Andalucía consolida su crecimiento y se posiciona como motor económico en España

Juanma Moreno felicita a la consejera de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía, Carolina España
La economía andaluza atraviesa una etapa de notable dinamismo que la sitúa como una de las regiones más pujantes del país. Los últimos datos confirman una tendencia de crecimiento sostenido, con indicadores clave que reflejan una mejora estructural y un fortalecimiento del tejido productivo.
En 2025, el Producto Interior Bruto (PIB) de Andalucía creció en torno al 3,1–3,2%, superando la media nacional, que se situó en el 2,8%. Este diferencial positivo evidencia que la comunidad no solo mantiene el ritmo de expansión, sino que lo lidera dentro del conjunto de España.
Uno de los pilares de este crecimiento ha sido el impulso de sectores de mayor valor añadido. La industria, por ejemplo, experimentó un aumento cercano al 10%, muy por encima del promedio nacional, mientras que la inversión creció a un ritmo del 6,4%, alcanzando su mayor peso en el PIB en los últimos quince años.
Estos datos reflejan un cambio progresivo hacia un modelo económico más productivo, innovador e internacionalizado.
El mercado laboral también muestra señales claras de mejora. El paro continúa descendiendo de forma sostenida: en marzo de 2026 se redujo en casi 9.000 personas, acumulando una caída interanual cercana al 10%.
Además, el aumento de los contratos indefinidos y la evolución positiva del empleo consolidan una tendencia favorable que refuerza la estabilidad económica de la región.
Otro factor clave es el fortalecimiento del tejido empresarial. Andalucía cuenta con un número creciente de empresas y un entorno más favorable para la inversión, lo que ha incrementado la confianza empresarial por encima de la media nacional.
Este contexto ha permitido diversificar la economía, con un papel cada vez más relevante de los servicios avanzados, la industria y sectores emergentes.
A nivel territorial, también se observan signos de revitalización. Algunos municipios han dejado de estar en riesgo de despoblación, lo que refleja una mejora en las condiciones económicas y sociales en zonas tradicionalmente más vulnerables.
En conjunto, estos indicadores dibujan un escenario optimista para Andalucía. La combinación de crecimiento económico por encima de la media, mejora del empleo, aumento de la inversión y transformación productiva sitúa a la comunidad como un actor clave en el desarrollo económico de España.











