Irán lanza misiles contra Israel… pero tranquilos, llevan la foto de Pedro Sánchez para fomentar el diálogo
Los misiles de Irán que detonan en Israel portan una fotografía del rostro del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. Con su imagen, el régimen de los ayatolas presumen frente al gobierno Benjamín Netanyahu el respaldo que tienen del mandatario español.
«El presidente del Gobierno español sostiene que esta guerra es ilegal y nosotros también lo decimos» es parte del mensaje en persa e inglés incluido en la etiqueta de la imagen de Sánchez adherida a los misiles, que ya dejan daños en Jerusalén, Rehovot y Kiryat Ono. Así lo asegura la agencia de noticias estatal Tasnim, controlada por la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés), en su cuenta de
El discurso de Sánchez potencia el uso de su imagen por parte de la maquinaria de propaganda de la República Islámica, tras el cuestionamiento sostenido a las acciones militares contra Teherán.
Sánchez fomenta el uso de su imagen para estos fines, considerando que desde el inicio de la guerra insiste en que es «ilegal» y prefiere estar «del lado correcto de la historia». Para mantener la línea, Sánchez lanzó el lema «no a la guerra» basándose en que el conflicto en Irak de 2003 desencadenó “la mayor oleada de inseguridad” en Europa desde la caída del Muro de Berlín.
Ahora, en cada intervención sobre el tema reitera que la pregunta no es si está o no a favor de los ayatolás. «Nadie lo está», dice. «No lo está el pueblo español y, por supuesto, tampoco el Gobierno de España», recalca mientras subraya que «la pregunta, en cambio, es si se está o no del lado de la legalidad internacional y, por tanto, de la paz».
Con esa ambigüedad, el régimen iraní lo convierte en su representante. La cúpula opta por enaltecer que Sánchez evitará ser “cómplice de algo malo para el mundo solo por el miedo a las represalias de algunos” pese a ceder el uso de las bases militares de EEUU ubicadas en las zonas de Rota y Morón a cazas de las Fuerzas Aéreas estadounidenses para atacar a Teherán, tras el gobierno de Donald Trump condicionar las relaciones comerciales si lo impedía.
Más ataques en agenda
Sánchez es una ficha de propaganda que invadirá Medio Oriente en los próximos días —aunque no quiera—, luego de que la Guardia Revolucionaria advirtiera que estas «inscripciones» en los misiles de Irán pronto serán lanzadas hacia los territorios ocupados.
Para esta fuerza militar que protege al régimen islámico y controla a las fuerzas paramilitares como el Basij, cualquier señal de defensa de un vocero o dirigente extranjero suma a su estrategia de combate. Una de ellas es la postura de la jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, quien coincide con Sánchez, tras manifestar que «no es la guerra de Europa» y cerrar la puerta a participar activamente.
Si bien reconoció que «los intereses de Europa están directamente en juego», su única opción es la vía diplomática. Ya hay indicios de un tregua. Durante los próximos cinco días, el Departamento de Guerra de EE.UU. suspenderá los ataques militares contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraníes, porque hay “conversaciones productivas” entre EE.UU. e Irán para la resolución «completa y total» del conflicto.











