Irak como experiencia histórica
1. En 2003 una coalición dirigida por Usa invadió Irak para liberarlo de un tirano genocida dueño de armas de destrucción masiva. Al genocida lo había apoyado Usa anteriormente,y la armas aquellas no existían. Pero, en todo caso iban a liberar a los irakíes y llevarles la democracia.
2. La invasión fue fácil y rápida. Usa se hallaba en la cumbre de su hegemonía universal una vez caída la URSS. ¡Era el futuro! Y Aznar, estadista peculiar (y antifranquista, no sobra decirlo) , decidió que España debía mirar al futuro y sumarse a él. Así que apoyó moral y políticamente la invasión.
3. Aznar obró contra la mayoritaria opinión popular, poco propensa a una guerra decidida por países que a su vez invadían España, protegían a Marruecos y mantenían en el país bases militares ya innecesarias tras el derrumbe de la URSS.
4. Aznar pensaba que la democracia y el interés de España consistía en sumarse con servil fervor a Usa e Inglaterra. Y Zapatero se opuso a la guerra: ¿por espíritu democrático o por interés de España? No, él detestaba todo eso. Obró por mero oportunismo. Y en aquel caso acertó.
5. Dado el éxito inmediato de la invasión de Irak (aunque se convertiría en una pesadilla), pareció que Aznar había acertado. Pero los atentados del 11-m del año siguiente permitieron a Zapatero presentarlos justificativamente como venganza por el insensato apoyo de Aznar a la invasión.
6. Sabemos muy poco sobre los autores del 11-m, pero –y esto es lo que cuenta política e históricamente– sabemos quiénes supieron aprovecharlo y ganar las elecciones: el PSOE, y a su lado la ETA y los separatistas. Y sabemos por qué pudieron aprovecharlo: porque la opinión mayoritaria rechazaba una guerra en la que no se jugaba ningún interés de España, más bien al contrario. Ni se jugaba ninguna democracia para Irak.











