Lección de firmeza de Emilio de Justo en Olivenza
La cuadrilla del Búcaro.- Llegaba De Justo dolorido y maltrecho de un percance en Olivenza, pero el esfuerzo ha tenido premio y gloria, pese a que una espada baja le ha privado de una siempre necesaria puerta grande. De Justo, que ha sorteado el lote, ha tenido buenos pasajes en su primero, muy firme y capaz, con fases brillantes a pesar del molesto viento. Pero la faena de la tarde, y según me comentan, de la feria, ha sido en el buen quinto, en una faena muy templada, medida y torera, con caro e incendiario toreo al natural. Ha cuajado el toro en plenitud, también con fino capote con destacadas y ceñidas chicuelinas. Se tiró recto pero la espada viajó torcida. Una oreja.
Juan Ortega, con el peor lote, lo ha intentado. Con el capote inédito, salvo en un quite con sabor.
A Talavante lo tengo más amortizado que la Guzzi que tengo en el pajar. Algo más se podía haber hecho con un lote manejable y noble. Ni le han pitado.
De los toros de Cuvillo, bien presentados para Valencia, prefiero que los juzguen ustedes.
De Justo salvó la tarde con una verdad rotunda que yo hace tiempo no le veía. Desde el exilio francés le tengo cariño al extremeño y me ha encantado verlo así.











