Un concejal socialista gallego vincula el deterioro de campos de fútbol a “peruanos de Vigo y marroquíes de Bueu”
La controversia estallaba esta semana en el Concello de Cangas tras unas declaraciones del concejal de Deportes, Eugenio González Fernández (PSOE), durante el último pleno municipal, en las que vinculó el deterioro de varios campos de fútbol a la presencia de extranjeros. Como era previsible, sus palabras generaron una polémica inmediata que ha desembocado en una disculpa pública del propio edil.
Los hechos se durante la sesión plenaria de esta semana, en la que el concejal respondía a una pregunta del Partido Popular sobre el estado de los campos de césped artificial de Rodeira y la regulación de su uso.
Durante su intervención, González explicó el desgaste de las instalaciones por el uso continuado, pero introdujo referencias explícitas a “peruanos de Vigo” y “marroquíes de Bueu”, a quienes señaló como usuarios habituales que, según indicó, emplean botas con tacos de aluminio que dañan el terreno de juego.
El edil defendió que el problema radica en la falta de regulación del acceso y uso de las instalaciones deportivas, advirtiendo de que, de no tomarse medidas, el Ayuntamiento podría verse obligado a invertir nuevamente importantes cantidades en su reparación. En este sentido, llegó a afirmar que, si se mantenía la situación actual, “en tres meses los campos no sirven para nada otra vez”.
Durante el pleno, la alcaldesa de Cangas, Araceli Gestido (BNG), trató de reconducir la intervención sugiriendo al concejal que utilizase términos más genéricos para referirse a los usuarios, pero González mantuvo su línea argumental centrada en el uso intensivo de las instalaciones y el tipo de calzado empleado.
Ante la repercusión, el Concello de Cangas ha difundido un comunicado en el que el propio concejal reconoce su error y pide disculpas. González admite que sus palabras fueron “totalmente desafortunadas” y que no reflejan los valores que deben regir la convivencia en el municipio.
“Quiero pedir perdón a las personas que se hubiesen podido sentir ofendidas, así como al conjunto de vecinos y vecinas”, señala el edil en el comunicado. Asimismo, subraya que los comportamientos incívicos en las instalaciones deportivas “no tienen ninguna relación con el origen ni con la condición de las personas”.
La Razón












