Pedro Sánchez destina millones de euros en alimentos halal y servicios aptos musulmanes para inmigrantes ilegales
En medio del debate sobre el gasto público y la gestión de la inmigración, el Gobierno español ha formalizado un contrato de elevado costo destinado a la atención de personas inmigrantes, incorporando además criterios culturales y religiosos específicos en los servicios ofrecidos. A través de la empresa pública TRAGSA, el Ejecutivo adjudicó un contrato de más de 18 millones de euros para el servicio de suministro de comida-catering en el Centro de acogida de inmigrantes Primo de Rivera, ubicado en Alcalá de Henares (Comunidad de Madrid). La adjudicación fue otorgada a la empresa Boanva Canarias S.L. el pasado 20 de febrero, según consta en la Plataforma de Contratación del Estado y fue publicado por El Debate.
De acuerdo con el Pliego de Prescripciones Técnicas, el contrato tiene como objetivo «regular las condiciones bajo las que se desarrollará el procedimiento de licitación y la correspondiente contratación del servicio de suministro de comida – catering para la alimentación de los usuarios del centro de acogida de personas migrantes del Primo de Rivera en Alcalá de Henares». El servicio incluye la elaboración, distribución y emplatado de los menús, así como la recogida y limpieza de utensilios —platos, vasos y cubertería— y la higienización integral diaria de las superficies de trabajo, incluyendo suelos e instalaciones de comedor.
En lo relativo a la alimentación, el pliego establece condiciones específicas adaptadas a determinados perfiles culturales. Se contempla la provisión de menú básico sin carne de cerdo (menú musulmán) y dieta básica musulmana sin carne, especificando además que la carne utilizada deberá contar con certificación conforme al rito halal.
Uno de los aspectos más llamativos del contrato es la inclusión de servicios extraordinarios durante el Ramadán, periodo en el cual se modifican completamente los horarios y condiciones del servicio. Según el documento, «el servicio se adaptará a las circunstancias de esta festividad, en la que no se ingieren alimentos ni bebida durante el día, pero que exige un servicio de alimentación en horario nocturno».
Durante este periodo, se establece la entrega de un pack de rotura del ayuno por usuario, compuesto por:
– 6 unidades de dátiles grandes (120 g)
– 1 huevo duro
– Batido de cacao o brik de zumo de frutas sin azúcar añadido (200 ml)
- 1 pieza de bollería artesanal (60 g)
Este pack debe ser distribuido por TRAGSA antes de la cena o durante la madrugada.
Asimismo, el contrato especifica que la cena se servirá siempre de noche, una vez consumido el pack de ruptura del ayuno, como máximo una hora después de la puesta del sol, manteniendo la dieta habitual. En paralelo, el desayuno durante el Ramadán se servirá entre las 4:00 y las 6:00 horas, pudiendo variar según la época del año, e incluirá también los alimentos correspondientes al almuerzo.
Las adaptaciones no finalizan con esta festividad. El pliego también prevé condiciones especiales para celebraciones posteriores como la Pascua Chica y la Pascua Grande (Fiesta del Cordero). En estos casos, el menú del almuerzo deberá incluir:
Un plato individual de entrantes típicos de la festividad
– Un plato principal con carne distinta de cerdo (preferentemente cordero o cabra), acompañado de una guarnición diferente a la habitual
– Un dulce típico de Pascua
– Un refresco gaseoso sin alcohol (300 ml)
– Una pieza de pan (80 g)
Estas condiciones reflejan una planificación detallada que ajusta el servicio de alimentación a prácticas culturales específicas de los usuarios del centro, en un contrato financiado íntegramente con fondos públicos.
La magnitud del gasto, junto con el nivel de detalle en las adaptaciones religiosas y culturales, ha reavivado el debate sobre las prioridades del Ejecutivo en materia de inmigración y el destino de los recursos estatales.













