La prensa británica se fija en el fenómeno ‘Torrente’ y destaca que la sátira de Santiago Segura “une a España porque se burla de todas las ideologías”
Solo hay una cosa que supere el éxito de Torrente presidente, y es la polémica que ha acompañado a su estreno. Tras una controvertida y poco habitual campaña de marketing basada en la ausencia de tráiler, carteles, póster o adelantos de cualquier tipo, la sexta entrega ha llegado envuelta en el mutismo absoluto… hasta el pasado 13 de marzo, momento en el que comenzó el ruido.
Tras amasar casi 7 millones en su primer fin de semana y sorprender a muchos con una larga ristra de cameos entre los que destacaba el de Kevin Spacey, el estreno sentó las bases de una carrera por la taquilla que va en ascenso y que, en el momento de escribir estas líneas, quizás ya esté cruzando la línea de los 17 millones de euros, una cifra que la ha convertido en uno de los mejores estrenos de la historia reciente de nuestro país, en especial tras los estragos causados por la pandemia del COVID-19.
Pero más allá de lo crematístico, las nuevas aventuras de José Luis Torrente iban a ser el catalizador que pondría de nuevo sobre la mesa cuál había sido la evolución de un todo un país durante los once años de ausencia del policía más casposo de nuestro cine. Así, en medio de un ambiente de polarización, Torrente presidente desembarcaba en las salas con la difícil misión de unir a todos los españoles bajo el signo de la carcajada, algo que parecen confirmar medios extranjeros como el británico The Times.
Segura contra todos
Isambard Wilkinson, su corresponsal en Madrid ha puesto en valor el poder conciliador de la película, asegurando que “une a España porque se burla de todas las ideologías”, y continúa remarcando que “su éxito coincide con el momento en que el blanco más evidente de su sátira, el partido populista de ultraderecha Vox, parece haber alcanzado su punto álgido”.
El partido de Abascal aparece en la película representado por un personaje llamado Carrascal, líder de Nox, en una evidente alusión a Vox, formación que en las últimas elecciones de Castilla y León obtuvo un resultado muy inferior a las antiguas mayorías absolutas del Partido Popular. Por su parte, Pedro Sánchez también tiene su alter ego, Pedro Vilches, que recae en Bertín Osborne.
Vivir en la distopía
Si bien es el partido de Abascal el que se lleva más golpes, la película pretende ser un puñal en el corazón a toda la clase política, haciendo una radiografía terroríficamente certera. Y es que, en un mundo y un país cada vez más asentado en la distopía, esta nueva entrega se mueve en una delgada línea entre la realidad y la ficción. “Algunos consideran que su retrato de España es más realista que satírico”, señala Wilkinson en relación a lo mucho que ha cambiado el mundo durante esta última década.
Contra la polarización
En una entrevista con CINEMANÍA, el propio realizador mostró su hartazgo ante el clima actual. “España está hasta las narices de la clase política que tenemos ahora, que tiene mucha menos clase de la que debería”, aseguró en durante la presentación de la película. “Yo no necesito odiar a mi vecino porque piense diferente a mí. Estamos en el mismo barco. Bien se hunda o bien salga a flote, estamos todos dentro.”
“Todo esto me dice de España que nos reímos de las parodias y las sátiras”, afirmaba el creador de la saga, invocando de paso una tradición muy arraigada a nuestra cultura, la de la picaresca. Algo de lo que se hace eco el periodista de The Times, quien confirma la idea de que “Segura pretende ser una respuesta a la polarización política en España y ha atraído a cerca de un millón de españoles a las salas de cine. La película está en boca de todos.”











