El Padre Custodio, sin pelos en la lengua en el canal de Youtube “La ratonera”: «No está permitido dar el pan de tus hijos al extranjero» (VIDEO)
El Padre Custodio pasó por La Ratonera, el canal de YouTube de Armando Robles, y dejó pocas cosas en el tintero. Sin medias tintas, sin concesiones y, sobre todo, sin pelos en la lengua, lanzó una severa crítica contra buena parte de la Iglesia española, a la que acusó de mostrarse «acobardada» ante cuestiones como el aborto, la eutanasia, la inmigración o el matrimonio homosexual.
El sacerdote denunció también la situación de indefensión en la que, a su juicio, se encuentran hoy muchos curas ante posibles denuncias falsas y cuestiona que sigan siendo admitidos en la Iglesia sacerdotes que han protagonizado hechos de esta naturaleza.
Su diagnóstico va mucho más allá de la situación eclesial. Para el padre Custodio, el cristianismo constituye uno de los pilares fundamentales de la identidad cultural de Europa, frente a lo que considera el avance del sincretismo. Vincula además el actual cambio demográfico con los millones de abortos registrados en España desde finales de los años ochenta.
Especialmente contundente se mostró al abordar la cuestión migratoria. A propósito de Ceuta, defiende la impermeabilización de las fronteras y apela a un principio que resume con una frase rotunda del propio Jesús: «No está permitido dar el pan de tus hijos al extranjero».
Tampoco ahorró críticas a la clase dirigente. El sacerdote habla de un supuesto «odio al cristianismo» en determinados sectores de la política y pone como ejemplo una situación que considera reveladora: que la lectura desde un púlpito de un pasaje de la Primera Carta a los Corintios de san Pablo pueda, según su interpretación, terminar dando lugar a una denuncia por un supuesto delito de odio.
Sobre Roma, considera que el papa León XIV mantiene la línea de su predecesor. Y dirige igualmente sus críticas al papel asistencial de instituciones como Cáritas cuando, a su juicio, esa labor no aparece acompañada del principio evangélico de la conversión de quienes no creen.
Hay, en el fondo de todo su discurso, una idea que atraviesa buena parte de sus declaraciones: la obligación del sacerdote de proclamar la verdad, aunque hacerlo tenga consecuencias. El propio padre Custodio reconoce que esa exigencia de su labor pastoral le ha generado no pocos problemas.
Una intervención, en definitiva, cargada de afirmaciones controvertidas y de una crítica frontal a la deriva que, en su opinión, está tomando la Iglesia y la sociedad española. Una voz que no busca precisamente pasar desapercibida.












