Carta abierta a los vecinos y vecinas de Casarrubios del Monte
Rocío Pérez Vicioso.- Vecinos y vecinas: No voy a endulzar la realidad: nuestro municipio está mucho peor de lo que se debería prever con un gobierno municipal sanchista, Y lo peor es que la previsión no es nada halagüeña, y no por falta de recursos, sino por una gestión irresponsable, opaca y, en demasiadas ocasiones, incompetente, de un alcalde que medra a la sombra del sanchismo en su doble función de regidor y diputado nacional.
Vemos cómo se despilfarra el dinero público, cómo se teje una amplia red de clientelismo con el dinero de todos, cómo se abandonan nuestras calles, cómo se deterioran los numerosos inmuebles históricos sin que el alcalde sanchista haga nada por su remozamiento, cómo nuestros jóvenes tienen que buscar salida fuera de nuestro municipio ante la falta de oportunidades y cómo se toman decisiones de espaldas a quienes realmente sostienen este pueblo: Callar ante esto sería ser cómplice, y no lo soy.
Desde nuestro grupo municipal hemos solicitado con reiteración que se abran las ventanas del Ayuntamiento de par en par.
Antes que fotos y titulares, es necesario poner el foco en lo básico: calles limpias, mantenimiento digno, apoyo de verdad a quienes generan empleo y servicios que funcionen. Lo demás es humo.
Hay gestiones deficientes, y luego está la de este alcalde sanchista, que parece empeñado en demostrar hasta qué punto se puede degradar un ayuntamiento cuando se sustituye la responsabilidad por la propaganda y la soberbia.
Su mandato no solo es inútil: es activamente perjudicial. Los vecinos de Casarrubios del Monte deben trasladarse hasta municipios cercanos para adquirir bienes y servicios que lamentablemente no tenemos aquí, debido al cierre de algunas pequeñas empresas. El alcalde sanchista solo nos ofrece opacidad y un preocupante tufillo a uso partidista de la institución municipal. Su ineficiencia es el reflejo diario de una gestión que hace aguas por todas partes.
Pero lo más indignante no es solo la incompetencia, sino el desprecio. Desprecio por el dinero público, utilizado como herramienta ideológica en lugar de como recurso para mejorar la vida de los vecinos. Desprecio por la oposición, a la que se intenta silenciar en lugar de escuchar. Y, sobre todo, desprecio por los ciudadanos, tratados como meros espectadores de un espectáculo político vacío.
En lo económico, el panorama es igual de desolador: aumento del gasto en proyectos superfluos, decisiones poco justificadas y una alarmante incapacidad para atraer inversiones que doten al pueblo de servicios de los que hoy carece. Todo ello envuelto en un discurso triunfalista que choca frontalmente con la realidad que viven los vecinos cada día.
Y cuando llegan las críticas —inevitables ante semejante cúmulo de despropósitos—, la respuesta no es la autocrítica ni la rectificación, sino el ataque, la victimización y la huida hacia adelante. Un manual de supervivencia política (típica marca sanchista) que podrá servir para aguantar en el cargo, pero que resulta letal para el buen gobierno.
Este ayuntamiento no está mal gestionado por accidente, sino por elección. Porque cuando se prioriza la ideología, la imagen y el control del relato por encima del interés general, el resultado siempre es el mismo: un municipio que retrocede mientras su alcalde se felicita a sí mismo.
Los vecinos merecen mucho más que este espectáculo. Merecen gestión, rigor y respeto. Pero sobre todo, que su voz no sea un mero trámite, sino una herramienta de gobierno, Justo lo que hoy brilla por su ausencia.
No prometemos milagros. Prometemos trabajo, firmeza y cero tolerancia con la mala gestión.
Ha llegado el momento de decir basta.
*Portavoz municipal del PP en Casarrubios del Monte (Toledo)










