrales.
Para un trabajador medio cuyo coste laboral asciende a 39.481 euros anuales, el Estado se queda con 21.144 euros, según los cálculos del informe. La conclusión del documento es contundente: «Lo que se extiende no es la prosperidad, sino la dependencia del Estado».
Casi 30 años de salario destinados a pagar impuestos
El informe estima además que un contribuyente medio abonará a lo largo de su vida unos 460.600 euros en impuestos, una cantidad equivalente a casi treinta años del salario más frecuente.
La presión fiscal ha aumentado con fuerza desde 2018. La recaudación por impuestos y cotizaciones ha crecido un 39,7%, lo que supone 168.166 millones de euros adicionales, mientras la presión fiscal ha pasado del 34,9% al 37,1%.
El documento denuncia que este incremento de la recaudación no se ha traducido en una mejora proporcional de los servicios públicos. Sanidad y educación reciben más recursos, pero los resultados no han mejorado al mismo ritmo.
Salarios estancados y vivienda cada vez más inaccesible
El informe también pone el foco sobre el deterioro del poder adquisitivo. Aunque el salario mínimo interprofesional ha subido un 66%, el Instituto Juan de Mariana sostiene que este incremento ha provocado una fuerte compresión salarial, dificultando el crecimiento del sueldo medio. A ello se suma el problema de la vivienda.
El alquiler mediano se sitúa ya en 1.080 euros mensuales, por encima del salario mediano de un joven, que ronda los 1.048 euros. Sólo el 15,2% de los jóvenes vive emancipado, el peor dato desde 2006.
Desde 2019, la oferta de alquiler ha caído un 33%, mientras los precios han alcanzado máximos históricos. El informe denuncia además que allí donde se han aplicado topes al alquiler, la firma de nuevos contratos se ha desplomado: un 43% en Barcelona, un 44% en Navarra y un 51% en La Coruña.
1,16 millones de hogares nuevos frente a sólo 465.000 viviendas
La escasez de oferta se ha convertido en uno de los principales problemas estructurales de la economía española. Desde 2021 se han creado 1,16 millones de nuevos hogares, pero apenas se han terminado 465.000 viviendas libres.
La falta de suelo urbanizable agrava el problema: el 95,7% del territorio español no se considera urbanizable, mientras que la transformación administrativa de un terreno puede tardar hasta 15 años. Los retrasos en las licencias añaden además unos 18.000 euros de coste por vivienda.
Más impuestos y más deuda
Pese al aumento histórico de la recaudación, las cuentas públicas continúan deteriorándose. La deuda del Estado alcanza ya los 1,763 billones de euros, cerca de 600.000 millones más que hace ocho años.
El déficit del sistema de pensiones también sigue creciendo: aproximadamente uno de cada cuatro euros necesarios para financiarlas debe proceder de transferencias del Estado porque las cotizaciones no resultan suficientes. El informe critica que la mayor recaudación no haya servido para sanear las cuentas públicas ni para mejorar de manera significativa los servicios.
Las listas de espera quirúrgicas han aumentado un 28%, hasta superar los 853.000 pacientes, mientras el tiempo medio de espera para acceder a un especialista se sitúa en 102 días. En educación, el estudio también señala el deterioro de los resultados académicos.











