Ignorante o gilipollas. Elija bando
Fraguas.- España está dividida en dos conciencias nacionales diferentes. Éstas son el producto de la obligada falsa ideología y convierte a dos tendencias de políticos muy definidos, los políticos ignorantes versus los políticos gilipollas.
Quizás le parezca una forma chabacana de comenzar un artículo, amado lector; pero es que he recibido algunos mensajes pidiéndome que rebajara la carga intelectual de mi escritura; cosa que agradezco porque no me suponía acreedor de tal mérito.
Y por qué les defino así; pues vamos a desarrollar. Hágase un café y medite conmigo.
La democracia es muy simple. La política es una ciencia empírica basada en principios científicos y por lo tanto inexorables e imprescriptibles. Cualquier alteración de ellos producirá aberraciones políticas que se traducirán en deformaciones sociales generadoras de conflictos; es decir que no se puede hacer oro con barro. No lo permite la ciencia.
Ahora partimos de qué es la democracia: La democracia es la confrontación etena entre la sociedad civil y el Estado.
Enemigos irreconciliables. El Estado siempre tenderá a someter a la sociedad. De tal forma que te sancionará, sacará leyes nuevas y decretos que poco a poco limitarán nuestra forma de vida. Y la sociedad civil se defenderá impidiendo que esas leyes vayan contra esa forma de vida. Es más o menos así. En definitiva usted, amado lector, es enemigo del Estado y luchará eternamente contra él, el juego de la democracia.
Ningún partido político defiende esto. Por eso digo que una parte de los políticos son ignorantes. Porque no conocen este principio.
Ahora entra el elemento ideológico del Estado de Partidos, o sea España. Las ideologías pervierten este principio.
Hacen oro con barro y el resultado es la deformación social de la conciencia nacional ¿Cómo?
Al implantar la ideología, el enemigo de una parte de la sociedad ya no es el Estado; sino que es la otra parte de la sociedad que piensa diferente. El resultado es que la sociedad se polariza, lucha entre ella y rebaja la energía que tendría que ir dirigida hacia el Estado.
En España y en todos los estados de partidos, la lucha está en la sociedad civil y el Estado campa a sus anchas.
Ahora vienen los políticos que defienden estas ideologías que es fruto de partidos que se integran en el Estado para someter a la sociedad (fascismo); o sea todos los partidos de España. Estos llaman al otro intolerantes o fascistas y se hartan de decirlo y de denunciarlo. Éstos son los políticos gilipollas. Lamentablemente el ciudadano es el espejo de los políticos; por tanto, la sociedad civil está plagada de ignorantes y de gilipollas.
No sé si he rebajado lo suficiente la carga cultural de mi escritura; pero por si a caso no.
Mientras en España sigamos votando a partidos políticos, subvencionando a los partidos políticos y con esta ley electoral que protege y mima a los partidos políticos, los españoles seremos ignorantes o gilipollas.
Amado lector, elija bando.
Ave María Purísima.











