Flávio Bolsonaro gana a Lula da Silva en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil
Este domingo han tenido lugar las votaciones para elegir al nuevo presidente de Brasil y renovar parte del congreso y los gobiernos estatales. Los dos candidatos que llegaban como favoritos son el senador Flávio Bolsonaro, principal candidato opositor en las elecciones presidenciales de Brasil y el actual presidente del país, Luiz Inacio Lula da Silva, líder del partido izquierdista Partido de los Trabajadores (PT).
La mayoría de encuestas auguraban un empate técnico entre estos candidatos y, efectivamente, ninguno de los dos ha obtenido en esta ocasión más del 50% de los votos. Esto hará que los dos líderes más votados se enfrenten en una segunda vuelta presidencial, que está prevista para el próximo 25 de octubre.
Victoria ajustada de Flávio Bolsonaro, pero no suficiente para gobernar
A primera hora de la noche Flávio Bolsonaro estaba muy cerca de la mayoría absoluta, pero a medida que fueron pasando las horas el actual presidente de Brasil recortó distancias. Con la totalidad del voto escrutado, el Partido Liberal ha obtenido el 47,45 % de los votos, mientras que la formación de Lula da Silva ha quedado por detrás con el 44,66 %. Flávio Bolsonaro, de 45 años, estuvo desde el inicio del recuento por delante de Lula, que empeora sus resultados con respecto a la primera vuelta de 2022, cuando alcanzó el 48,4 % y 57,2 millones de votos.
Según establece el Tribunal Superior Electoral (TSE) brasileño, como ambos han sido los dos candidatos más votados, pero ninguno ha obtenido la confianza de más de la mitad de los ciudadanos, deberá celebrarse una segunda vuelta el 25 de octubre.
Por detrás de los dos principales aspirantes, ninguno de los restantes candidatos consigue acercarse al 3%: el psiquiatra y escritor Augusto Cury aparece con un 2,9%, Renan Santos obtiene un 2,26% y el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado suma un 2,20%. El exgobernador liberal de Minas Gerais Romeu Zema tan solo obtuvo un 0,28 %.
La participación ha sido uno de los elementos destacados de la jornada electoral. La elevada abstención refleja la existencia de un desencanto entre una parte de la ciudadanía con la clase política brasileña. La campaña, además, ha estado muy condicionada por la ausencia de Lula y Flávio Bolsonaro en los debates televisivos entre los principales candidatos.
Tanto Quaest como Datafolha, las dos empresas desmoscópicas más relevantes del país, no proyectaron una victoria clara del senador Flávio Bolsonaro. Sin embargo, otras encuentras encuestas ya habían mostrado en las últimas semanas una tendencia al alza de Flávio, abanderado del Partido Liberal (PL) por designación de su padre, quien se encuentra en prisión domiciliaria tras ser condenado por golpismo, según informaba EFE.
Las elecciones se han celebrado con cerca de 159 millones de brasileños llamados a las urnas. Además de elegir al presidente y al vicepresidente, los ciudadanos han votado a los gobernadores de los estados, a los miembros de la Cámara de Diputados y a parte del Senado. En total, 158.745.463 personas estaban habilitadas para participar en los comicios, según los datos oficiales del Tribunal Superior Electoral.
La seguridad, la situación económica y el coste de vida han estado entre las principales preocupaciones de los electores. Brasil llega a esta cita con un escenario de fuerte división política y con el debate sobre la criminalidad ocupando un lugar central en la campaña. Flávio Bolsonaro ha convertido precisamente la lucha contra las organizaciones criminales en uno de los pilares de su programa.











